| 8/30/2007 12:00:00 AM

La crisis y la economía

La crisis financiera reciente debería servir para prender las alarmas sobre el creciente déficit de cuenta corriente y la vulnerabilidad del país ante los vaivenes de los mercados externos.

Después de un mes de turbulencia en los mercados de capitales y de noticias contradictorias con respecto a la magnitud y duración de la crisis financiera, resultan alentadoras las últimas proyecciones de crecimiento económico en América Latina para los años 2007 y 2008.

De acuerdo con un informe reciente del Banco Interamericano de Desarrollo, que a su vez se basa en las proyecciones de los bancos centrales de la región, Latinoamérica crecerá 5,21% en 2007 y 4,65% en el año 2008.

Aparentemente, desde la perspectiva de los bancos centrales, aunque la crisis financiera reciente ha afectado las bolsas de valores de los distintos países y presionado las tasas de cambio, no tendría un efecto permanente y las economías podrían seguir creciendo al ritmo en el que venían, e incluso en forma más acelerada en algunos casos.

Es la situación de países como Brasil, cuyo crecimiento estimado para el año pasó de 4,38% a 4,64%, y de Chile, que en lugar de crecer 5,9%, crecerá 6%.

En el caso de Colombia se mantiene la misma proyección para el año 2007 que se tenía anteriormente, de 5,8%, consistente además con las medidas adoptadas por el Banco de la República para enfriar la economía. .

De otra parte, de acuerdo con estas mismas proyecciones, las expectativas de inflación en la región siguen al alza, lo cual no es tan buena noticia. La cifra promedio estimada para el año es de 5,93%, un 0,15% por encima de los pronósticos del mes anterior, mientras se espera una inflación promedio de 6,54% en la región en el año 2008.

Sin embargo, cuando se compara el impacto de la crisis actual sobre las tasas de cambio en los casos de Brasil y Colombia (tasas que se habían comportado de manera muy similar en los últimos años), se observa que mientras en Colombia la devaluación del último mes fue de 10,5%, en Brasil fue apenas de 4,6%, menos de la mitad de la de Colombia. Algo similar pasa con los spreads.

¿Qué podría explicar este comportamiento divergente del último mes?

Al respecto, no podemos dejar de notar la forma acelerada como se viene deteriorando la cuenta corriente de la balanza de pagos colombiana.

Mientras que a finales de 2004 el déficit era de US$906 millones, para finales de 2005 se había más que duplicado, llegando a US$1.881 millones. En 2006, prácticamente se duplicó de nuevo, terminando el año en US$3.061 millones. En 2007 el deterioro se aceleró, al registrarse un déficit en el primer trimestre del año de US$1.795 millones, incluso superior al del primer trimestre de 1997, año en el que el déficit final llegó al pico de US$5.751 millones. .

Los colombianos estamos gastando mucho más de lo que ganamos. Si bien hasta el momento no ha habido problema para financiar este gasto adicional, no es evidente que la situación pueda mantenerse a mediano plazo. La producción de petróleo está en descenso y aunque los precios estén en niveles históricos, no alcanzan a compensar la caída en la producción. Las exportaciones no tradicionales no alcanzarán a compensar ese efecto.

En un mercado de capitales tan volátil como el que vivimos, donde los inversionistas están revisando sus criterios para el manejo del riesgo, un déficit creciente en la balanza de pagos vuelve al país extremadamente vulnerable.

Hasta el momento no ha habido problemas de financiamiento. La razón principal obedece a factores que son externos a nuestra economía. La abundancia de recursos de capital que existe hoy en el mundo, implica que hay administradores de portafolios buscando alternativas de inversión en países que representan riesgos relativamente altos, como Colombia. Sin embargo, si la situación se revierte y los administradores de esos capitales deciden buscar inversiones más seguras, el estado de los fundamentales de las economías de América Latina será el factor que determinará cuáles países tendrán serios problemas cambiarios y cuáles no. En ese momento, el tamaño del hueco que Colombia tiene en la cuenta corriente podría llevarnos a quedar clasificados entre las opciones menos deseables a los ojos de los inversionistas.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?