| 2/1/2006 12:00:00 AM

Los riesgos mundiales

El mundo enfrenta riesgos, pero estos pueden encerrar también grandes oportunidades. Colombia podría beneficiarse si desarrolla soluciones para reducir su impacto.

En el Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza, el tema de los riesgos globales ocupó buena parte de la agenda. Por un lado, están los riesgos económicos, como un shock de oferta del petróleo que podría disparar los precios por encima de US$120 el barril; o un colapso de Estados Unidos por cuenta de sus déficits fiscal y comercial; o una caída del crecimiento mundial, si se frena el dinamismo de China.

Pero también hay muchos otros riesgos posibles, como el del calentamiento de la Tierra con sus consecuencias sobre el clima y los ecosistemas; pandemias que podrían desarrollarse a partir de la gripa aviar o la expansión de la tuberculosis; o ataques terroristas con armas biológicas o nucleares.

Vale la pena examinar qué tan expuesta está Colombia a estos riesgos y cómo los enfrentaría. Solo si se analizan los escenarios, es posible prepararse para manejar sus consecuencias. Además, en algunos casos, los riesgos mundiales pueden convertirse en oportunidades.

El aumento en los precios del petróleo, por ejemplo, es un gran problema para los países importadores. Sin embargo, para Colombia significa más ingresos para el Estado, más reservas internacionales y más inversión en exploración de hidrocarburos. La mejor manera de enfrentar este riesgo es mantener una política petrolera que estimule la inversión extranjera.

De otra parte, la dependencia del mundo en un 80% de solo tres proveedores de petróleo (Rusia, Medio Oriente y África) ha desatado el interés por fuentes de energía alternativa como el etanol, el biodiesel, la energía solar y otras. Todas estas son áreas en las que Colombia ha venido trabajando y podría tener ventajas competitivas. Este tema se ve reforzado por la necesidad de generar fuentes de energía que no contaminen el ambiente. Definitivamente, el manejo de restricciones energéticas modificará el perfil de industrias enteras en el futuro y allí se abrirán oportunidades para quienes estén preparados.

El déficit de cuenta corriente de Estados Unidos es un riesgo para el mundo. Es insostenible en el largo plazo y podría acarrear una crisis económica mundial.

Hasta el momento, la existencia de este desequilibrio ha sido positiva para Colombia, pues el mayor consumo de importaciones de Estados Unidos se ha traducido en una mayor demanda. Además, al estar financiado con ahorro externo, los intereses en ese país se han mantenido bajos, lo que le ha permitido a Colombia financiarse en los mercados externos a bajo costo y mejorar el perfil de la deuda pública.

Los analistas coinciden en que 2006 va a ser un año similar a 2005 y los capitales seguirán llegando a los países emergentes para contrarrestar el efecto de los bajos intereses. Esto significa que el gobierno va a contar con financiación holgada y que, por tanto, debe aprovechar este buen momento para corregir los desequilibrios internos. Esta es la mejor forma de estar preparado para una eventual crisis de la economía mundial.

Lo que pueda pasar en China, ya sea que haya una crisis bancaria o que se recaliente la economía, afectaría a Colombia en forma indirecta, por su impacto sobre la economía mundial. Las precauciones esenciales son las mismas que se deben tomar para enfrentar el riesgo de una caída del desempeño económico en Estados Unidos.

En el tema de las epidemias, Colombia debe tomar medidas para evitar que lleguen aquí. Mientras no haya una cobertura total de la población en cuanto a vacunas, el riesgo de una epidemia siempre está presente.

Respecto al terrorismo, es interesante anotar que el mundo entero está comenzando a aplicar nuevas inspecciones y procedimientos de control en aduanas y puertos, algo que los exportadores colombianos vienen aplicando desde hace años, debido a la lucha contra el tráfico de drogas. Esta experiencia puede convertirse en una ventaja competitiva, pues se trata de restricciones que otros productores del mundo encuentran difíciles de manejar.

Hay muchos riesgos, pero también hay oportunidades. Todo depende de con qué ojos se miren.
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