| 8/22/2003 12:00:00 AM

Un café perfeito

Con una propuesta para que en Colombia aprendamos a tomar y preparar un buen café, Amor Perfeito espera crecer en el mercado de los cafés especiales.

El deseo por que todos los colombianos seamos reconocidos como expertos en café y la firme decisión de cambiar la cifra que hace de Colombia uno de los países con el más bajo consumo per cápita de esta bebida, llevaron a Luis Fernando Vélez a crear toda una estrategia en torno a los cafés especiales en el país. El esquema que, además de vender cafés especiales, contempla ofrecer las materias primas e instrumentos necesarios para prepararlo, ha llevado los productos de su empresa, Amor Perfeito, a grandes compañías como ExxonMobil y la Clínica del Country y, lo más importante, le ha dado un lugar destacado entre los conocedores de café.

La historia de Amor Perfeito es un claro ejemplo de la perseverancia y la creatividad que hay detrás de un espíritu emprendedor. Luis Fernando empezó a estudiar Economía en la Universidad de los Andes, pero al poco tiempo se dio cuenta de que su tema eran los negocios y decidió cambiarse a administración de empresas. Al graduarse, trabajó durante cinco años en un negocio familiar de seguros. No obstante, siempre mantuvo su inquietud por tener un negocio propio. Por eso, con uno de sus clientes, decidió exportar flores secas con tal éxito, que se posicionaron como los primeros exportadores de este producto enviando contenedores enteros a Inglaterra. El negocio, sin embargo, terminó, pues era muy difícil competir contra los holandeses sin contar con una oferta estable de sus proveedores, ya que su principal insumo eran los remanentes de los exportadores de flores frescas.

La lucha por crear una empresa de éxito, sin embargo, no paró ahí. En 1996, Luis Fernando montó, junto con su esposa, Amor Perfeito, un almacén de regalos en donde se les ofrecía tinto de excelente calidad a los clientes. El éxito de su tinto fue tal que, al poco tiempo, sus propios clientes les insistieron en que montaran un café.

Luis Fernando empezó entonces a investigar a profundidad sobre el tema. Para él era increíble pensar que en la casa de su suegra brasileña se tomaba un mejor café que el que le servían en la casa de sus padres paisas, y más teniendo en cuenta que durante toda su vida le habían hablado de la mala calidad del café brasileño. Entendió, entonces, que el éxito de un buen café estaba en que siempre fuera servido fresco.

Así, empezó a buscar quién le vendiera un muy buen café, recién tostado y molido. Pero en 1997 nadie en Colombia atendía este mercado, por lo que decidió traer su primera tostadora. Poco a poco, el almacén de regalos fue abriéndole espacio a la venta de café "Amor Perfeito" y se empezó a tostar café para el negocio y a venderlo a la gente que quisiera preparar un buen café. El negocio creció a un ritmo tal que, a pesar del buen comportamiento de los regalos, a principios de 2003, Luis Fernando y su esposa decidieron dedicarse únicamente al café.



El mundo del café

La clave del éxito de "Amor Perfeito" ha estado en concentrarse en servir un café de altísima calidad. Para preparar café en una máquina se manejan algunas variables básicas, como tiempo, molienda, apisonado, presión de la máquina, tostión del café y cantidad de café. De estas variables se pueden crear hasta 5.040 combinaciones de café y descuidar una sola puede llevar a un resultado no deseado.

"Antes, en Colombia la gente que importaba las máquinas sabía mucho de tecnología, pero no sabía de café. Y la gente que sabía de tostión de café no sabía de máquinas", asegura Luis Fernando. Por eso, Amor Perfeito decidió volverse experto en el tema.

Además de la venta de café en el local, Amor Perfeito es representante de máquinas tradicionales y semiautomáticas de café y trabaja bajo un esquema de comodato, con el cual por $390.000 mensuales les da a sus clientes la máquina, el café y el mantenimiento.

Hoy, la empresa tiene más de 80 máquinas superautomáticas entre Bogotá, Cali, Medellín, Cartagena y Bucaramanga. Sus clientes van desde restaurantes hasta estaciones de servicio. "Al analizar el crecimiento en el consumo de café en nuestros establecimientos, hemos visto un incremento sustancial desde que utilizamos este tipo de café", asegura Olga Ramírez, especialista de comidas rápidas de ExxonMobil. La Clínica del Country también es uno de sus clientes. "Pusimos una máquina para consentir a los médicos con un café de excelente calidad, teniendo en cuenta que ellos toman bastante café durante el día. Están felices con la calidad del café", afirma Mónica Jimeno, directora de relaciones públicas de la clínica. La empresa también acaba de hacer una alianza estratégica con el restaurante 1492.



Una cultura que consuma café

El mayor reto de Amor Perfeito es crear un mercado para café especial en Colombia. Para ello, Luis Fernando tiene claro que se debe educar a los colombianos en el tema de calidad y consumo de café.

Por eso, hace algunos años se asoció con la Federación Nacional de Cafeteros para montar la Escuela de Café, un sitio donde han entrenado a más de 1.500 personas en el arte de la preparación. Hay varios módulos, pero volverse un experto en el tema puede costar entre $600.000 y 700.000. "Quien quiere montar un café debe poseer todos los conocimientos que el tema requiere y comprometerse con tener un excelente barista (quien maneja la máquina de espresso) en su negocio. De nada sirve tener la mejor máquina del mundo y el mejor café del mundo, sin una persona experta preparando el café", afirma Luis Fernando. En Italia, por ejemplo, "para que alguien sea barista debe haberse graduado de la escuela de catadores de esspreso". Hoy se estima que ese país tiene más de 120.000 barras de café y ni una sola mata del producto.

Educar al consumidor colombiano también ha implicado cambiar la mentalidad alrededor del precio. Un café especial no puede sacrificar su calidad por el precio. No obstante, esto aún es difícil de entender para muchos colombianos. "A los tostadores les da miedo hacer que los colombianos paguen $7.000 por una libra de café. Se cree que la gente consumirá más a un menor precio; pero la gente no consume más café, si no se le da café de buena calidad", asegura Luis Fernando.

Amor Perfeito ha adquirido un reconocimiento importante como promotor y difusor de la excelencia en el café y ahora quiere expandir su negocio al exterior, empezando por Panamá.

Aunque su apuesta por la calidad ha sido un paso importante para educar al consumidor colombiano en la cultura del buen café, todavía queda mucho camino por recorrer, y solo si hay una estrategia masiva que involucre a los distintos protagonistas del negocio se podrá cumplir el sueño de Luis Fernando Vélez y su esposa de convertir a Colombia no solo en uno de los principales consumidores del grano, sino en verdaderos expertos en café.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?