Un miniholding con futuro

| 6/27/2003 12:00:00 AM

Un miniholding con futuro

En menos de tres años, Banca de Ideas montó con éxito cuatro negocios: una cancha de fútbol bajo techo, siete cafés, una productora de alimentos y una franquicia de PanPa'Ya!

En noviembre de 2000, dos jóvenes ingenieros agroindustriales y un arquitecto crearon Banca de Ideas, una incubadora de proyectos cuyo fin es transformar ideas de negocio en empresas viables. No han pasado tres años desde ese momento y la empresa ya cuenta con negocios tan desarrollados como un centro de recreación deportivo en Bogotá (La Cancha S.A.), siete cafés en universidades de la capital (Bi Café), una planta productora de alimentos (Bital) y una franquicia de PanPa'Ya! Estos negocios han alcanzado el punto de equilibrio en un período de uno a dos meses y ya están dando utilidades, según cuentan sus fundadores.

Alejandro Arboleda, arquitecto de 27 años, Andrés Gutiérrez y Jorge Enrique Giraldo, ambos ingenieros agroindustriales de 29 años, son los gestores de Banca de Ideas. Este equipo de jóvenes decidió abandonar lo que para muchos serían futuros prometedores y sólidos en Europa, para regresar a Colombia en una de las crisis más duras y cumplir sus sueños: crear empresa y tratar de contribuir a la solución del desempleo de su país.

Los primeros 6 meses de Banca de Ideas fueron de muchos sacrificios, endeudamiento y arduo trabajo; sin recibir un peso, luchaban por dar confianza a quienes creían que estaban tomando la decisión incorrecta. A pesar de las dificultades, mantuvieron la firme convicción de alcanzar sus sueños.



El negocio del fútbol

La Cancha S.A. es tal vez el negocio con mejor posicionamiento, posiblemente porque está en una zona estratégica de Bogotá, por su buen diseño o porque llama la atención verla siempre ocupada. La Cancha nació como respuesta a una necesidad evidente por nuevos espacios de esparcimiento, entretenimiento y desarrollo de actividades deportivas en escenarios especializados. Fue el sueño de llevar el fútbol de Nintendo a la realidad.

Después de 15 meses de evaluaciones e investigaciones de canchas internacionales en Argentina, España, Brasil y Estados Unidos, decidieron montar una con las mismas características de estas canchas pero de manera vivencial, incluyéndole valor agregado.

El funcionamiento de La Cancha es sencillo. Tan solo es necesario hacer una reservación por internet, por teléfono o directamente en las instalaciones; una vez hecha, se le concede el espacio al primer equipo que haya cancelado el 50% del valor de la tarifa.

Dentro de la tarifa de alquiler, La Cancha ofrece en calidad de préstamo un balón #4 y una camiseta para escoger entre 56 alternativas diferentes de clubes profesionales y selecciones del mundo. Además, programa el servicio de arbitraje profesional cuando sea solicitado con anterioridad por un pequeño costo adicional.

Los clientes son en su mayoría hombres (el 90%) y el rango de edad es de 7 a 50 años. El negocio se diseñó para funcionar los siete días de la semana desde las 6 a.m. hasta las 11 p.m. y cuenta con una ocupación promedio de 14,6 horas diarias. Las tarifas varían entre $60.000 y $120.00 la hora, dependiendo de la hora y día que se escoja para jugar.

Nike vio en La Cancha una oportunidad y, a pesar de que al principio los precios que sugerían los jóvenes eran altos, una vez aterrizadas las cifras firmó un acuerdo para patrocinar el negocio. Hoy, José Paulo Moreiro, gerente de producto de Nike, asegura que la rotación de personal es muy alta y la presencia de la marca en este espacio actúa como una valla en un lugar privilegiado de la ciudad.

Los planes a futuro de La Cancha son claros: están trabajando en la construcción de 2 canchas en Bogotá y otras en ciudades como Medellín, Barranquilla, Pereira y Bucaramanga. Además, planean construir espacios para la práctica de deportes como voleibol, mini golf, squash, y muro de escalar, entre otros.



Los otros negocios

Pero La Cancha no fue el primer negocio de Banca de Ideas. Estos emprendedores se atrevieron a hablar con la multinacional Nestlé para que les prestara máquinas de café que llevaron a toda clase de sitios, como plazas de toros, autódromos y universidades, entre otros. Así, descubrieron la necesidad de cafés en las universidades y en una alianza estratégica con PanPa'Ya!, que le suministraba la pastelería, crearon en noviembre de 2000 la primera empresa de Banca de Ideas, llamada Bicafé. En este momento cuentan con siete en la ciudad -uno en las universidades de los Andes, Libre, América, San Buenaventura y dos en la Manuela Beltrán y otro en La Cancha- y la idea ahora es salir a las calles. Es el negocio con mayor retorno a la inversión con que cuentan.

Para aprovechar la alianza con PanPa'Ya!, decidieron adquirir una franquicia de esta marca. Describen este negocio como el de mayor esfuerzo y, aunque hace tiempo superaron el punto de equilibrio, esperan que se desarrolle plenamente en el mediano plazo.

La idea más reciente es Bital, una planta de producción de alimentos con una línea de emparedados, otra de lasañas y una de ensaladas. Se creó para suplir las necesidades de Bicafé, pero ya tiene clientes alternos y atiende eventos masivos en el Estadio el Campín y en el Palacio de los Deportes, en Bogotá.

Cada negocio de Banca de Ideas se maneja de manera independiente y tiene su propio gerente. Para cada proyecto buscaron un inversionista externo (a excepción de Bital) que, aseguran, no ha sido difícil de conseguir, porque "la gente cree y confía en nosotros".

Una de las personas que creyó desde el principio en ellos fue Mauricio Rojas, vicerrector administrativo de la Universidad de la Sabana, quien vio reflejada su vida en estos jóvenes emprendedores y decidió arrendarles su casa, a pesar de que solo tenían un carro como garantía. También han aprendido de los errores. El ejemplo más claro es que tuvieron que revaluar algunas características de funcionamiento de La Cancha, modificar la licencia de construcción, regirse a horarios, habilitar parqueaderos y quitarles el pito a los árbitros durante determinadas horas, porque los vecinos se quejaban del ruido.

Los planes a futuro de Banca de Ideas son el desarrollo a mediano plazo de una exportadora de productos madereros y otro proyecto que ellos califican como ambiental.

Están seguros de que su éxito se debe al trabajo en equipo, la confianza, la credibilidad, la persistencia, la constancia y la honestidad.

Banca de Ideas es el ejemplo perfecto para aquellos que apenas están comenzando, pues demuestra que con trabajo los sueños son metas alcanzables.
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