| 8/31/2017 12:01:00 AM

El inglés ya no es un diferenciador en el mercado laboral, ¿que hace falta?

Aprender un segundo idioma se ha convertido en una necesidad, pero en el mundo es necesario formar otras competencias.

Uno de los criterios de selección para escoger un colegio es las habilidades que les ofrecen a los estudiantes para desenvolverse en una segunda lengua que, en casi todos los casos, es el inglés.

Los padres piensan que en un mercado cada vez más conectado, con empresas cuyas casas matrices están en Ahmedabad, Hong Kong o Ciudad del Cabo, la mejor opción que les pueden brindar a sus hijos es prepararlos para que hablen con fluidez en la lengua franca del planeta. Las ofertas universitarias alrededor del mundo, en las que se distinguen las universidades anglosajonas en los rankings más prestigiosos, como QS o Shanghái, son también un fuerte argumento para hacerlo.

Desde luego, las razones son poderosas para inscribir a un niño en un colegio bilingüe. La revista Dinero entrevistó a numerosos padres de familia y el inglés fue un lugar común dentro de los criterios de selección para escoger una institución educativa. En especial debido a los resultados nacionales en materia de inglés: según el Índice de Nivel de Inglés (EF EPI, por sus siglas en inglés), elaborado por una consultora que hace exámenes internacionales alrededor del mundo, los colombianos tienen un nivel muy bajo en cuanto a las competencias necesarias para dominar el idioma. Colombia se ubica en el puesto 49 de 72 países y una ciudad como Cartagena tiene un puntaje inferior que, por ejemplo, países que han radicalizado incluso una posición antioccidental, como Irán.

Resulta natural, entonces, que las familias hagan lo imposible por ofrecerles a sus hijos una formación bilingüe. Sin embargo, expertos en educación aseguran que, aunque es fundamental saber un segundo idioma, esta habilidad ya no es suficiente para el mundo de hoy. Hace unos 50 años, según lo afirmaba el historiador David Bushnell, menos del 2% de la población accedía a esa lengua, mientras que 50% no sabía leer ni escribir. En ese entonces ser solo bachiller era un diferenciador social y dominar el inglés era aún más influyente dentro del mercado laboral. Hoy, en cambio, desenvolverse en inglés es una habilidad necesaria, pero ya no es un diferenciador en un mercado laboral cada vez más competitivo.

Por lo tanto, la elección de los colegios debe sopesar otros criterios diferentes para ofrecerles a los jóvenes una formación integral que los prepare para una competencia cada vez más ruda.

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Desde hace unas décadas han surgido programas curriculares que brindan una sólida alternativa formativa, como el Bachillerato Internacional (IB) el cual, además de garantizar el aprendizaje de un segundo idioma, forma competencias necesarias para el mundo de hoy. “Por ejemplo, dentro de sus estrategias educativas es fundamental la formación del pensamiento crítico bajo una perspectiva internacional y la formación de competencias socioemocionales como el respeto, la tolerancia y el cuidado del otro”, sostiene Cristina Gaviria de Valenzuela, fundadora del colegio Los Tréboles, de Bogotá.

¿Qué debe aprender entonces el estudiante para el mundo de hoy?

Pensamiento crítico

Los sistemas educativos tradicionales han entrado en crisis desde hace varias décadas y los expertos han señalado que es necesario formar nuevas habilidades, más que memorizar y responder exámenes. El profesor de la Universidad de Harvard del departamento de Educación, David Perkins, ha señalado que la información en sí misma no es suficiente, si no funciona como un lente para entender el mundo, para aprender los conceptos: en vez de aprender sobre la multiplicación celular en un libro de texto, es importante entender su relación con los problemas actuales, como la epidemia del ébola, y así ofrecer soluciones.

Lo importante es formar el pensamiento, enseñar a resolver problemas, más que pretender que los estudiantes se conviertan en enciclopedias.

Los conocimientos están a la mano: al alcance de un clic pueden acceder a la información por lo que pierde valor la memorización. La clave está entonces en saber usarlos, aproximarse a ellos para resolver problemas, según lo sostiene el experto en educación Marc Prensky. Así funcionan los sistemas educativos del mundo con mejores resultados académicos, Finlandia, Canadá, Hong Kong y Shanghái son solo algunos ejemplos. El currículo IB se encuentra en consonancia con teorías más actuales de educación que le dan preponderancia al análisis, a la reflexión, a la resolución de problemas, y el desarrollo de proyectos. No es fortuito que sea fundamental en la formación desarrollar monografías investigativas, y que la aproximación a las teorías del conocimiento sea fundamental para que los jóvenes entren al mundo de forma crítica.

Internacionalización

Por un lado, el Bachillerato forma un sentido de consciencia por los problemas globales para que sus egresados se conviertan en miembros activos responsables de ofrecer soluciones. Eso lo logran con una serie de asignaturas en las que ocurren aproximaciones a diversas culturas e idiomas que permiten dimensionar la inmensidad del planeta y ensanchan las fronteras para darles una perspectiva global. Sin embargo, esto no se restringe a un marco meramente teórico, sino que ofrece verdaderas opciones para la internacionalización.

Los colegios IB hacen parte de una extensa red que llega a más de 150 países en el mundo, con un muy alto nivel académico, que son homologados por Ministerios de Educación en Europa, América, Asia y Oceanía, según lo aseguran en su página oficial.

En países como España, por ejemplo, el título de Bachiller Español es equivalente con el Bachillerato Internacional.

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Las instituciones educativas acreditadas comparten su formación curricular y preparan a las nuevas generaciones para un enfoque global y, por ello, al final del ciclo escolar están en condiciones de presentar exámenes internacionales que pueden enviar a instituciones de educación superior en más de 90 países y más de 2.000 universidades.

Un ejemplo claro es el Reino Unido, en donde todas las instituciones de educación superior validan el Bachillerato Internacional.

El IB, además, ofrece dos ventajas con las universidades. La primera es un ingreso preferencial en el sistema de admisión, tanto en Colombia como en todo el mundo. La segunda es la posibilidad de homologar, en otros países, cursos que hayan sido tomados en el Bachillerato Internacional.

Las certificaciones internacionales

Para Claudia Díaz, rectora del colegio Montessori British School, son más los colegios en el mundo que poseen certificación Cambridge International Examination, y donde los estudiantes presentan las pruebas en inglés a la vez que se evalúan siete ejes: matemáticas, ciencias, tecnología, lenguaje, perspectivas globales (sociales), profesionales y creativas.

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