Los productos Disee ahorran hasta 35% del consumo de energía, y el servicio de asesoría lo reduce en otro 30%, sostienen Eduardo Rey y Alonso Pornoy.

| 8/9/2002 12:00:00 AM

Energía inteligente

Después de seis años de trabajo, Disee S.A. ha desarrollado innovadores productos para el ahorro de la energía. La empresa ha cerrado negocios con más de diez clientes.

Cuando aún eran estudiantes de 5º semestre de ingeniería eléctrica en la Universidad del Norte, Eduardo Rey y Alonso Pornoy anhelaban diseñar un equipo que optimizara la calidad de la energía. Después de seis años de trabajo y esfuerzo, estos jóvenes barranquilleros tienen la innovadora empresa Disee S.A., que optimiza el uso de energía con máquinas desarrolladas por ellos, y brinda asesoría especializada. En el primer caso, el ahorro llega hasta un 35% del consumo de energía, y en el segundo, hasta un 30%.



Aunque fundada hace menos de dos años, el rápido éxito de la empresa es el resultado del trabajo y la dedicación de cuatro ingenieros que ya han cerrado negocios con más de 10 clientes como Eternit y Schneider Electric. "Disee es una compañía de prestigio en Barranquilla. Sus jóvenes empresarios están haciendo carrera y son muy talentosos; por eso, ya les dimos vía libre para trabajar", dice Alcirez Hernández, miembro del comité ambiental de la Andi y coordinador del área de salud ocupacional en Eternit. "Una de las fortalezas de Disee es que se puede creer en su palabra. Aunque han tenido algunos tropiezos financieros, estos empresarios tienen tenacidad y no han perdido su norte. Creo que es una empresa con futuro", afirma Juan Felipe López, gerente de Schneider Electric en Barranquilla.



Disee cuenta con el respaldo de la incubadora del Caribe, del Sena y de la Universidad del Norte, que la han apoyado económicamente y en la parte logística. Además, tiene el apoyo financiero de Criee, un fondo de inversionistas de innovación tecnológica en Suecia, que ha financiado las ideas de la compañía a cambio de un porcentaje en el desarrollo y que valoró la compañía en US$300.000.



Eduardo Rey tuvo la iniciativa de crear la empresa en 1996, cuando estudiaba en la universidad y trabajaba simultáneamente en negocios independientes de ingeniería. Eduardo tenía las ideas, pero carecía de tiempo para metérsele en serio al negocio. Cuatro años más tarde, en el 2000, se le presentó la oportunidad de participar en el concurso Fundaempresa, proyecto organizado por la Universidad del Norte con el objetivo de incentivar ideas de desarrollo tecnológico. En ese momento, Eduardo le propuso a Alonso Pornoy, quien era su compañero de Universidad, que participaran en equipo creando un dispositivo para el ahorro de la energía. A principios del 2000, obtuvieron el segundo lugar y gracias a este primer triunfo comenzaron a ganar la credibilidad de la gente. Empezaron a operar en Barranquilla, asesorando a las industrias en el uso racional de la energía mientras diseñaban y desarrollaban sus productos.



Uno de los problemas que enfrentó la compañía en sus inicios fue la falta de confianza de la gente en sus inventos, debido a la poca experiencia de estos emprendedores en mercadeo. "Nos dio duro el proceso de conseguir los clientes, pues no teníamos experiencia administrativa, sino un perfil técnico, lo que hizo difícil la búsqueda de clientes, cosa que no se hace de la noche a la mañana", recuerda Eduardo. "La búsqueda de clientes fue complicada en sus inicios, luego nuestra experiencia en mercadeo mejoró gracias al apoyo de la Incubadora y de la Universidad del Norte. Hoy, la logística con los clientes es muy positiva" dice Alonso.



Los productos



Por un lado, Disee presta el servicio de asesoría, mediante el cual les hace auditoría y mantenimiento eléctrico a las industrias para el manejo inteligente de la energía y presenta proyectos con ese mismo fin. El servicio forma parte del PMC (plan de mejoramiento continuo) que incentiva a aumentar la productividad en las empresas y es subsidiado por el Sena. Por otro lado, la compañía desarrolló tres productos propios que buscan el uso racional de la energía: el primero es el tablero automático inteligente, capaz de censar las cargas de las redes internas y externas de industrias y corregir las fallas presentadas por desbalances. El tablero reduce en un 25% el costo de mantenimiento de equipos eléctricos e incrementa su productividad en un 30%. El segundo es el motor electrónico, el cual tiene la misma carga electrónica que un equipo normal con la misma velocidad nominal pero con menos potencia eléctrica, de manera que consume entre 30 y 40% menos de energía que un motor normal. Finalmente, está el balasto electrónico (aparato que se utiliza para prender las lámparas fluorescentes), que disminuye en 30% el consumo de energía y es más económico que un balasto normal.



La compañía quiere fortalecerse y ganar reconocimiento en el mercado local. En los próximos meses comenzará a incursionar en Cartagena y Santa Marta, para lanzar sus productos en el mercado nacional en enero o febrero del año entrante. A más largo plazo ampliará sus horizontes incursionando internacionalmente. Por el momento, el reto es explotar su potencial y darse a conocer entre los empresarios del país.
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