| 8/1/1995 12:00:00 AM

Manos limpias

"Si de todo sucedió a las espaldas del candidato, qué no estará sucediendo a las espaldas del presidente?". Profetas Asociados Ltda.

POR TODOS LADOS afloran los indicios. Los narcocassettes. Las narcocamisetas. Los cheques que ya se conocen. Los cheques que no se conocen pero provenientes de cuentas bancarias que ya se conocen. Las declaraciones contradictorias. Lo que sorprende es la magnitud de la narco-corrupción. Nadie sospechaba que los narcopolíticos eran tantos y tan poderosos.

En una democracia, los presidentes, al igual que otros funcionarios de elección popular, pueden ser depuestos. Esta es una de las principales virtudes de la democracia, a diferencia de las dictaduras o de las monarquías. Si por alguna razón esos funcionarios Fueron elegidos utilizando procedimientos indebidos o haciendo trampa, deben someterse a las consecuencias, así ellas sean duras tanto desde el punto de vista personal como político.

El comportamiento posterior al delito no excusa el delito. Un delincuente puede volverse ciudadano ejemplar después de delinquir y no por ello deja de ser delincuente. Muchos políticos en América Latina han robado o han hecho trampa y después se han convertido en adalides de la moral y de la patria. Esa historia ya la conocernos.

La legitimidad del poder en la democracia depende primordialmente de las elecciones. Si hay sombras de duda sobre la forma como el ganador resultó favorecido no hay otra opción que investigar. Si los políticos y los "amigos" del gobierno conspiran cínicamente para eludir la investigación, están destruyendo uno de los fundamentos del sistema político colombiano. El presidente debe ser de todos los colombianos y no exclusivamente de quienes votaron por él.

La situación es de tal importancia que trasciende los intereses de partido o los intereses de las personas involucradas. Por eso hay que investigar y dejar las cosas claras. A la larga, se beneficiaría el partido liberal que recibiría un nuevo aire al demostrar ser merecedor de la confianza que los colombianos le han depositado. Sería también un nuevo aire para la democracia colombiana y terminaría por fortalecer la imagen de Colombia en el exterior. Dejarían de ener razón los oportunistas políticos que se rasgan las vestiduras por la falta de una lucha frontal contra la corrupción dentro de la clase dirigente del país.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?