Los hermanos Andrés y Carlos Cabana y el capitán Jaime Aguilera trabajan incansablemente desde Riohacha para sacar adelante su empresa exportadora de camarón orgánico.

| 5/2/2003 12:00:00 AM

El camarón del desierto

Después de ser finalistas en Ventures2001, la principal competencia de planes de negocio del país, estos emprendedores están a punto de cumplir su sueño: ser los pioneros en exportación de camarones orgánicos.

Desde hace cuatro años, los hermanos Cabana trabajan con paciencia e ingenio para sacar adelante su innovadora productora de camarones orgánicos: Camarón Orgánico Guajiro. A pesar de que estos emprendedores supieron identificar la potencialidad de un negocio que responde a la tendencia y demanda mundial de los alimentos orgánicos, y de que lo que empezó como una idea de negocio en Ventures2001 hoy se ha cristalizado en una empresa que está a punto de despegar, no les ha sido fácil arrancar debido a los permisos ambientales y a la financiación e investigación en tecnología.

"Los permisos son un círculo vicioso, pues hay que repetir informes para instituciones y ministerios y las certificaciones pueden demorar hasta 2 años. De otro lado, está la financiación; nos ha tocado sacar de nuestro bolsillo todos nuestros ahorros para poder operar. Hacen falta créditos blandos en el país", asegura Andrés Cabana, fundador y gerente de la compañía.

Los socios han ido lento pero seguro; por eso, le han dedicado el tiempo necesario a la investigación del camarón orgánico y a las condiciones de su producción, para asegurar que su negocio sea sólido y sostenible. Los análisis de suelos, la limitación geográfica y la construcción de 25 estanques han sido labores difíciles, que les han tomado tiempo: "Hemos sido conservadores porque este negocio implica mucha precisión y cuidado. Queremos que nuestra empresa sea sólida, rentable y sostenible, y creemos que si tenemos un buen arranque tendremos un buen final", asegura Andrés Cabana. Ya están listos los permisos, los estanques y granjas, y los clientes potenciales. En noviembre de 2003, Camarón Orgánico espera salir al mercado internacional con una producción de 16 toneladas de camarón al mes que le generaría ingresos mensuales por US$28.000 y crearía 350 empleos entre directos e indirectos.

La compañía le apuesta al mercado internacional, ya que, según los emprendedores, en nuestro país todavía no existe la cultura del consumo orgánico, y adicionalmente el precio de este producto es muy alto para el consumidor colombiano: "En Colombia, la gente no consume lo orgánico; la unidad de camarón orgánico puede costar hasta US$4, el doble de uno tradicional", asegura Carlos Cabana, fundador y socio de la compañía.

Aunque, según los empresarios, Camarón Orgánico Guajiro no tiene competidores en el mercado nacional, competirá en el internacional con Tailandia, Vietnam, Belice y Venezuela. A pesar de lo anterior, aseguran estar en condiciones de enfrentar a su competencia, gracias a su posición geográfica en Riohacha y a las condiciones climáticas y de suelos de esta región: "El hecho de estar ubicados cerca a los puertos nos permite transportar los productos con facilidad a otros países. Los vientos constantes, las temperaturas estables y las zonas estériles de la Guajira son otras ventajas", afirma Carlos Cabana.



El producto

El principal valor agregado del producto es que no contiene preservativos, fertilizantes, colorantes ni antibióticos que contaminan el ambiente; los camarones son 100% naturales porque se trabajan a base de humus de lombriz que, según Andrés Naranjo, biólogo y socio de la compañía, le devuelve al medio un producto rico en nitrógeno para los suelos.

Aunque el camarón se trabaja orgánicamente, sin utilizar antiobióticos ni preservativos, y los costos de producción son menores, pues no se requieren los caros químicos que se utilizan normalmente en estos procesos, la producción orgánica implica más tiempo y dedicación, lo cual se refleja en el precio final del camarón.



Operación

El proceso de producción del camarón orgánico es delicado, según lo afirma Naranjo, y consta de tres etapas: la producción de larvas, el engorde y la comercialización. En la primera fase se producen las larvas, que son camarones pequeños, que se obtienen por medio de la pesca o directamente en laboratorios. En la segunda etapa se engordan las larvas y se mantienen en un estanque bajo condiciones de salinidad, oxígeno y temperatura aptas para su reproducción. Una vez los camarones se han reproducido y engordado, se empacan y comercializan. Solo el proceso de engorde puede tardar 4 meses. Camarón Orgánico operará comprando las larvas en los laboratorios para criarlas y engordarlas en 21 estanques que tiene para ello. La compañía aspira a comercializar directamente los camarones; pero para ello requiere, según los empresarios, una infraestructura más sólida, específicamente una máquina procesadora que cuesta US$1 millón, la cual les permitiría comercializar los animales en diversas presentaciones (apanados, con cola, sin cola...).

En julio de este año, criarán los primeros camarones que estarán listos en noviembre para su empaque y comercialización: "el negocio será muy rentable, pero de mucho cuidado", asegura Andrés Naranjo.

Una de las mayores fortalezas de la empresa, según su gerente, es el equipo humano, compuesto por 26 personas de distintas disciplinas y con diversas experiencias, lo cual les ha permitido complementarse y aprender de los demás.

De otro lado, es destacable la labor social que la empresa ha adelantado con las comunidades guajiras y los estudiantes universitarios. El proyecto Guayavital ha formado a varias comunidades indígenas guajiras para que se integren al proceso de producción de camarón orgánico de la compañía. Con esto, los empresarios quieren conseguir mano de obra para su empresa y generar empleo.

Por otra parte, está el programa con varias universidades, entre otras Nacional y Jorge Tadeo Lozano en Santa Marta, con las cuales Camarón Orgánico ha firmado acuerdos para que los estudiantes de las facultades de Biología puedan utilizar la tecnología y la infraestructura de la empresa para sus estudios e investigaciones.

Camarón Orgánico espera salir al mercado en noviembre de este año, con exportaciones a Italia, Alemania y España, países con los cuales está firmando acuerdos. A mediano plazo, quiere exportar a Estados Unidos. Los emprendedores descubrieron un negocio innovador y con potencial.

Ventures2001 les permitió a los emprendedores aterrizar su idea de negocio y convencerse de su innovación. El reto ahora es posicionar su marca en el mercado y demostrar con sus ventas que su paciencia e ingenio durante estos años han valido la pena.
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