Exportar lo nuestro

| 4/9/2001 12:00:00 AM

Exportar lo nuestro

Indígenas de todo el país podrán colocar sus artesanías en Europa. Exportaciones anuales por $750 millones para el país.

"¿Y a usted no le interesaría que le tejiéramos pendones publicitarios?" fue la propuesta que le hizo un grupo de indígenas Wayuu a la gerente de Casa Precolombina, la empresa que el jurado del programa Jóvenes Emprendedores Exportadores del Mincomex consideró de mayor impacto social, debido a su efecto en un sector de la sociedad colombiana que tradicionalmente ha estado al margen del comercio internacional: las comunidades indígenas. No gratuitamente este grupo de jóvenes se ha ganado el aprecio de indígenas de todo el país. Desde su comienzo en noviembre de 1999, su proyecto ha pretendido emplear a más de 350 artesanos indígenas de culturas tan diversas como la Sinú en Córdoba, Tumaco en Nariño, Chimila en Cesar, San Agustín en Tolima o Tairona en Magdalena. Todos ellos crean las artesanías que Shirley Mardonez, gerente de la empresa, pretende comercializar en Europa principalmente. Los objetos hechos a mano con técnicas originales de cada cultura representan para el país exportaciones de por lo menos $750 millones anuales a partir del 2002.

El producto terminado es una réplica de una artesanía precolombina hecha por personas pertenecientes a la cultura original del artefacto con las técnicas originales con las que las antiguas piezas fueron creadas. Un certificado de autenticidad, que acompaña cada pieza, explica la historia del objeto y la de la cultura a la que pertenece.



El equipo de Casa Precolombina está conformado por Shirley Mardonez, gerente y estudiante de finanzas internacionales, Sandra Yasmín Coca, licenciada en ciencias sociales, Fermín Herrera, ingeniero electrónico y Fabio Echeverría, artesano. Actualmente están comenzando sus operaciones en el mercado local para empezar a exportar en el segundo semestre de este año.



Dentro de sus prioridades siempre ha estado el bienestar de las culturas precolombinas, aportar a sus proveedores un beneficio que se refleje directamente en su calidad de vida y, de esta manera, en la cultura y las tradiciones que soportan la creación de las artesanías para hacer la producción sostenible en el tiempo. Con este fin, además de pagarle a cada proveedor por cada pieza entregada, Casa Precolombina invertirá en la comunidad a la que pertenece el 10% de las utilidades generadas por la compañía; escuelas y centros de salud serían algunas de las consecuencias de este ejercicio.



http://www.casaprecolombina.com
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