| 10/12/2007 12:00:00 AM

Una fundación socialmente rentable

La Fundación Social ganó este año el premio al Emprendimiento Social, entregado por la Revista Dinero y la Fundación Schwab, que para esta edición tuvo como aliados al PNUD y a la CAF. La estrategia: anticiparse en llegar a la base de la pirámide.

A principios del siglo pasado, cuando las teorías sobre el desarrollo empresarial y la creación de riqueza en la base de la pirámide —los mercados compuestos por personas de menores recursos— no estaban en la agenda de negocios, ni de planeación y crecimiento de ninguna empresa, el sacerdote jesuita José María Campoamor creó en Bogotá el Círculo de Obreros, cuya filosofía primordial era vincular a los pobres a la gestión de su propio desarrollo, con procesos de organización de los sectores populares, productividad económica y un proyecto de vida digna.

Bajo este modelo nació, hace cerca de un siglo, la Fundación Social, una entidad sin ánimo de lucro, que tiene como estrategia atender los mercados populares en el sector bancario, las actividades aseguradoras y las inmobiliarias, de manera proactiva, en actividades de alto impacto social. Hoy, la Fundación es una holding de ocho empresas que tuvo ingresos por cerca de $1,3 billones el año pasado. Su principal empresa es el banco BCSC —fusión del Banco Caja Social y Colmena—, cuyas ventas, en 2006, superaron los $980.000 millones, con un margen neto de 12,5% frente al de 6,2% de 2005.

Según Planeación Nacional, en Colombia, más del 45% de la población vive en condiciones de pobreza, mercado que es objetivo de esta Fundación con cerca de cinco millones de clientes de bajos ingresos que son atendidos en una red de 320 oficinas en 56 ciudades del país.

Este año, la Fundación Social ganó el premio al Emprendimiento Social entre más de 120 candidatos, lo que representa el mayor número de participantes durante los tres años en que se ha celebrado el concurso en Colombia, organizado por la Revista Dinero y la Fundación Schwab, y que contó con el apoyo y colaboración del PNUD y la Corporación Andina de Fomento, CAF. Desde 2001, la Fundación Schwab, con base en Ginebra, Suiza, ha venido identificando y seleccionando los mejores ejemplos de la práctica del emprendimiento social que existen mundialmente.

El éxito de la Fundación Social
Según la Fundación Schwab, uno de los mayores éxitos de la Fundación Social ha sido el desarrollo de un modelo empresarial que conjuga un enfoque competitivo en el mercado, sin desvirtuar los principios de su misión social.

"No regalamos. Nuestros negocios sirven de manera proactiva y deliberada en actividades estratégicamente claves para cumplir con la misión social", dice Eduardo Villar, vicepresidente corporativo de la Fundación Social.

En ese sentido, el frente empresarial y el social van de la mano. En el primero, se destaca BCSC, uno de los principales jugadores del sector financiero en el país, y que tiene entre sus propósitos ser líder en el mercado de la banca popular; influir en la solución de problemas sociales con énfasis en vivienda, y desarrollar el negocio de microfinanzas —que representa el 11% de todas sus operaciones— y procesos de reinserción económica.

En el segundo, la organización ejerce un papel de acompañamiento que permite que las propias comunidades identifiquen sus necesidades y desarrollen estrategias y líneas de acción.

"Uno de los indicadores de pobreza más severos es no estar organizados, y la promoción y fortalecimiento de las organizaciones en los sectores pobres es un poderoso instrumento para la inclusión y el éxito de los proyectos. La Fundación Social ha buscado fortalecer el tejido social a través de la promoción de las organizaciones de base como primer paso para superar la pobreza en una localidad, región o sociedad", afirma Pamela Hartigan, directora de la Fundación Schwab.

La Fundación Social ejerce este esfuerzo a través de una estrategia de intervención social llamada Desarrollo Integral Local (DIL). Se trata de ayudar a las comunidades excluidas a construir procesos de desarrollo integral local e insertarse en dinámicas modernas y competitivas. Esta estrategia promueve las condiciones para que los beneficiarios construyan su futuro, como sucede con la comunidad de Patio Bonito, en Bogotá, donde se han creado redes de trabajo que les han permitido mejorar sus diseños, y sus indicadores de productividad y competitividad. Este mismo proceso se adelanta en otros lugares del país como Antioquia, Tolima y Nariño, entre otros.

Los retos
A pesar de ser un modelo sui generis, la Fundación Social enfrenta varios retos. En primer lugar está el desafío de mantener el equilibrio entre ser una entidad sin ánimo de lucro, pero con mente emprendedora, que se refleja en su modelo de gobierno, que por sí mismo es un desafío, pues la Fundación Social no tiene dueño.

De otro lado, está la falta de visibilidad internacional. Aunque el BCSC es una de las ocho instituciones en el mundo que participan en un piloto impulsado por el Global Reporting Initiative (GRI) en la aplicación de los indicadores ambientales y sociales para el sector financiero, el modelo de la Fundación no es reconocido en el mundo.

Frente al mercado, la tarea es ampliar los servicios financieros a las personas de ingresos bajos y las pequeñas y medianas empresas. En este escenario, ha desarrollado una estrategia para promocionar la bancarización en el país. El BCSC, por ejemplo, ha creado una serie de incentivos para motivar a clientes potenciales, como la puesta en marcha de mecanismos de entrega de bajo costo y también con el diseño de un producto de ahorro sencillo que premia a los clientes que ahorran consistentemente, otorgándoles una tasa de interés mayor y acceso a préstamos de consumo a bajo costo. Y, por último, preservar su cultura interna que se fundamenta en cinco ejes: desarrollo del compromiso personal, remuneración justa, participación de los funcionarios en la gestión, productividad y calidad, y administración estratégica del personal.

Sin duda, el padre Campoamor se adelantó cerca de un siglo a una de las principales estrategias de las empresas hoy: llegar a la base de la pirámide y montar a partir de ella un desarrollo sostenible y rentable.



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