Incubadoras de valor

| 12/18/2000 12:00:00 AM

Incubadoras de valor

Las incubadoras de empresas están demostrando que en Colombia sí se puede generar riqueza con base en tecnología de clase mundial. Esta es la mejor apuesta para un nuevo modelo empresarial.

Las incubadoras están en auge en Colombia. Hoy existen incubadoras de empresas en 6 ciudades del país y hay proyectos para crear más. Ellas se han convertido en la gran esperanza y el músculo para los emprendedores de proyectos de conocimiento en Colombia. También podrían ser el inicio de un nuevo modelo empresarial para el país.

¿Qué hace exactamente una incubadora? Estas organizaciones toman bajo su cuidado proyectos empresariales de base tecnológica que están en etapas incipientes de desarrollo para prestarles asesoría y servicios, con el fin de acelerar su proceso de crecimiento. En términos generales, el trabajo consiste en tomar un proyecto con fortaleza en su componente tecnológico para "ponerlo al día" en todos los aspectos de la gestión empresarial, desde la definición de un producto que pueda encontrar un mercado, hasta la organización del sistema de negocio y el manejo de los temas legales. La incubadora, además, pone al servicio de sus empresas la red de relaciones que construye a través del tiempo para ayudarlas a generar negocios y facturación.



"La incubadora es muchas cosas al mismo tiempo, pero esencialmente es el centro de una red de trabajo", dice Darío Montoya, director de la Incubadora de Medellín, que ha sido pionera en Colombia y hoy presta asesoría a varias entidades nuevas de este tipo que se están creando en el país. "Esa es la lección central que nos deja la experiencia. La incubadora participa en redes de información, de transferencia de tecnología, de gestión, de financiación, entre otras, y las pone al servicio de sus empresas. Su misión es generar valor para las empresas, articulando los recursos de la red mediante un modelo de negocio creativo y adaptado a las circunstancias de la empresa".



Las firmas pueden entrar a la incubadora en diferentes fases de su desarrollo, bien sea como ideas, como proyectos avanzados o, incluso, como empresas constituidas. Lo primero que hace la incubadora es llegar a un concepto claro sobre la viabilidad del proyecto, desde los ángulos tecnológico, estratégico y competitivo. Cuando una empresa es aceptada, entra en el proceso de preincubación, en el cual se comienza a trabajar sobre la tecnología medular de la empresa, la capacidad de innovación, el plan de alianzas estratégicas y el sistema de negocio. Aquí se definen los temas de organización, logística, contabilidad y finanzas, estructura de decisiones, viabilidad legal, protección de la propiedad intelectual, etc. La tecnología tiene que estar al nivel de la mejor del mundo en su área, pues estas empresas se crean para innovar y para buscar el mercado global.



En esta fase, también se establece con toda precisión cómo va a ser la participación económica de la incubadora en el negocio.



Por lo general, la incubadora participa en la propiedad de la empresa, en porcentajes que varían dependiendo de las políticas de cada entidad y de las características de cada proyecto. Se firman documentos legales para adquirir compromisos sobre una variedad de temas, incluyendo la participación en la propiedad, el manejo del secreto industrial, el manejo de la propiedad intelectual y la propiedad industrial.



Posteriormente, viene el proceso de incubación propiamente dicho, en el cual se nombra la junta directiva de la empresa y se entra en los detalles y la implementación operativa del plan de negocios. La incubación puede ser intramuros o extramuros, es decir, la empresa puede ubicarse en las instalaciones de la incubadora u operar en otra parte. La experiencia ha enseñado que la presencia física dentro del edificio de la incubadora no es el factor crítico. Puede ser conveniente para algunas empresas, pero no es esencial para todas. El aporte central de la incubadora es la vinculación a la red.



Modelo para el futuro



En Estados Unidos, hay un gran debate sobre las ventajas de las incubadoras. El boom de las acciones de tecnología entre 1999 y comienzos del año 2000 se vio reflejado en la aparición de decenas de incubadoras en diversos estados de ese país. Muchas de esas entidades eran creadas por equipos sin experiencia y su aporte al desarrollo de las empresas ha sido altamente cuestionado.



En Colombia, sin embargo, las incubadoras tienen un papel diferente. Mientras que en Estados Unidos abundan los inversionistas "ángeles" y los capitalistas de riesgo, en Colombia las incubadoras representan una oportunidad única para que las empresas pequeñas se vinculen a una economía global regida por la alta tecnología. Por otro lado, la economía de Estados Unidos es enorme y fluida, de modo que el éxito de un proyecto se puede extender rápidamente por toda la geografía nacional. La búsqueda de mercados para las empresas colombianas de base tecnológica, por el contrario, debe realizarse en muchos sitios (en América Latina, Estados Unidos, Europa y demás), cada uno de los cuales tiene regulaciones y características propias.



