La Tienda tiene alianzas con reconocidas floristerías como Hallmark en Bogotá y Nomeolvides en Cali, que le hacen los arreglos frutales y florales.

| 9/6/2002 12:00:00 AM

Rosas en línea

Con operación en 20 ciudades del país, estos emprendedores han encontrado en el mercado de las rosas por internet una oportunidad que han sabido aprovechar.

Todos los días a las 6 a.m. , Juan Camilo Novoa y José Luis Pardo se levantan a bajar de internet la base de datos con los pedidos de rosas que cientos de clientes nacionales y extranjeros le hacen diariamente a su empresa La Tienda de las Rosas, una innovadora floristería en línea que utiliza este medio para recibir pedidos de todo el mundo y enviarlos a 20 ciudades de Colombia.



Con tan solo dos años de operación, La Tienda de las Rosas ha sido reconocida como un negocio innovador que atrajo el interés de muchos empresarios. Después de haber concursado por el premio Ventures2000 y quedar con desilusión más allá del puesto 750, esta experiencia les sirvió para, una vez madurada su idea lo suficiente, obtener el primer puesto en el Concurso Empresarial de la Universidad de los Andes en febrero de 2001. Jorge Hernán Cárdenas, decano de administración de esta universidad y quien siguió el proceso de los emprendedores, asegura que aunque ha sabido de personas igual o más merecedoras de reconocimiento, estos empresarios tienen talento y liderazgo, gracias a lo cual han alcanzado sus objetivos: "Estos empresarios tienen una mezcla de talentos importante, lograron poner todo en la plataforma internet, estructuraron el negocio de una manera muy inteligente y lograron generar credibilidad. Me gustó su liderazgo".



Un mes después de ganar el concurso de los Andes, los empresarios viajaron a Brasil a concursar entre 11 universidades de América Latina y 12 planes de negocios por el premio al mejor plan de negocios Mootcorp y obtuvieron con orgullo el primer puesto.



Aunque la operación del negocio parece sencilla, requiere mucho cuidado y dedicación: inicialmente, los clientes ingresan a la página web y escogen la cantidad, color, día de entrega de sus rosas y forma de pago. Diariamente, Juan Camilo y José Luis, con la ayuda de un programa de administración de negocios, bajan la base de datos con toda esta información. Luego llaman a sus cultivos en la Sabana de Bogotá para hacer los pedidos. Una vez los pedidos estén listos, La Tienda envía sus camiones a recogerlos para llevarlos al centro de acopio en el norte de Bogotá, donde se empacan con su etiqueta. Cada ciudad donde La Tienda opera, tiene un courier que se encarga de recoger los pedidos en el centro de acopio y mandarlos por vía aérea a las diferentes ciudades del país. Allí, una persona recibe el pedido y lo entrega puerta a puerta a los destinatarios.



La compañía recibe mensualmente 250 pedidos, pero en ocasiones especiales como el Día de la Madre y el Día del Amor y la Amistad puede recibir 700. La empresa está facturando cerca de $15 millones mensuales con grandes perspectivas de crecimiento.



Hoy, La Tienda de las Rosas tiene contratos con dos cultivos en la Sabana de Bogotá y cuenta con 25 empleados entre encargados del transporte, los empaques y el mercadeo. La Tienda ofrece chocolates y tarjetas como acompañamiento al pedido de rosas, y además presta los servicios de arreglos florales y frutales. Su mercado está concentrado en el extranjero; el 30% de los clientes vive en Colombia, mientras el 70% habita en el exterior. De este último porcentaje, 90% son colombianos que viven fuera del país y desean enviar rosas a parientes o amigos en Colombia.



La iniciativa de montar el negocio surgió en 1998, como un proyecto de práctica empresarial de Juan Camilo que para ese momento estudiaba ingeniería industrial en la Universidad de los Andes. Un año después, Juan Camilo conoció a José Luis, estudiante de diseño industrial de la misma universidad, y le propuso montar la empresa. Después de 12 meses de arduo trabajo de investigación en comercio electrónico y luego en asesoría en el negocio de las flores, en octubre del 2000, la compañía comenzó a operar con $5 millones y unos pocos compañeros de la universidad como clientes.



Conseguir financiación no fue nada fácil, pues el proyecto requería una gran suma de dinero con la que los empresarios no contaban, pero decidieron dedicarse de lleno al negocio. Con ahorros propios y ayuda de sus familiares, lograron arrancar. En un inicio, los clientes no creían en ellos: "Cuando empezamos la gente no nos creía, pues éramos dos jovenes universitarios, sin ninguna experiencia en el negocio, que les decían a los clientes 'apuéstenle al futuro'", asegura Juan Camilo Novoa, fundador de la compañía. Poco a poco, fueron concretando negocios. Inicialmente recibieron pedidos de Bogotá, pero con el tiempo el mercado se fue ampliando a 20 ciudades de Colombia y a varios países más.



La Tienda tiene hoy alianzas con reconocidas floristerías como Hallmark en Bogotá y Nomeolvides en Cali que le hacen los arreglos frutales y florales. Hallmark diseña los floreros para La Tienda y solo le cobra la mano de obra y los materiales a cambio de que le reconozca los créditos de su diseño. Lucy Camacho, gerente desde hace 25 años de Hallmark y quien trabaja en alianza con La Tienda de las Rosas desde hace dos años, considera que "lo que ha hecho salir adelante a estos empresarios no ha sido solamente su talento en el manejo de tecnología, sino también su gran calidad humana y su dedicación".



Los gerentes de los cultivos con los que la compañía trabaja caracterizan a los empresarios como personas inquietas e innovadoras: "Estos muchachos son inquietos y brillantes, utilizan una tecnología de punta y ofrecen un diseño diferente a lo tradicional. Desde hace 8 meses que trabajo con ellos siempre han sido buenos clientes y, a su vez, han prestado un buen servicio", asegura Edwin Maya, gerente del cultivo Flores de las Indias en Zipaquirá.



La empresa quiere terminar de consolidarse en Colombia y duplicar sus ventas este año con respecto al 2000. Dentro de un año, quiere entrar al mercado de Estados Unidos, lo cual requiere una inversión de US$300.000 que la empresa está consiguiendo mediante consultores financieros en Perú y Brasil, quienes ya tienen dos potenciales inversionistas, uno en Colombia y otro en Estados Unidos. Fernando Pereira, consultor en Perú, afirma que se ha adelantado el tema y que en unos dos meses se podría obtener una parte del crédito.



La Tienda de las Rosas es un muy exitoso ejemplo de innovación. El ambicioso proyecto que hoy persigue en el extranjero requiere mucho más que el ingenio de los empresarios. Sin embargo, han demostrado que saben cómo salirse con la suya.



Los clientes

El 70% del mercado de La Tienda de las Rosas está concentrado en el exterior y el 30% en Colombia. Un 90% del mercado extranjero corresponde a colombianos que viven en el exterior.



Las cifras

La Tienda recibe en promedio 250 pedidos al mes y tiene ingresos mensuales por $15 millones.



Las proyecciones

La compañía espera abrir mercados en Estados Unidos y duplicar las ventas este año con respecto al 2001.
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