La diferencia está en el cuero

| 2/22/2002 12:00:00 AM

La diferencia está en el cuero

Una propuesta eco-amigable es la base de una marroquinera santandereana que siempre vende toda su producción.

La ecología le permitió a Rivano, una empresa marroquinera ubicada en San Gil, Santander, encontrar un nuevo horizonte. Mientras la mayoría de las marroquineras usan un cuero curtido al cromo, un proceso industrial altamente contaminante, esta empresa optó por el curtido al vegetal usando el tanino extraído de la corteza del árbol quebracho. Contrario al cromo, la contaminación del cuero al vegetal es mínima. "Somos unos de los pocos en Colombia que producimos este tipo de productos de cuero", dice Favio Corzo, gerente de Rivano. Su escala de producción no permite producir grandes volúmenes, pero como afirma Corzo: "vendemos todo lo que producimos".



Desde mediados de los 90, el sector de cuero estaba en crisis, ya que los malos precios obligaron a muchas curtiembres y marroquineras a cerrar. Rivano habría seguido el mismo camino de no haber sido porque buscó la oportunidad en medio de la crisis. Encontró su ventaja competitiva, casi por error, en medio del turismo y la flora y fauna santandereana. "Estamos ubicados río abajo, cerca del río Fonce, y no queríamos contaminar nuestra agua ni espantar al turismo ecológico y deportivo de esta región", explica Corzo.



En la medida en que florecía este turismo, también lo hicieron las ventas de los productos eco-amigables que la marroquinera empezó a fabricar. Los nuevos productos tuvieron especial acogida entre los turistas extranjeros. La oportunidad era evidente y, con ella, Rivano encontró una filosofía, arraigada en artículos de cuero ambientales y de alta calidad. De esta manera, la empresa pudo comenzar a vislumbrar nuevos mercados y un nuevo futuro.



Actualmente, se presenta una elevada demanda por cuero en el mercado mundial que se ha traducido en crecientes volúmenes de producción. De hecho, al cuarto trimestre del 2001, la producción de cueros en el mundo creció a una tasa de 15% anual. "En el último año, hemos visto fuerte demanda en el mercado mundial por productos de cuero y no parece estar cediendo", dice Diego Cardona, del gremio de manufactureros de cuero, Acicam. La propuesta de Rivano ha permitido que, desde hace casi dos años, supla la demanda de exigentes consumidores que no solo piden procedimientos ecológicos sino de buena calidad.



Para Rivano, Centroamérica fue uno de los primeros mercados donde turistas de Europa, Canadá y Estados Unidos pudieron comprar sus artículos de cuero al vegetal. Debido al éxito de esta experiencia, Rivano entendió que la exportación podía convertirse en un elemento fundamental para su éxito empresarial. Por tanto, la marroquinera buscó asesoría para acceder a otros mercados. "Exportar es difícil, los grandes tienen cómo, pero el pequeño empresario no sabe cómo empezar", dice el gerente de Rivano. Con Proexport y por medio de su asociación a Expopyme, la empresa ha conseguido la ayuda necesaria.



Rivano aprovecha los patrones de consumo y moda que la conciencia mundial sobre la importancia de conservar el ambiente ha forjado, lo cual significa apuntarle a un consumidor conocedor. "En Colombia no hay conciencia acerca de productos de cueros ecológicos", dice Omaira Ordóñez, diseñadora de Rivano, "aunque los mercados externos sí distinguen y piden productos eco-amigables y de calidad". Los artículos de cuero al vegetal son costosos por su tratamiento y su mano de obra, pero el consumidor conocedor no lo ve así. "Al cliente que sabe, no le importa pagar más", afirma el gerente de Rivano. He aquí un elemento adicional de la filosofía de esta empresa: el cuero sintético es fácil de falsificar, pero el cuero al vegetal no lo es. "Queremos enseñarle al consumidor a distinguir entre los cueros. Existen productos chinos y sintéticos de menor calidad pero que cobran igual que los nuestros y el consumidor sale tumbado", afirma Corzo.



Para Rivano, la confección de productos de cuero eco-amigables ha sido una ventaja competitiva que si bien ha sido difícil de vender en algunos casos, ha probado ser a todas luces exitosa. En el International Footwear Leather Show 2002, Rivano lanzó su línea de productos 100% libre de sustancias sintéticas. Desde los hilos hasta las telas tinturadas con vegetales y plantas son naturales.



Hoy, Rivano solo exporta esporádicamente, aunque después de su debut en esta feria es posible pensar que lo hará continuamente. En el mercado internacional, es evidente la popularidad de que goza la producción artesanal y ambiental, tendencia que Colombia haría bien en aprovechar. Gracias a su propuesta ambiental, Rivano ya lo está logrando.







Qué es el tanino

Gran parte del cuero en el mercado es sintético, producto de un curtido al cromo. Este proceso es altamente nocivo para el ambiente por la toxicidad de sus desechos. En contraste, el curtido al vegetal, relativamente más costoso, usa el tanino extraído de la corteza del árbol quebracho, que es eco-amigable por producir un mínimo de desechos. Aunque el curtido al vegetal no es nuevo, en Colombia su uso no es común, si bien en Europa se ha vuelto casi la norma. De hecho, en Italia las multas impuestas por la contaminación del cromo casi han eliminado su uso.
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