| 3/18/2011 12:00:00 AM

Las siete plagas

Siete plagas se le vinieron encima a la economía mundial. Habrá que buscar las maneras de exterminarlas antes de que sea demasiado tarde.

Nadie se salva de lo que está pasando a nivel político, económico y hasta geológico en el planeta. No hay paraguas, ni escondedero, ni blindaje que ofrezca protección frente a la tormenta económica que se cierne sobre la economía mundial. Son siete plagas que se podrían convertir en grandes calamidades si no son dominadas a tiempo.

1. El tsunami que golpeó a Japón. Más allá de las pérdidas materiales -que podrían superar la astronómica cifra de los US$170.000 millones, según el Credit Suisse- están también los efectos negativos que tendrá sobre el crecimiento de la tercera economía más grande del planeta. Con centenares de plantas industriales cerradas y sin luz en varios estados, nadie sabe cuál será el efecto sobre un producto interno bruto que superó los US$5,4 billones el año pasado.

También hay preocupación por las finanzas del estado japonés. El tsunami ocurre en un momento en que la deuda pública nipona equivale a 200% del PIB de ese país. Otro punto preocupante es qué pasará con los US$1.500 millones en bonos para catástrofes en Japón que colocaron las reaseguradoras en los mercados financieros. Aún no es claro quiénes asumirán esas pérdidas, ni tampoco qué pasará con las primas de los seguros. Solo se conoce que las pérdidas aseguradas superan los US$35.000 millones.

2. La segunda plaga se deriva del tsunami. ¿De dónde saldrá la plata para la reconstrucción del país? Si sale de mayores impuestos, eso podría afectar la insipiente recuperación del consumo interno, así como a las industrias japonesas y a las extranjeras que viven de exportarle a esa nación. La otra posibilidad es que los recursos provengan de la venta de reservas. Hoy, Japón tiene las segundas reservas mundiales más altas del mundo, después de China. Si los japoneses salen a vender sus divisas en dólares, es posible que suban los intereses en los Estados Unidos, lo último deseable en estos momentos de insípida recuperación. En economía, los efectos van en cadena y los problemas en Japón repercuten en Estados Unidos, Europa, China y también en América Latina.

3. La tercera plaga es todo lo que está pasando en el mundo árabe. Hasta el momento, Gaddafi no ha caído, pero hay una brutal guerra civil en Libia que deja un enorme saldo de muertos y heridos. Eso se suma a las protestas populares que han tenido lugar en el resto de países de Medio Oriente, incluyendo Túnez, Egipto, Bahréin, Yemen y, más recientemente, Arabia Saudita e Irán, dos naciones en las que se presentaron importantes revueltas y marchas populares la semana pasada. En conjunto, estos países del norte de África y de Oriente Medio suman 3% del producto interno mundial. Un colapso de estas economías sería otro duro golpe para la muy resquebrajada recuperación económica planetaria.

4. La cuarta plaga es el alto precio internacional del petróleo y los alimentos. El primero ha venido subiendo desde que empezó el conflicto en el mundo árabe y hoy se encuentra en los niveles más altos en dos años, con un barril WTI por encima de los US$100. En el caso de los alimentos, el tema es todavía más dramático. Según el índice de la FAO, estos alcanzaron su nivel más alto en la historia mundial en diciembre pasado. Y lo más grave es que va a seguir empeorando, debido a la mayor demanda de China e India, así como a los estragos climáticos en todo el mundo.

5. La quinta plaga es la crisis de los países europeos. Hay problemas con los bonos de Irlanda, Grecia y Portugal. España tampoco se salva y, por eso, las agencias calificadoras le rebajaron la nota de solvencia la semana pasada. A eso se suma el reciente anuncio del Banco Central Europeo de subir en abril los intereses para toda la Zona Euro. Un encarecimiento del dinero para frenar la escalada inflacionista será otro obstáculo en la débil recuperación de los países del sur de Europa.

6. La sexta plaga es la inflación en China y una posible burbuja en el mercado de finca raíz en ese país. Según Fitch, China enfrenta un riesgo de 60% de una crisis bancaria para mediados de 2013, como consecuencia de un récord de crédito y del aumento del precio de las propiedades. Un reventón de esa burbuja causaría un aterrizaje brusco de la economía asiática, la única y verdadera locomotora de la economía mundial por estos días.

7. La séptima y última plaga es la parálisis presupuestal en los Estados Unidos. Los congresistas republicanos le tienen frenada a Obama la aprobación del presupuesto del próximo año fiscal, hasta que este no se comprometa a recortar el gasto en US$50.000 millones. Se trata de una exigencia dura y difícil de cumplir, especialmente en un momento en que la economía estadounidense sigue necesitando el oxígeno del gasto público para sobrevivir.

Así las cosas, el mundo, América Latina y Colombia enfrentan siete plagas bien difíciles de manejar. Será necesaria la coordinación de las autoridades económicas del país para tratar de evitar que las peores consecuencias se reflejen en nuestra economía. Tanto el Gobierno como las empresas han de estar preparados para reaccionar ante los cambios fuertes que podrían sobrevenir en el panorama económico en lo que resta del año.

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