| 2/6/2009 12:00:00 AM

Vías para la competitividad

La decisión del Invías de reconsiderar la apertura de la licitación para los corredores viales es una muestra de que los proyectos no estaban listos, como había prometido el Gobierno.

Dos semanas después de que el Gobierno anunciara su plan de choque por $55 billones para dinamizar la economía, uno de los componentes de este programa se derrumbó. El Invías echó para atrás la apertura de la licitación de los 19 corredores viales para la competitividad, ante las críticas por la falta de estudios y las fallas en la asignación de riesgos realizadas por parte de los constructores y de la Cámara Colombiana de la Infraestructura.

 

Estos corredores viales, definidos en el documento Conpes 3536, aprobado el 18 de julio de 2008, dentro de los que se encuentran la segunda calzada del sector Cisneros-Loboguerrero, de la carretera Buga-Buenaventura y las dobles calzadas Bucaramanga-Cúcuta y Honda-Manizales, tienen un costo de $2,5 billones, lo que estimularía el sector de obras públicas.

La decisión del Gobierno fue aplaudida porque las fallas en la estructuración de los pliegos no eran atractivas para que los inversionistas participaran en la licitación y, en caso de que lo hicieran, dejaban dudas sobre el desarrollo de los proyectos. Lo paradójico es que con esta decisión se le quita credibilidad a un plan de choque que, según el Gobierno, estaba listo para ser ejecutado.

Para Carlos Ignacio Rojas, vicepresidente de Anif, el haber frenado la licitación supone un atraso para el país, debido a que las expectativas de crecimiento económico estaban centradas en el desarrollo de obras civiles, que representan entre 55% y 60% del sector de la construcción. Rojas también insiste en que el mensaje que se envía perjudica la planeación de las obras futuras. "Se desperdiciaron los años dorados en los que había financiación y recursos para la ejecución de obras importantes para el país, y en este momento es mucho más difícil darle luz verde a estos proyectos", señala.

Por su parte, el presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, Juan Martín Caicedo Ferrer, considera que suspender la licitación es una decisión responsable porque permite revisar el tema de los riesgos, de los requisitos financieros y de la utilización de los materiales para la construcción de las obras. "Lo más consecuente es que todo el proceso vuelva a empezar de cero", afirma.

Julio Torres, socio de Nexus Banca de Inversión y ex director de Crédito Público, coincide con Caicedo en que la decisión fue responsable. No obstante, considera que el plan de choque se frena porque, mientras se revisa si los corredores son los de mayor impacto para la competitividad del país y se complementan los estudios para que haya ofertas serias, puede pasar más de un mes antes de que se reabran las licitaciones.

La noticia del Invías le da nuevos argumentos a los analistas que han cuestionado la efectividad que tendrá el plan de choque, ya que de los $55 billones, solo $10 billones están a cargo del Gobierno y, al descontársele el sector descentralizado y otras partidas menores, su inversión ascendería apenas a $3 billones. El grueso de la suma, alrededor de $32 billones, corresponde a inversiones del sector privado y de Ecopetrol ($12,6 billones).

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?