| 1/19/2007 12:00:00 AM

El error oportuno

Su compañía puede estar perdiendo mucho dinero por pequeños errores contables. Esa es la oportunidad de negocio que encontró Thera, firma especializada en detectar equivocaciones en los pagos a proveedores.

En la carrera contra el tiempo y el agite del día a día, las grandes empresas caen sin querer en pequeños errores de facturación que pueden generarles un alto costo. A pesar de que están conscientes de esta situación, muchas veces prefieren seguir adelante con sus procesos y no entorpecerlos con investigaciones minuciosas en busca de equivocaciones. Sabiendo esto, Andrés Sandoval, ingeniero industrial apasionado por emprender proyectos, creó Thera Colombia, una empresa que por medio de un software revisa todas las transacciones con proveedores de una compañía para recuperar el dinero que se pueda haber quedado en el camino.

En el caso de Unilever, lograron recuperar cerca de US$300.000 en Colombia. "El mayor valor agregado que obtuvimos fue aprender de nuestros errores y así mejorar procesos para el futuro", comenta Martha Hernández, contralor financiero de Unilever. La auditoría les ha parecido tan buena que ya la aplicaron en Unilever México y Ecuador.

El servicio de Thera va desde hacer los cruces de los movimientos con proveedores, detectar los errores cometidos en el pasado y alertar a la compañía para evitar estos errores en el futuro, hasta recuperar los recursos perdidos. Como la empresa no contaba con estos "ingresos" extra, el dinero recuperado va directo a la utilidad neta, lo cual representa para la empresa un negocio a la fija.

El modelo de negocio de Thera consiste en que la empresa paga la auditoría con los recursos que recupera. El costo para la compañía es un porcentaje sobre este dinero.

"Encontramos errores que cometen los empleados de nuestros clientes al realizar los múltiples pagos. Entre más transacciones hagan con sus proveedores, más probabilidad de error", afirma Sandoval. Por eso, no todas las compañías son viables para esta revisión, pues se deben buscar empresas que sean más propensas a tener una mayor probabilidad de equivocaciones y esas son las que tienen miles de transacciones al mes con innumerables proveedores. Así, aumentarán las ganancias tanto para el cliente como para Thera.

El proceso de verificación aparentemente es sencillo, pero exige mucho cuidado y una alta capacitación del equipo de trabajo. El proceso consiste en bajar a archivos planos los diferentes sistemas de información de las compañías y así compararlos unos con otros para detectar aquellas inconsistencias, como dobles pagos, pagos en exceso por errores de digitación o por cambios de moneda, y omisiones de descuentos otorgados pero no causados, entre otros.

Para Sandoval, conseguir clientes ha sido un arduo trabajo pues su público objetivo es muy escéptico, ya que corresponde a compañías grandes que aparentemente cuentan con sistemas de información altamente desarrollados, lo que los hace pensar que no incurren en esta clase de errores. Y es aquí donde se presenta la gran oportunidad para Thera. La empresa —como mínimo— debe tener algunos sistemas de información que se puedan llevar a la comparación con los otros. A su vez, debe facturar más de US$150 millones, tener más de 3.000 transacciones mensuales y más de 1.000 proveedores. En los dos años que lleva Thera en Colombia, ha recuperado más de US$2 millones entre empresas como Coca-Cola, Unilever, AeroRepública y Telecom.

La historia

Posicionarse ha implicado recorrer un camino difícil y riesgoso. Pocos ejecutivos de éxito asumen el reto de emprender un proyecto de ellos mismos. La comodidad no se los permite. Pero Andrés Sandoval tomó el riesgo. Trabajaba para una multinacional en Brasil en un alto cargo, donde su misión era aumentar la utilidad neta para América Latina. Allí se presentó la oportunidad. Sandoval y el vicepresidente financiero de México conocieron este sistema y lo aplicaron. Con esto no solo alcanzaron su meta, sino que la sobrepasaron y en ese momento vio el potencial de negocio que tenía frente a él.

En su mejor momento en la compañía donde trabajaba, decidió lanzarse al agua y traer Thera a Colombia. Una aventura que explica porque dentro de él siempre existió el espíritu de un emprendedor incansable. Desde muy joven empezó vendiendo sacos en la universidad. Luego, junto con unos amigos, montó un restaurante, después una empresa de vending —máquinas dispensadoras— y así poco a poco fue creando pequeñas empresas que le dieron toda la experiencia y aprendizaje para hoy tener Thera, en sociedad con sus creadores en México.

Ahora consolida sus primeros pasos de internacionalización, que iniciaron con un cliente en Ecuador. En la estrategia planea abrir mercado en Chile y Brasil, donde existen empresas con el perfil perfecto, y las probabilidades de encontrar esta clase de errores puede ser mayor.
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