La red de gestión de las incubadoras realiza un aporte insustituible en este campo, pues permite mezclar el acceso a tecnología de punta con la experticia y los contactos en los mercados locales, que son esenciales para que un proyecto de este tipo despegue.



Finalmente, las incubadoras serán vitales para articular la relación entre las más grandes y tradicionales empresas colombianas y las firmas innovadoras de base tecnológica. Es claro que en Colombia no vamos a tener un modelo de capital de riesgo que siga exactamente las mismas pautas que en Estados Unidos. Habrá que crear un modelo propio, que supere las difíciles circunstancias colombianas, para permitir que el capital llegue en una forma estructurada a empresas innovadoras que tienen un gran potencial de generación de ganancias, pero también implican elevados niveles de riesgo.



En Colombia, las empresas más grandes y tradicionales están llamadas a cumplir un papel de primera línea en este proceso. La incubación es una respuesta clara para la necesidad que ellas tienen de generar innovación competitiva a un costo relativamente bajo y con un amplio potencial de beneficios de largo plazo. Ejemplo: Edilink,una empresa de la incubadora de Antioquia, se dedica a generar sistemas que permitan digitalizar las transacciones de los supermercados con sus clientes pequeños por internet. Estos clientes han sido los más reacios a asimilar temas como el manejo del código de barras, por sus costos y sus exigencias tecnológicas. Estas ineficiencias en la cadena de valor implican grandes costos para los supermercados. Varios de los socios de Edilink son antiguos empleados del Exito y mantienen una excelente relación con esa empresa. Si su proyecto triunfa, con toda seguridad que el primer cliente (y el primer beneficiado con la tecnología) será el Exito. Es una relación en la que todos ganan, con un gigantesco potencial de beneficios para todos los involucrados. Este modelo de relación entre empresas grandes y pequeñas ofrece un enorme potencial de crecimiento para el país.



Lecciones de la experiencia



En este momento, hay 216 empresas en diferentes etapas de gestación en las incubadoras colombianas. Pueden parecer pocas y, en todo caso, insuficientes para generar un nuevo modelo de desarrollo empresarial. Sin embargo, encierran un potencial de valor de centenares de millones de dólares. Además, su ejemplo y el aprendizaje que han realizado pueden llevar a que el número de firmas innovadoras se multiplique muchas veces en los próximos años.



Para Colombia, las incubadoras son la oportunidad de demostrar el enorme potencial del lema de Arquímedes: "dame un punto de apoyo y moveré el mundo". La incubadora de Medellín ha explorado rutas muy interesantes para lo que podría ser un modelo colombiano de incubación, con base en el principio de creación y expansión de redes.



La incubadora de Antioquia ha realizado avances muy importantes sobre esta idea. Ha firmado un convenio con la ciudad de Austin, Texas, para trabajar en conjunto en el desarrollo de una plataforma empresarial basada en el conocimiento. Con la Fundación Karl Duisberg, de Alemania, suscribió un convenio para formar hasta 100 gerentes de empresas de base tecnológica en Colombia (la capacidad gerencial especializada sigue siendo quizás la limitación más grande e importante en este país). También tiene un convenio con la ciudad y el Instituto Tecnológico de Monterrey.



El modelo de incubación lleva pocos años en el país, pero su potencial es gigantesco. La capacidad de estas organizaciones para apalancar recursos no tiene igual. Para los empresarios y para un gobierno interesado en la generación de empresas de valor creciente en el país, esta es una solución que debería concentrar las mayores cantidades de trabajo colectivo.



"La clave es construir redes de gestión", Darío Montoya, Incubadora de Medellín.Incubadoras colombianas



Incubadora Empresas



Empresas en Dirección creadas preincubación Intramuros Extramuros



Innovar (Bogotá) 14 50 4 0 www.innovar.org



Corporación Bucaramanga Emprendedora 7 2 6 8 www.bucaincu.com



Incubar del Caribe (Barranquilla) 4 1 24 0 www.incubarcaribe.org



Incubar Futuro (Cali) 2 2 2 22 Contacto@incubarfuturo.org.co



Proempresas Norte de Santander (Cúcuta) 0 0 6 0 Ramvargas@yahoo.com



Incubadora de Empresas de Bolívar (Cartagena) 0 0 0 0 Empresariales@camcomerciocartagena.org



Corporación Incubadora de Empresas de Antioquia 22 9 2 29 www.incubadora.org
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