| 7/9/2010 12:00:00 AM

Las megaobras de Cali

Con una inversión cercana a $1 billón, Cali tendrá una nueva cara en los próximos años y, aunque actualizará su infraestructura, podría dejar al descubierto nuevas necesidades.

En agosto próximo arranca en Cali el proceso de construcción del paquete de 21 megaobras -con 141 proyectos individuales- propuestas por el alcalde Jorge Iván Ospina para modernizar la infraestructura vial y el amoblamiento urbano.

El proyecto es ambicioso e implica ejecutar inversiones por $995.645 millones antes de diciembre de 2011, generar 38.000 empleos y actualizar la infraestructura de la ciudad, aplazada en los últimos 15 años por problemas de gestión y financieros.

Desde hace más de diez años la ciudad no avanzaba en recuperación de su malla vial o en la ejecución de nueva infraestructura, debido a las restricciones presupuestales impuestas por sucesivas pignoraciones de la sobretasa a la gasolina que dejaban sin recursos a la administración de turno.

Por esta razón, el alcalde de Cali ha dicho que estas obras constituyen "una forma de redimir a Cali", y a instancias del Concejo Municipal y con el apoyo de líderes empresariales y sociales, concertó para sacar adelante este paquete, que será financiado en buena medida con recursos de valorización.

Aunque nadie duda de los beneficios de las obras, hay quienes creen que, una vez entren en operación, se quedarán cortas frente a las crecientes necesidades de movilidad que tiene la ciudad. ¿Cómo va el proceso y cuál es el alcance de las obras?

Julián Domínguez, presidente de la Cámara de Comercio de Cali, explica que luego de la adjudicación de los contratos -en mayo pasado­-, se avanza en el proceso de legalización y hoy los contratistas adelantan la revisión y ajustes de los diseños, de acuerdo a lo dispuesto en los contratos, para arrancar obras en agosto o septiembre. "Las obras tendrán un impacto muy significativo en la ciudad, el cual se verá reflejado en diferentes aspectos como mejoramiento de la movilidad; recuperación del espacio público y urbanismo; mejora de los servicios públicos domiciliarios y de la infraestructura educativa", asegura el directivo de la Cámara.

Dos son los grandes desafíos: obtener los recursos para financiarlas y garantizar la movilidad a largo plazo. En el primer frente, un balance de la Secretaría de Infraestructura de Cali, con corte al 20 de junio, señala que hasta el momento los ciudadanos habían pagado $132.000 millones, en un 55% aportados por los estratos 1, 2 y 3.

Sin embargo, en los estratos medios y altos el recaudo ha tenido retrasos porque un número importante de contribuyentes decidió reclamar y todavía no han sido resueltos estos pleitos. De los $995.645 millones que valen las obras, $745.541 millones provendrán de valorización.

Arabella Rodríguez, coordinadora de Cali Cómo Vamos, cree que otro reto es garantizar la movilidad a futuro. En su opinión, las obras permitirán desembotellar la ciudad y mejorar la malla vial, pero no apuntan a desestimular el uso del vehículo particular o el uso masivo del transporte público, lo que llevará a que en un par de años vuelvan a presentarse problemas de movilidad. "La preocupación es que las megaobras se hacen más con un carácter de embellecimiento y ornato, pero no con el criterio de tener un espacio público más funcional", asegura la experta.

Nadie duda que en unos años la cara de Cali será más moderna. Pero sus habitantes esperan que también la movilidad tenga un manejo más integral.

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