| 6/11/2010 12:00:00 AM

Pedagogía musical, nuevos ritmos

Gracias a un modelo pedagógico innovador, EMMAT está formando músicos con proyección en la industria musical de hoy

La industria de la música vive una transformación radical en el mundo. Los múltiples y veloces cambios tecnológicos, el desarrollo de nuevos medios y nuevas plataformas de divulgación de información y un dramático aumento de la piratería han sido algunos de los obstáculos y desafíos que formadores, empresarios y músicos han tenido que enfrentar en las últimas décadas.

En Colombia, el sector no está mucho mejor: como no logra canalizar las fuerzas creativas y emprendedoras de los músicos, gran parte de su talento y esfuerzo se desperdicia, al tiempo que no existen instrumentos para medir las implicaciones del sector en la economía. Por lo tanto, ni el Estado ni la academia han formulado o promovido políticas de investigación en música, iniciativas necesarias a la hora de hacer diagnósticos y de formular planes concretos para mejorar la situación del sector. Este diagnóstico parte de algunas de las conclusiones del Congreso Nacional de Música de 2009, organizado por el Ministerio de Cultura.

Sin embargo, detrás de grandes problemas, también hay importantes oportunidades. Conscientes de tal situación, Alejandro Cajiao y Mateo de los Ríos, ofrecen una propuesta innovadora: una formación orientada a la práctica musical y edificada sobre un claro propósito de preparar a los estudiantes para competir en el mercado actual.

Así, crearon la Escuela de Música Moderna Audio y Tecnología (EMMAT) que se basa en el modelo pedagógico de Berklee College of Music, cuya estructura teórica es el jazz y no la música clásica, como suele ocurrir en los conservatorios tradicionales. Esto, según ellos, permite abrir nuevos canales y perspectivas para explorar diferentes estilos, ritmos, estar abierto a nuevas sonoridades y encontrar nuevos caminos musicales de forma experimental.

El modelo

En un comienzo, el proyecto funcionaba como un estudio de grabación. Si bien este negocio no prosperó debido a que el mercado era muy competido, permitió identificar una oportunidad y aprovechar el conocimiento de los emprendedores para crear un negocio que generara nuevas posibilidades para los estudiantes de música colombianos, apalancados también en la formación de sus profesores y de la relación que tienen con Berklee College of Music.

De hecho, el 50% de sus profesores provienen de escuelas internacionales y siempre hay un mínimo de 25% de la planta compuesta por egresados de Berklee. Esto garantiza una adecuada implementación del modelo, altamente cargado de estilos modernos, experimentación y tecnología: "Todos nuestro profesores se encuentran trabajando en la industria, están enseñando lo que hacen. Nos interesa que los profesores estén actualizados y conozcan las tendencias del mercado", asegura Alejandro Cajiao.

El propósito es que el estudiante reciba una educación completa, que incluye tiempo real de práctica en un ambiente profesional. "En EMMAT recibimos una formación internacional, las lecciones son enfocadas en las necesidades de la vida cotidiana y profesional del músico, en un ambiente apropiado para el aprendizaje y creación de arte, con profesores que motivan a través del ejemplo", afirma Juan Camilo Orjuela, estudiante del programa técnico laboral en música contemporánea.

La escuela comenzó en el año 2006 con 24 estudiantes. A pesar de tan promisorio comienzo, durante el siguiente verano la cantidad de estudiantes se redujo en más de un 50%, debido a los ciclos normales del negocio y la falta de promoción. Este hecho provocó una crisis debido a que los emprendedores desconocían la dinámica del negocio. Para superarla decidieron pedir un crédito y rediseñar la estrategia de comunicación que privilegió un mensaje directo, cercano e impactante. Así, pasaron de utilizar la publicidad tradicional a la electrónica e interactiva, y participaron activamente en redes sociales. De este modo obtuvieron un aumento del 250% en el número de inscripciones para el siguiente período.

El crecimiento de la escuela ha sido constante, no solo en número de estudiantes, que para 2009 fue de 450, sino también en términos de infraestructura, donde el crecimiento ha sido evidente. En un corto periodo pasaron de compartir una casa con otras tres empresas, a ocupar todo el inmueble y a ampliar sus instalaciones a uno contiguo. Allí, cuarenta profesores ofrecen un programa técnico laboral en música contemporánea a través de cincuenta cursos libres a nivel básico, intermedio y avanzado, en técnicas aplicadas al instrumento, teoría de la composición, arreglos y producción en ingeniería.

"El crecimiento rápido puede ser el caos del negocio", afirman los emprendedores, pues han cometido errores en temas administrativos, por falta de planeación y análisis de la información. Para solucionarlos han decidido cambiar la estructura del negocio, separando la parte académica de la administrativa y definiendo mejor los papeles y las tareas de cada uno de los socios y empleados de la escuela de acuerdo con sus perfiles profesionales.

En lo que parece parte de una lógica evolución, Alejando Cajiao y Mateo de los Ríos realizaron los trámites necesarios para obtener el certificado oficial de la Secretaría Distrital de Educación para su programa técnico laboral en música contemporánea. Así mismo, están trabajando para convertirse en el futuro cercano en una de las escuelas de la red Berklee International Network (BIN), que además de ser un sello de calidad, promueve la educación efectiva de la música contemporánea y ofrece capacitaciones, talleres, clínicas, conciertos e intercambios entre estudiantes de las escuelas que hacen parte de esta.

Escuelas de música ha habido siempre, pero EMMAT plasma una visión realmente innovadora de este negocio, al articular tecnología, experimentación, modelo internacional, publicidad en redes sociales en el marco de una visión fresca que entiende la música como un insumo clave de una sociedad y a los artistas, como actores importantes en un mundo donde las industrias culturales no solo son visibles, sino cada vez más relevantes.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?