| 12/14/1998 12:00:00 AM

Para ganar el año

El mejor negocio que hizo Colombia durante 1998 fue cambiar de gobierno. En medio de la más difícil situación económica y social de muchas décadas, el gobierno de Pastrana ha comenzado a perfilar las condiciones para un nuevo país. Tras los avatares del proceso de paz, la reforma política y los amagos de crisis financiera y cambiaria, el gobierno ha dado dos señales de enorme importancia para el futuro empresarial: la concreción de la reducción del tamaño del Estado y la reorientación del aparato productivo hacia las exportaciones.



Por primera vez en la década, el gasto público crecerá menos que la economía. La participación del gasto en el PIB se reducirá al 36% en el 98 y al 34% en el 99. Y el gobierno ha dado los pasos para cumplir la meta presidencial de doblar las exportaciones menores en los próximos cuatro años con la presentación del Plan de Desarrollo y la aprobación de la Política de Desarrollo hacia Afuera por parte del Consejo de Comercio Exterior.



Hay un nuevo modelo. Con menos burocracia y mayor competitividad, el país podrá crear empleo, fortalecer las empresas y asegurar la paz económica. La nueva orientación de largo plazo, las primeras decisiones efectivas del gobierno, junto con la calidad y enorme entusiasmo de los nuevos funcionarios en el campo económico nos hacen sentir muy optimistas hacia el largo plazo. La tarea es ahora concretar y hacer realidad estos planes. La decisión del gobierno de enfrentar la situación financiera, la nueva ley de la administración pública y el anuncio del recorte a comienzos del nuevo año de $1,8 billones en el presupuesto de 1999 son pasos de enorme valor para la transición de la política macro, que el país empresarial debe apoyar. Indican claramente que el gobierno anterior ha terminado.



Estos cambios son suficientes para que la Junta del Banco de la República acelere su cambio de estrategia. Con disciplina fiscal, coincidimos con Sachs en que la nueva prioridad no puede ser otra que flexibilizar la política monetaria. Con estas tasas de interés ningún banco ni empresa alguna sobrevivirán para llegar al mediano plazo. La Junta debe anunciar rápidamente una nueva banda monetaria que haga posible la reducción de los intereses entre 10 y 15 puntos en los próximos meses. Si la banda cambiaria va en contra de este logro, ¡es la política cambiaria la que debe cambiar!!!



Invitamos a la Junta a abandonar la terquedad, y a saludar 1999 creando las condiciones macro para materializar la nueva orientación de largo plazo de la economía.



Si no se acelera esta transición de corto plazo, el cambio de gobierno y de modelo de desarrollo de largo plazo pueden terminar en un pésimo negocio para todos. Que este cambio sea, entonces, el propósito del nuevo año.
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