| 10/31/2003 12:00:00 AM

De: Mercedes Salazar Para: el mundo

En menos de tres años, Mercedes Salazar ha internacionalizado su marca, cautivando clientes de todo el mundo con joyas totalmente novedosas.

Esta bogotana de 28 años nunca se imaginó que sus diseños tendrían tanto éxito en tan corto tiempo. Comenzó hace 3 años a diseñar y producir collares, pulseras y aretes en el comedor de su casa con la ayuda de dos personas más. Hoy tiene un taller donde trabajan 15 personas, un local en el parque de la 93 en Bogotá, ha expuesto sus productos en ferias internacionales tan importantes como el Toronto Fashion Week (Canadá) y el Work Shop de Nueva York y diseñará las joyas que lucirán las candidatas del Reinado Nacional de Belleza en Cartagena.

Con un gran deseo por crear joyas que se salieran de lo tradicional y trabajando materiales novedosos, Mercedes ha basado su éxito en el criterio para mezclar y en el proceso de investigación que hay detrás de cada joya.

Desde muy pequeña, le apasionaron las artes y por ello estuvo vinculada a talleres de cerámica y vitrales desde el colegio. A los 18 años viajó a estudiar joyería y orfebrería en la Escuela de Artesanías del Instituto Nacional de Bellas Artes de México por 3 años y medio, allí aprendió a manejar todos los metales artesanales. Luego hizo un curso de ebanistería (trabajo de la madera) y trabajó la escultura y el hierro. A su regreso a Colombia, decidió tomar clases de joyería con Francisco Piñeros, una de las personas claves de la joyería artesanal en el país.

Se casó, tuvo su primer hijo y en ese momento decidió ocupar su tiempo diseñando lo que más le apasionaba: joyas. Siempre le ha gustado lo diferente y por eso trató de darle un giro a la joyería tradicional que trabaja oro, plata y platino, por materiales diferentes y modelos novedosos. Sus clientes en un principio eran amigas y señoras que empezaron a llegar por recomendación, hoy tiene clientes tan especiales como Helena Davo, esposa del cónsul de España en Francia.

Diego, su marido, siempre ha estado a su lado y es una persona clave en el desarrollo de la marca. El se ha convertido en el promotor y asesor comercial de la empresa y juntos trabajan para llevar la marca al reconocimiento nacional e internacional.

Como fiel admiradora y compradora de la Feria Artesanal Colombiana decidió hace dos años asistir, esta vez como expositora. Mercedes asegura que la feria es una muy buena vitrina para atraer nuevos clientes y dar a conocer una marca. En la feria consolidó sus productos con muchísimo éxito y con los recursos que obtuvo por su venta, invirtió en la construcción de su taller en el norte de la ciudad. Hoy es un espacio lleno de luz y piedras multicolores donde 6 artesanos trabajan a mano cada detalle.

Los diseños son exclusivos de ella y el proceso se basa en la investigación de los materiales, durante la cual estudia sus posibilidades, se familiariza con ellos y empieza a imaginar el collar, para finalmente diseñarlo. En el proceso de producción, Mercedes siempre está pendiente de cada detalle y verifica que los artesanos sigan al pie de la letra todas sus indicaciones. Es una persona rigurosa y muy disciplinada, que exige mucha precisión y compromiso. Por esta razón, algunas veces se ve afectada por los tiempos con los que sus proveedores trabajan, debido a que ellos no van a la misma velocidad que ella y esto le ocasiona demoras y puntos críticos en los que debe trabajar.

Entre los materiales con los que Mercedes trabaja se encuentran el vidrio soplado, aluminio, resina, acrílico, plata, acero, piedras semipreciosas y otros materiales que va conociendo e investigando.

Mercedes puso de moda la tagua en Colombia y asegura que en el trabajo de varios materiales la han copiado; sin embargo, está convencida de que la creatividad inagotable es una de sus fortalezas.

Durante casi un mes, algunos de sus diseños fueron expuestos en la Galería Proyecta de Bogotá, donde cada joya fue tratada casi como un objeto artístico. Patricia García, encargada de la galería, asegura que Mercedes es una artista que se vende muy bien, pues maneja una gran versatilidad en los materiales que utiliza.

Todo se ha ido dando con el tiempo, asegura Mercedes, quien nunca se imaginó que su trabajo iba a crear esta empresa donde un equipo muy bien formado trabaja con disciplina y excelencia. Por otra parte, dice que la sensibilidad y la atención le han permitido crecer a medida que el negocio lo necesita.

Los clientes son parte fundamental de la empresa y sus comentarios son muy importantes para Mercedes; por tal razón, hace mes y medio -tras las solicitudes de tener un lugar para que la gente pudiera comprar las joyas-, abrió su primer almacén en el parque de la 93 de Bogotá. La idea ha sido seguir cautivando el mercado colombiano y generando empresa en el país. Los resultados ya se ven, pues desde su apertura las ventas se han triplicado. El local se convertirá en un modelo para crear un sistema mundial de franquicias, donde cada detalle es previamente definido y establecido.

En el mercado internacional, la presencia de la marca se ha incrementado. Las joyas ya están en boutiques y galerías de diseño en Estados Unidos, Francia, España, Puerto Rico, Chipre y Suecia. Está participando en las principales ferias del mundo, donde se exhiben las joyas y al mismo tiempo la gente hace sus pedidos. Acaba de llegar del Toronto Fashion Week (Canadá), del Work Shop de Nueva York (Estados Unidos) y de París (Francia) donde nuevos clientes han empezado a hacer sus pedidos, cautivados por la gran innovación de las joyas y el trabajo a mano. Se espera que de la feria de París salgan nuevos clientes del mercado asiático cuyo gusto y admiración por lo artesanal son muy altos y donde los consumidores se caracterizan por un gran poder adquisitivo.
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