Catalina Saravia, Luis Alberto Camargo, los emprendedores de OpEPA. Con su trabajo han contribuido a la formación de muchos estudiantes por medio de la experiencia al aire libre y contacto con la naturaleza.

| 3/21/2003 12:00:00 AM

Abrir los ojos a una nueva experiencia

Este grupo de emprendedores es pionero en un nuevo concepto de educación que genera experiencias en los individuos para ayudarles a crecer.

Cuando las personas se enfrentan a sí mismas y viven experiencias diferentes, empiezan a crecer: las puertas se abren y los individuos reconocen sus miedos y fortalezas al ver el mundo de una manera diferente. Imagínese usted saliendo de la comodidad del mundo que lo rodea para adentrarse en un mundo desconocido en el que tendrá que aprender a sobrevivir, caminando, acampando, conociendo otras culturas y conviviendo con la naturaleza. Seguramente, esta se podría convertir en la mejor experiencia de su vida, una experiencia para crecer, conocerse y tener contacto con la naturaleza que lo rodea.

Con la idea de generar experiencias alternativas en los individuos, Luis Alberto Camargo, Camilo Camargo, Catalina Saravia y Nicole Zangen le dieron forma a un sueño que hace cerca de cuatro años es una realidad. Hoy, OpEPA, la Organización para la Educación y Protección Ambiental, fundación sin ánimo de lucro, viene trabajando en una serie de programas en su mayoría con estudiantes, otorgándoles herramientas para su formación personal. "Nuestro propósito es generar experiencias para que las personas encuentren alternativas para relacionarse con la tierra y sus habitantes", afirma Luis Alberto Camargo.

La idea surgió de la necesidad de ayudar a la construcción de un mejor país. Camargo, luego de estudiar ingeniería y hacer una maestría en arte en el exterior, descubrió que el mayor aprendizaje de su vida lo había recibido de sus experiencias al aire libre. Así encontró que su verdadera vocación estaba en darles a los demás la oportunidad de vivir esas experiencias. Y qué mejor país para hacerlo que el segundo más rico en biodiversidad.

Con una maleta llena de sueños e ideas, comenzó a tratar de darle forma a este proyecto. Al principio, la labor fue mucho más difícil de lo que pensó. Aunque muchos expresaban su interés en el proyecto, poca gente estaba realmente dispuesta a comprometerse con lo que una idea de esta envergadura requería. Luego de mucho ir y venir, Camargo finalmente encontró a sus compañeros de aventura: Camilo, Catalina y Nicole. Todos compartían su amor por la naturaleza y su compromiso con convertirse en agentes de desarrollo para nuestra sociedad. Así empezaron a trabajar con la National Outdoor Leadership School, la entidad más reconocida mundialmente en este tipo de educación y se prepararon para este nuevo reto en el que materializaron todos sus sueños.

Con actividades que van desde caminatas de pocos días hasta expediciones con una mayor duración, OpEPA se ha convertido en el complemento ideal a la formación académica que reciben los estudiantes en colegios y universidades. Los programas se dividen en distintos ramos. Por un lado, OpEPA ofrece un curso de liderazgo en el que los estudiantes pasan de 20 a 30 días adentrados en áreas silvestres de Perú y Costa Rica, pues no lo pueden hacer en Colombia por problemas de orden público. La idea de este programa es que los individuos se despojen de las comodidades de las ciudades y áreas desarrolladas y conozcan por sí mismos un entorno completamente natural. En estos cursos, además, los estudiantes tienen la oportunidad de compartir algunos días con comunidades rurales prestándoles un servicio social.

OpEPA también trabaja con colegios en programas de educación complementaria. En este caso, la idea es generar en los estudiantes procesos de aprendizaje que complementen la formación académica que reciben en estas instituciones, por medio de actividades al aire libre. Colegios como los Nogales, San Carlos, Nueva Granada y los Alcaparros ya están trabajando de la mano de OpEPA y reconocen que para una formación integral es indispensable conectar a los individuos con su ser. Más de 6.000 niños y jóvenes ya han vivido la experiencia de OpEPA.

"Con estas experiencias trabajamos habilidades como sensibilización ambiental, capacitación en destrezas al aire libre, liderazgo, formación de valores, convivencia y trabajo en equipo", afirma Camargo.

OpEPA siempre ha querido crear un impacto social, por lo cual su trabajo también se ha extendido a darles acceso a estas experiencias a los menos favorecidos. OpEPA ha trabajado con fundaciones como la Alianza Educativa y el Hogar Niños para un Nuevo Planeta.

Para el futuro, OpEPA se prepara para continuar con estas actividades y seguir con programas adicionales en línea con su objetivo de aumentar la conciencia ambiental de los individuos. Próximamente, OpEPA manejará un proyecto de expedición de la organización Conservation Society. Además, trabajará con las Naciones Unidas en la conferencia mundial de Niños para el Medio Ambiente, administrando la participación de Latinoamérica.

Al final, la labor de estos emprendedores apenas comienza. El reto es crear una conciencia en los colombianos, acercarlos a su país y, en el futuro, poder ofrecer todas estas experiencias de las expediciones en los paisajes naturales del país.

OpEPA ya ha generado algo de conciencia en una juventud que pocas veces se atreve a ser libre y soñar. Una expedicionaria de OpEPA resume su experiencia así: "He encontrado otra forma de oler la vida, de sentirla. El contacto con la naturaleza me llevó a un cuestionamiento consciente de mis alcances y limitaciones. Sufrí una transformación interna, un proceso de purificación y recuperación de sentidos,de valores esenciales".
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