| 8/31/2017 12:01:00 AM

Egresados IB tienen mayor posibilidad de ascenso profesional

Los colegios que entregan el diploma de Bachillerato Internacional (IB) forman estudiantes que salen al mercado laboral y profesional con mayores habilidades que los demás. ¿Cuál es el secreto?

El ingreso a la universidad es el primer paso de quien se gradúa de un colegio. Pero más allá del estrés del primer día y de superar las entrevistas y los procesos de selección, el reto al que se enfrenta es la permanencia. Según el Ministerio de Educación, la deserción en las universidades llega a ser del 11% y la mayoría se presenta en los primeros semestres, cuando los estudiantes deben afrontar el desafío de un trabajo de grado, elaborar objetivos, plantear una hipótesis o desarrollar un cronograma de trabajo.

Los mayores niveles de permanencia los tienen estudiantes para quienes el proceso no es un trauma. Hay jóvenes que ingresan a la universidad con una ventaja frente a sus contemporáneos: estudiaron en un colegio que los certificó con el diploma IB.

El origen

Bachillerato Internacional es una organización que nació en 1968 en Suiza para resolver un problema que se veía venir con la globalización. En las clases medias y altas, los jóvenes terminan sus estudios y quieren estudiar en el exterior; pero, ¿cómo validar que lo que estudió en su país reúne los requisitos mínimos de calidad? ¿Cómo hacerlo cuando en muchos países, incluido Colombia, no existe un currículo escolar definido?

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Así pues, la estrategia fue ofrecerles a los colegios y a los gobiernos marcos curriculares para formar ciudadanos globales. “Los niños se forman con la conciencia de ser ciudadanos del mundo, con programas como el de inglés o el de francés o con el del Modelo de las Naciones Unidas”, señala Cristina Gaviria de Valenzuela, fundadora del colegio Los Tréboles, de Bogotá.

Hoy, más de 4.000 colegios de los cinco continentes están inscritos en este programa, entre los que se cuentan algunos colombianos que han querido hacer parte de ese selecto grupo. El objetivo es el mismo: formar ciudadanos globales.

El enfoque de un colegio IB

Los padres de hoy quieren que sus hijos tengan una formación más allá del bilingüismo: que puedan enfrentarse a las demandas laborales actuales, que resuelvan problemas, creen proyectos, investiguen, promuevan la innovación y empleen la tecnología. Por eso, el enfoque IB se centra en:

Un mundo globalizado

La meta es formar estudiantes conscientes de que son ciudadanos del planeta, responsables y comprometidos. Por eso, se les prepara para entender el mundo global que les ha correspondido vivir, donde las fronteras tradicionales se desdibujan, de modo que un egresado del Montessori British School, de Bogotá, pueda hacer su universidad en Francia o en el Reino Unido y terminar trabajando en una compañía suiza, alemana o china.

Por eso, el enfoque IB incentiva una mentalidad internacional para abrir las posibilidades laborales y académicas que otros estudiantes, sin esas habilidades, difícilmente podrían alcanzar.

Idiomas y cultura

Para acercarse a cualquier cultura y ser competitivo en cualquier trabajo, es necesario dominar una segunda lengua. Los diplomas de Bachillerato Internacional exigen al menos el dominio de una diferente a la materna, y no necesariamente el inglés. Algunas instituciones, como Los Tréboles, en Bogotá, forman además en francés, mientras que el Vermont, también de Bogotá, se enfoca en el mandarín y ya proyecta implementar el alemán y el portugués. Ser un ciudadano global requiere conocimientos básicos de otras lenguas para interactuar con el mundo.

Ello implica, además, conectarse con la cultura. Una de las premisas básicas del programa es que, para construir un mundo en paz, es necesario entender otras sociedades y apreciar su complejidad, sus religiones, sus creencias y sus valores.

Las instituciones IB invierten muchos recursos en aulas y espacios para que los estudiantes aprendan a pensar críticamente y cuestionen y comprendan el mundo. Salones dotados de tecnología, laboratorios, auditorios y talleres son claves para generar entornos de aprendizaje ideales.

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Calidad

La formación docente es clave para enseñar. Con profesores mejor formados el programa es exitoso, por lo que los colegios IB envían periódicamente a sus maestros a realizar diferentes capacitaciones nacionales e internacionales para actualizarse y compartir con colegas de otros países las experiencias exitosas y la implementación de los currículos. “Cuando supe que los profesores de mi hijo se capacitaban en otros países, no dudé que quería una educación de calidad para él”, señala Andrés Salazar, padre de familia de un colegio IB.

El objetivo es encontrar un balance que permita a los alumnos comprender los problemas de sus países y participar en sus soluciones, pero que sus reflexiones no estén limitadas por las fronteras.

Claves del éxito de un profesional IB

Los egresados IB tienen más posibilidades de ascenso profesional por las siguientes habilidades:

Desarrollan pensamiento crítico, algo que la mayoría de colegios del país prometen pero no tienen, porque para formarlo se necesita contrastar fuentes, leer diferentes puntos de vista, aprender a seleccionar información, ser crítico con lo que se lee, plantear diferentes argumentos y saberlos defender.

Fortalecen el sentido social, porque los estudiantes, al trabajar con comunidades y población vulnerable, comprenden las diferencias sociales y la necesidad de cerrar las brechas económicas en el mundo. Son expertos en reflexionar y analizar. La mezcla entre una formación con pensamiento crítico y sentido social los hace proclives a elaborar análisis profundos y encontrar soluciones prácticas a los problemas.

Elaboran un trabajo de monografía desde la adolescencia, lo cual les facilita, en el futuro, desarrollar la investigación, la innovación y la creación de proyectos profesionales para beneficio de los sectores público y privado. Promueven el trabajo colaborativo porque los educan para compartir el conocimiento, al tiempo que desarrollan habilidades de comunicación con las que expresan mejor sus ideas.

Se convierten en ejemplo de liderazgo, porque las habilidades académicas y sociales les permiten desarrollar estructuras de trabajo horizontales, a la vez que adquieren capacidad de crear equipos de trabajo y liderarlos. El dominio de una segunda lengua, en un país donde solo 10% de la población lo tiene los ponen como primera opción para ocupar cargos gerenciales y de alta dirección, o trabajar en otros países.

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