| 11/28/2003 12:00:00 AM

Cultivar el futuro

Nicolás Estrada destaca la paciencia y la seguridad como las principales herramientas con que debe contar un emprendedor.

Su espíritu emprendedor y una gran creatividad le han permitido a Nicolás Estrada posicionar sus fertilizantes biológicos en un mercado muy competido.

Nicolás Estrada estudió Administración de Empresas en la Universidad del Rosario. Allí le apasionaron las materias de mercadeo, publicidad y negocios internacionales. Durante toda la carrera tuvo claro que su verdadero deseo era crear empresa y ha trabajado fuertemente por ello desde entonces. Sus amigos lo describen como una persona con un ingenio sin límites y como un científico loco: "siempre llegaba a la universidad con cierto olor particular a fertilizante, las botas quemadas con ácido y con una historia sobre su empresa que nos hacía reír", comentan sus compañeros de estudio.

Su padre deseaba crear una productora de fertilizantes agrícolas bajo un esquema de excelente calidad. Estrada decidió apoyarlo y ayudarlo para que Biológicos Estrada fuera una realidad. Así padre e hijo -el primero, ingeniero agrónomo, y el segundo, administrador de empresas en proyecto- empezaron a desarrollar las fórmulas para producir fertilizantes con aminoácidos para que los nutrientes fueran mejor absorbidos por la planta. Durante este tiempo, Nicolás aprendió a hacer mezclas y diagnóstico de suelos, a formular productos a los clientes y a desarrollar nuevas líneas.

En los primeros años, la empresa desarrolló fertilizantes con los registros completos del ICA. Potamin, B-zucar y Crecifor-t obtuvieron una gran acogida entre los distribuidores, que vieron que estos productos tenían una alta rotación. En 2000 y tras la muerte de su padre, Nicolás tomó las riendas del negocio familiar y finalizó la producción de Fosfoest.

Según Daniel Bastidas, gerente de la distribuidora de flores Agrobiol, Biológicos Estrada es uno de los pocos productores con el registro de venta del ICA en el sector de las flores y, además, sus productos pertenecen a la generación más reciente de fertilizantes, lo que los hace muy competitivos y solicitados.

Durante 2003, Biológicos Estrada ha aumentado las ventas en 20% con respecto a 2002 y espera que el próximo año el crecimiento sea de 30% con respecto a este año, un resultado del cual Nicolás se siento muy orgulloso, sobre todo porque sus productos tienen un precio relativamente superior al del mercado.

Entre las fortalezas de la empresa se destacan la calidad, los precios al distribuidor y el tamaño. Este último les permite actuar rápido ante los cambios del mercado y moverse fácilmente ante las acciones de los competidores.

Sin embargo, el desarrollo del mercado no ha sido tarea fácil. Los cultivos de flores son su principal cliente, pero Estrada no ha tenido tiempo de expandirse a otras regiones y conquistar otros sectores. Además, las inversiones en publicidad afectan fuertemente su estructura de costos. Esto y la cartera hacen del manejo financiero todo un reto.

Nicolás Estrada asegura que ser emprendedor no es una labor fácil, pues representa una gran responsabilidad en todos los sentidos. En sus manos están desde el trabajo operativo de la empresa hasta las decisiones de nombre y colores en las estrategias publicitarias. Sin embargo, cuenta con la ayuda de su madre, quien se encarga de comercializar los productos en el sector de flores. Según Estrada, la falta de una junta directiva con experiencia, que le diga si va por buen camino y si las decisiones que toma diariamente son correctas, representa un reto adicional ya que el riesgo es alto. También destaca que la paciencia y la seguridad son las principales herramientas con las que debe contar un emprendedor: "es un futuro que se construye día a día", dice.

Con el propósito de tener en un año el aval y todos los certificados ISO, decidió trabajar en unas nuevas instalaciones, más amplias y apropiadas. Por eso, está adaptando su nueva planta de producción, localizada en una bodega en la vía Siberia con nueva tecnología para controlar mejor la calidad de los productos.

Sus metas las divide en mercados nacionales e internacionales. En los primeros busca estabilizar la demanda y cautivar nuevos clientes. Con la idea de ampliar su gama de productos, Biológicos Estrada está desarrollando un nuevo fertilizante con calcio para cubrir las necesidades que tiene el mercado.

Por otra parte, está buscando abrir mercados internacionales. Por eso, Nicolás comenzó un posgrado en gerencia de negocios internacionales, está haciendo investigaciones sobre las legislaciones internacionales y desarrollando fertilizantes biológicos a base de hongos y bacterias para concentrarse en este tipo de productos, ya que las tendencias mundiales hacia el consumo de productos orgánicos y el rechazo a los alimentos contaminados con químicos hacen que crezca la demanda internacional por fertilizantes biológicos.

No obstante, Nicolás asegura que ha sido muy difícil cambiar la mentalidad del campesino colombiano frente a este tema. "Ellos prefieren trabajar con fertilizantes químicos porque creen que les dan mejores resultados".

De forma simultánea a Biológicos Estrada, este joven emprendedor centró sus esfuerzos en una idea de negocio, llamada El Importal, un portal para las personas que desean hacer compras por internet pero que no tienen tarjeta de crédito o que necesitan que alguien asuma el riesgo de su compra. Esta empresa cubre una necesidad de los colombianos: les gusta tener contacto físico a la hora de hacer sus compras, y tener a quién remitirse en caso de que las cosas no salgan bien.

El Importal fue diseñado para tener locales por toda la ciudad con pantallas gigantes donde los usuarios pudieran hacer su compra por internet con la asesoría de un experto, brindando de esta manera la confianza y el trato personalizado que los clientes necesitan.

Su espíritu de soñador hizo que proyectara el negocio a una escala poco posible para comenzar. En una clase de Fundes, en la Universidad, le ayudaron a aterrizar el proyecto.

En 2001, con su capital y el de dos amigos inversionistas, la empresa empezó a funcionar. Tuvo muy buena acogida especialmente entre los estudiantes; pero en su primer negocio grande, le hicieron un pedido de 2 Palms y le pagaron con un cheque sin fondos. Los socios decidieron retirarse y Nicolás continúa trabajando con El Importal para los clientes que todavía conserva.
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