| 9/2/2005 12:00:00 AM

Tienda para el cuerpo

"Cada producto es como un hijo para mí. Por ello, trato de trabajar solo con lo mejor y entregarle de esta manera al cliente algo que pueda usar sin temor",

Con un diseño impactante en las tiendas, productos hechos con los mejores insumos y proyectos que saldrán al mercado durante los próximos meses, O3 ha desarrollado el concepto de body shop en Colombia.

Hace diez meses, el deseo por desarrollar el concepto de body shop en Colombia llevó a Ana Reyes y sus dos socios a crear la cadena de tiendas O3. La idea inicial fue elaborar productos de altísima calidad para el cuidado personal y llamar la atención de los clientes con una imagen impecable, fresca y muy llamativa. A pesar de los inconvenientes que han tenido que afrontar porque en Colombia la industria no se ha desarrollado, la compañía tiene hoy 4 locales -3 en Bogotá y 1 en Medellín-, ventas que han permitido ir recuperando la alta inversión que se hizo y más de 120 referencias como jabones, aceites, splash, línea para hombre y productos de aromaterapia, entre otras.



La historia

Hace 7 años y después de haber tenido una feliz vida de ama de casa, Ana Reyes decidió comenzar una especialización en cosmetología clínica en Florida. "Cuando llegué con mi esposo y mis tres hijos a Estados Unidos, me di cuenta de que el estilo de vida que llevaba en Colombia debía cambiar. Tuve la necesidad de comenzar una carrera con la que me sintiera identificada y muy a gusto", asegura Ana, gerente técnica de Inversiones Ego S.A., empresa dueña de la marca O3. Así, por año y medio asistió a la especialización, enfocándose en el tema facial. "Haber comenzado estos estudios en una etapa adulta de mi vida, hizo que la responsabilidad fuera mayor y me convirtiera en una estudiante muy selectiva. Los profesores sugerían marcas y productos con los cuales debíamos trabajar, pero yo no me sentía en capacidad de hacerlo sin investigar. Por ello, decidí comenzar un posgrado en química cosmética para comprobar por mí misma, qué producto es bueno y cuál no lo es", afirma Ana.

En 2002, esta emprendedora regresó a Colombia con su familia y con ganas de poner en práctica todo lo aprendido. Durante más de un año estuvo atendiendo una exclusiva clientela de más de 200 personas. Fue entonces cuando el esposo de una de sus grandes amigas le propuso montar una cadena de almacenes donde venderían productos para el cuidado personal. Lo primero que vio claro esta emprendedora fue el diseño de las tiendas. "Tuve la oportunidad de conocer un concepto desarrollado por la interiorista brasileña Lena Pessoa, donde los productos son los protagonistas. Se trata de un espacio totalmente blanco que permite que los productos de diferentes colores se destaquen. Desde que comenzamos el negocio, estuve segura de que ese concepto era el que debíamos seguir", cuenta Ana. Al entrar a las tiendas de O3, se percibe en el ambiente una sensación de mucha tranquilidad y frescura.

El sentido maternal que ha caracterizado a esta bogotana lo ha implementado en cada uno de sus productos. Por ello, ha cuidado cada detalle: que el envase sea reciclable para defender el planeta; los colores son minerales en su mayoría y los que son químicos -por cuestiones de estabilidad- son aprobados por la Food and Drug Administration y considerados seguros para la salud humana; además, ningún producto tiene ingredientes de origen animal ni se prueban en animales. "Todo este amor que se le pone a cada producto se complementa con las características de cada local. Música relajante, un ambiente impecable, diseños novedosos, asesorías al momento de la compra y vitrinas que se cambian cada 4 ó 5 semanas son algunas de las características que perciben las clientas y las hacen volver a O3", dice Ana.

Sin embargo, no todo ha sido tan claro. Ana comenzó las investigaciones necesarias para el desarrollo de los productos en Colombia y se topó con una industria poco evolucionada. "Lo primero que encontré, infortunadamente, fue un gran atraso en la industria cosmética en Colombia, pues en el país tenemos las materias primas que se utilizan en la industria, pero no la tecnología para procesarlas. Por ejemplo, encuentras la papaya -uno de los mejores exfoliantes del mundo-, pero no el polvo de papaína o papaya", explica Ana. Esto la ha llevado a importar todas las materias primas y principios activos que utiliza en los productos de O3.

Por otra parte, los envases resultan un tema complicado pues cada vez que va a lanzar un nuevo producto, encuentra en el mercado diseños estandarizados que se venden en grandes cantidades. "Las compañías inmediatamente rechazan los pedidos con diseños nuevos y en pequeñas cantidades. Por fortuna, he contado con grandes proveedores que han creído en el proyecto y me permiten soplar mis propios diseños, comprando pocas cantidades", asegura esta emprendedora.

Encontrar el laboratorio que les maquilara los productos no fue menos difícil. "Visité más de 7 laboratorios con el ánimo de maquilar los productos; sin embargo, la falta de evolución en los nuevos conceptos no les permitía trabajar con las materias primas que yo proponía. Me resultaba increíble ver cómo intentaban cambiar las fórmulas con las que había trabajado", señala Ana. Por fortuna, el último laboratorio que visitó era una empresa familiar donde le entendieron claramente el concepto que estaba intentando desarrollar.

Hoy, la empresa tiene 3 locales en Bogotá y 1 en Medellín. "Diciembre ha sido el mejor mes para nosotros. Los locales alcanzaron su punto de equilibrio en 2004 e incluso dejaron utilidades", afirma Sebastián Cammaert, gerente general de Inversiones Ego.



El futuro de la empresa

El reto es terminar el año con 5 locales propios en Colombia, para 2006 contar con 8 ó 9 locales y haber iniciado el proceso de franquicias en el país. "Tenemos inversionistas nacionales, de Ecuador y México interesados en adquirir las franquicias de O3; por ello, estamos trabajando fuertemente en ese modelo", relata Sebastián. La compañía tiene claro que el negocio en el que está, necesita grandes inversiones para alcanzar el éxito y por ello ya está tocando las puertas de algunas entidades para acceder a créditos bancarios.Ana Reyes ha demostrado que es posible llegar lejos trabajando por lo que más le apasiona. Por esto, para ella es una gran satisfacción cada mes sacar productos nuevos al mercado y no se cansa de pensar en los proyectos que tiene para el futuro. Es dinámica y asegura que los rápidos cambios del mundo no permiten quedarse en el tiempo.

En octubre, O3 presentará la nueva línea de productos con aroma a vainilla, en noviembre saldrá la línea para labios y está trabajando en el desarrollo de la línea de playa y para bebé.
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