| 2/2/2007 12:00:00 AM

La trascendencia de Davos

El World Economic Forum, WEF, es el evento anual donde se les toma el pulso a la economía y la política en el mundo. El exuberante crecimiento y el cambio estructural en la economía global, debido al impacto de China e India, fueron los puntos centrales en 2007.

Desde 1971, cuando fue fundado como un foro de discusión para la élite corporativa europea, el World Economic Forum (WEF) ha operado como un punto de encuentro esencial para la determinación de los temas decisivos de la agenda política, económica, social y científica en el mundo. Cada año, líderes mundiales en múltiples campos se reúnen en Suiza para deliberar acerca de temas que afectan el desarrollo y fijar una agenda que pueda hacer de este planeta un mejor lugar para vivir.

En 2007 asistieron al foro alrededor de 2.400 personas, entre las cuales figuraban unos 20 jefes de Estado, 800 CEO de las principales compañías del mundo, científicos, académicos y formadores de opinión. Entre ellos se contaban, por supuesto, un buen número de actores y artistas que utilizan su popularidad para hacer campañas en pro de la humanidad.

Quizás el WEF no sea capaz de generar grandes cambios para la humanidad, pero pone en el centro de la discusión global los temas relevantes y señala directrices. Quienes quieran seguir de cerca la evolución de los temas económicos y empresariales en el mundo deben estar al tanto de lo que se discute en Davos cada año. No es frecuente encontrar en un solo sitio un grupo tan grande de personas tan informadas e influyentes, dispuestas a discutir, compartir y poner sobre la mesa sus opiniones. Es una oportunidad única para tomarle el pulso a la economía mundial en todos los frentes.

La importancia del Foro como catalizador de los temas dominantes en la opinión mundial se pudo apreciar en enero de 2002, inmediatamente después de los ataques terroristas del 11 de septiembre, cuando la reunión del WEF se hizo en Nueva York, como muestra de solidaridad con Estados Unidos y señal de rechazo al terrorismo. Al año siguiente, el Foro también reflejó el cambio del clima de opinión mundial y se caracterizó por el creciente antiamericanismo entre los asistentes, quienes no compartían la forma en que Estados Unidos estaba enfrentando el terrorismo.

En 2007, la nota sobresaliente fue el optimismo, casi delirante, de la mayoría de los asistentes al WEF. Nadie está viendo nada que pueda interferir con el crecimiento económico del presente año. Esta visión significa, en el mundo de los negocios, que, según ellos, continuarán las buenas condiciones de los últimos años y la posibilidad de crecimiento y buenas utilidades.

En la reunión del World Economic Forum de este año, el eje de la discusión fue el cambio en la ecuación del poder en el mundo. Uno tras otro, los participantes hablaron del impacto que tiene la inserción de China e India en la economía mundial, en los diferentes campos. Desde sus efectos sobre el crecimiento y el comercio globales, hasta los impactos sobre los mercados laborales y las dinámicas de la innovación y la tecnología, está surgiendo una nueva conciencia sobre el efecto de la presencia de China e India. No se limita a un nuevo dinamismo, sino que estos países han desatado un cambio estructural similar al que en su momento generaron el Renacimiento y la Revolución Industrial. El equilibrio de poder entre las naciones está cambiando en una forma radical.

Para los empresarios colombianos, es vital entender e insertarse en esas nuevas relaciones de poder. Los jugadores de ayer no son los mismos de hoy. El mundo dejó de ser bipolar para convertirse en multipolar. Esto fue evidente en Davos, donde hubo panelistas de China e India en todas las reuniones relacionadas con temas globales, algo que no habría tenido sentido hace apenas pocos años.

El eje del mundo ha ido cambiando. Aunque aún hay grandes desequilibrios, se han venido corrigiendo. La pertinencia de los países emergentes para la economía global y los negocios es creciente. Es algo que ningún presidente de las grandes compañías del mundo puede ignorar.

Por estos motivos, Davos y su World Economic Forum se convierten en una herramienta fundamental para planear el futuro. Es imposible tener negocios y economías exitosas, si uno se mantiene al margen de lo que pasa en el mundo. El seguimiento de las discusiones de Davos es un mecanismo eficaz para informarse sobre las grandes tendencias del mundo y ensamblarlas en un contexto empresarial que tenga sentido para la toma de decisiones y sirva para alimentar la estrategia empresarial.
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