| 8/1/2008 12:00:00 AM

La difícil decisión de la Junta

Subir los intereses cuando la economía se está desacelerando y el Presidente de la República está en total desacuerdo, es una decisión osada que demuestra el compromiso de la Junta del Emisor en la lucha contra la inflación.

Después del dato de inflación de junio, que llevó la inflación anual a 7,18%, era previsible que la Junta del Banco de la República quisiera buscar un aumento de la tasa de interés de intervención. En repetidas ocasiones, el gerente general del Emisor se ha referido al tema y, en especial, al riesgo que correría la economía si la autoridad monetaria no actuara adecuadamente para combatir la inflación.

No era tan claro, sin embargo, que la Junta se decidiría a aumentar la tasa, pues se trata de una decisión que cuenta con muchos opositores, empezando por el Presidente y los ministros claves del tema económico.

El hecho es que en los seis primeros meses del año los precios crecieron 6,02%, es decir, 1,52 puntos porcentuales por encima del techo de la meta fijada por el Banco de la República para todo 2008. En este momento, el riesgo ya no está en dejar de cumplir la meta, pues definitivamente no se va a lograr, sino en la posibilidad de que los aumentos de precios desemboquen en una espiral inflacionaria, caracterizada por una fuerte inercia, como ocurrió en los años 70.

La prueba de fuego vendrá al final de este año. Si, para ese momento, la percepción general se inclina a creer que no fue posible contener la tendencia, las negociaciones salariales se verán afectadas y tenderán a incorporar no solamente la mayor inflación acumulada, sino también mayores expectativas de incrementos en precios. Todo el mundo buscará que su aumento salarial no se quede corto frente a la inflación.

Por este motivo, el Banco de la República subió en 25 puntos básicos su tasa de interés de intervención el pasado 25 de julio, hasta llegar a 10%. Este nivel representa, sin duda, una barrera sicológica. Con esta decisión, la Junta reitera su compromiso con la lucha contra la inflación, especialmente cuando en el mismo comunicado en el que anuncia el aumento de los intereses reconoce que la economía se está desacelerando mucho más rápido de lo que se había previsto inicialmente.

De todas formas, el incremento sigue siendo limitado en términos reales. La tasa de intervención del Banco está actualmente en 10%, mientras que en abril de 2006, antes de que empezaran los incrementos de los intereses, estaba en 6%. Sin embargo, al finalizar junio de 2008, la inflación anual era de 7,18%, mientras que en abril de 2006 era de 4,12%. Esto significa que, al descontar la inflación, el aumento de las tasas de interés en estos dos años ha sido de 94 puntos básicos.

También es indispensable tener en cuenta que se trata de un fenómeno internacional y son muchos los países que están aplicando los frenos para luchar contra la inflación. Recientemente, el Banco Central de Brasil subió los intereses, al igual que lo hicieron los de Chile y Perú. Son tres países con grado de inversión, a donde los capitales fluyen sin mayor riesgo. En este sentido, el aumento de los intereses por parte del Banco de la República no debería causar mucha presión sobre el tipo de cambio.

De otra parte, el Fondo Monetario Internacional, en la actualización del Informe sobre Estabilidad Financiera Mundial publicado el 28 de julio, manifiesta su preocupación por la fragilidad de los mercados financieros globales y el riesgo que aún existe de una crisis sistémica. Las condiciones de financiamiento externo se han ido dificultando en la medida en que la crisis se ha alargado y los mercados emergentes son vistos cada vez con mayor cautela, especialmente con respecto a las políticas que aplican para hacerle frente a la inflación.

El aumento de los intereses no es una medida popular. Sin embargo, dejar de subir la tasa de intervención por satisfacer el interés de unos pocos en el corto plazo, implicaría un costo demasiado alto para el país. La inflación, como ya lo estamos viendo, golpea más duro a los pobres y termina afectando el crecimiento en el largo plazo. Es por esto que los mercados internacionales de capital se están volviendo más selectivos y están premiando a quienes hacen las cosas bien. La autodisciplina es una buena inversión y los inversionistas estarán entre los mayores beneficiados en el largo plazo.

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