| 9/5/2003 12:00:00 AM

Planes de negocio: Un juego de niños

Un juego les permite a los bachilleres crear de manera fácil y didáctica un plan de negocios que no tiene nada qué envidiarle al de un profesional.

Organizar eventos y reuniones siempre había sido el sueño de Natalia Vargas, una niña del Colegio Julio Flórez. El año pasado, después de elaborar su plan de negocio en un juego interactivo y de recibir asesoría para su proyecto, pudo hacer realidad su sueño. Ya lleva 5 eventos exitosos desde que creó su empresa y ahora piensa registrarla ante la Cámara de Comercio.

El juego interactivo que le permitió a Natalia iniciar con éxito su negocio fue creado por Mundos Interactivos del Conocimiento (MINCI), una empresa que desarrolla material educativo apoyado en nuevas tecnologías e internet, y que se enfoca en capacitar a jóvenes de colegios de estratos bajos y municipios de Colombia y Latinoamérica. Con un curso multimedia llamado Emprendedores, enfocado a jóvenes de los grados 9º a 11º, MINCI busca que ellos aprovechen los recursos que les ofrece su región para desarrollar un proyecto de vida mediante un plan de negocio. Los emprendedores pasan por 10 módulos en los cuales adquieren el conocimiento y las habilidades para crear un negocio, iniciando desde la motivación y el planteamiento de las ideas, hasta la estructuración financiera y el análisis de escenarios.

Julia Hilarión, gestora de MINCI, siempre quiso estudiar una carrera enfocada a servir a la gente, pero terminó estudiando Ingeniería de Sistemas en la Universidad de los Andes. Pero esta carrera y un posgrado de Economía, que le dio herramientas para el diseño de una política que apoyara el desarrollo social de comunidades, terminaron siendo la combinación perfecta para desarrollar su plan de vida, y de carrera. Durante el posgrado, pudo darse cuenta de que el modelo de desarrollo social tenía grandes restricciones y estaba alejado de la realidad; por eso, trabajó como jefe del área de desarrollo tecnológico en Planeación Nacional para saber cómo se tomaban las decisiones de los planes de desarrollo dentro del gobierno. Desde allí comprobó lo difícil que era generar programas para la pequeña y la mediana empresa y para las regiones. Y se dio cuenta de que tal vez el principal problema era la mala calidad de la educación.

La solución más clara, dado el bajo presupuesto del gobierno, era empoderar a las personas, dándoles a entender que debían ser actores de su propio desarrollo y de sus municipios, para encontrar las oportunidades del entorno. En resumen, generar empresa.



La historia

En la presentación de un prototipo multimedia de cómo podría ser la educación a futuro, Julia descubrió la respuesta que siempre había buscado: su camino era formular un material educativo de alta calidad y excelente desarrollo tecnológico.

Ella define un plan de negocio como la forma de ordenar las ideas de lo que se quiere hacer; por ello, desarrolló un programa para enseñarles a los jóvenes que terminaban el colegio a realizar un plan de negocios. De esta manera, si los muchachos pueden ir a la universidad, ya tienen ciertas bases y, de lo contrario, cuentan con una herramienta para desarrollar su futuro.

La idea del proyecto surgió ante la urgencia de generar un modelo que le sirviera a la gente más necesitada, para brindarle una mejor calidad de vida y gestar una cultura de emprendedores entre los muchachos de estratos bajos para que generen empleos autosuficientes.



La operación

Cada institución recibe un paquete con el software, un número de licencias, textos, capacitaciones y soporte técnico de acuerdo con las necesidades y el presupuesto.

El siguiente paso es capacitar a los docentes que guiarán a los alumnos en el desarrollo de sus planes. La mayor dificultad que se presenta acá es que la rotación de los profesores en las escuelas públicas es alta, lo cual hace que el esfuerzo se multiplique o, muchas veces, se pierda. Otra de las dificultades está en la fase del seguimiento, porque normalmente se hace por internet y en muchas regiones esta herramienta es nueva para la mayoría de los alumnos, los docentes y las instituciones.

Al programa se vinculan un grupo de personas, llamado la Red de Apoyo. Son estudiantes de la Universidad Javeriana de 7º y 8º semestre de ciencias económicas que realizan su práctica social capacitando y reforzando los procesos de MINCI. A su vez, el CESA apoya desde hace 2 años a MINCI brindando direccionamiento a la estrategia, apoyo a los colegios y capacitación en la revisión de los planes de negocio. Sergio Duque, docente de la cátedra Espíritu Empresarial del CESA, asegura que el proyecto es de alta viabilidad pues entre los principales problemas que tiene el país están la falta de capacitación y la creación de empresas.

Hoy, el proyecto se está desarrollando en 38 colegios de la Secretaría de Educación del Distrito. Para estimular la participación y continuidad de los jóvenes en el programa, se lanzó el concurso de emprendedores, que premiará los mejores planes de negocio. El primer puesto recibirá $1 millón y la incubación en Corporación Innovar. Entre los proyectos que se destacan hasta el momento, están la elaboración de un jugo de mandarina, la producción de champú de sábila y la comercialización de vino de maracuyá.

Entre las metas que se ha planteado MINCI está incrementar la participación de los jóvenes y convertir el proyecto en una cátedra de todos los colegios de Bogotá y de los municipios. Y transformar la red de apoyo en una alianza entre universidades y colegios.

Julia se define como una mujer terca e incansable. Tiene la certeza de que su proyecto es una herramienta tan valiosa para el futuro del país que no importan los sacrificios personales para hacerlo realidad.
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