| 10/13/2016 12:00:00 AM

Habilidades que son las nuevas reinas de la hoja de vida

Los conocimientos académicos no son suficientes para asegurar el éxito laboral. Para expertos consultados por Semana Educación, hay que formar a los jóvenes en habilidades como la tolerancia, el liderazgo y el respeto.

Marc Prensky, considerado líder mundial en aprendizaje y tecnología, hizo una afirmación sobre la formación que reciben los jóvenes: “La educación que recibimos no es la que necesitaremos para el futuro”.

La volatilidad que caracteriza en la actualidad al mundo también se traslada al mercado laboral. Sus demandas y necesidades varían en un margen mínimo de tiempo, obligando a las instituciones de educación superior a reformular qué tipo de conocimientos brindan a los universitarios, técnicos y tecnólogos, con el objetivo de que no queden obsoletos en cuestión de pocos años. Es una cuestión de rentabilidad.

Para Prensky, el modelo actual está caduco y hay que formar a los jóvenes en nuevas habilidades. La más relevante, dice, es resolver conflictos: “enseñarles, a partir de proyectos, a dar respuesta a problemas reales”.

Una de las competencias claves para los próximos 20 años, indica, es el manejo de la tecnología. “Hay que enseñarles a saber cómo usarla en su propio beneficio: necesitan aprender a escoger la información, elegir las infraestructuras que se ajustan a sus demandas, investigar y encontrar lo que buscan.”.

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Otro crítico al actual modelo de contenidos en educación superior es Laszlo Bock, responsable del área de Recursos Humanos del gigante Google. Según le contó a The New York Times, los equipos de trabajo del metabuscador se conforman en 14% por personas que no tienen un título universitario, “porque existe una gran brecha entre la formación que reciben los egresados y las demandas del trabajo que van a desempeñar”.

Para él, un buen empleado debe tener la capacidad de aprender y hacerlo más rápido que sus competidores. La generación de ideas también cobra especial relevancia, igual que la capacidad de innovar e ir un paso más allá en la resolución de problemas.

El liderazgo es otra facultad clave, independiente del nivel jerárquico que ocupa el trabajador en la empresa. En esta lógica, se requiere que la persona sea capaz de formar equipo y trabajar mano a mano con él: guiar e influir con sus decisiones, respetar las de los demás y discernir cuándo hay o no que tomar las riendas.

Es lo que se denominan las competencias socioemocionales o blandas, en contraste con las duras, como matemáticas, que imperan en la academia. “Son habilidades que le ayudan a cualquier persona a alcanzar sus metas, a manejar sus emociones, entender qué siente, y su conocimiento y adquisición son determinantes para el éxito profesional”, señala Koji Miyamoto, economista japonés del Banco Mundial.

Para él, el aprendizaje de aptitudes como la tolerancia, la empatía y el respeto deberían contemplarse en el currículum de cualquier disciplina de educación superior. “Quien adquiere estas competencias sabe navegar en la incertidumbre y tiende a manejar mejor los conflictos”, dice.

Alfredo Hernando Calvo es autor del proyecto Escuela 21, que elaboró tras recorrer el mundo durante un año. La conclusión a la que llegó es que se debe erradicar esa dicotomía entre lo académico y lo socioemocional porque “el ser humano no funciona separadamente, son dos aspectos que se entrelazan en la vida diaria”. Una realidad para formar individuos que sepan enfrentarse a un mundo que no deja de transformarse.

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