| 9/30/2005 12:00:00 AM

Innovar para crear valor

No importa si la innovación se hace dentro de la empresa o por fuera de ella. Lo importante es ir a la vanguardia en este tema.

La única forma de crear valor y crecer en el mundo de hoy, caracterizado por la globalización y por una competencia sin cuartel en todos los campos, es por medio de la innovación. Esta es la conclusión a la que llegaron Jack Welch, Tom Peters y C.K. Prahalad, tres de los más respetados expertos en management, en el World Business Forum, que tuvo lugar recientemente en Nueva York.

Welch fue presidente de General Electric durante 20 años y es mundialmente reconocido por su gestión en innovación, gracias a la cual el valor de mercado de esa compañía pasó de US$13.000 millones a US$500.000 millones. Fue un período extraordinario para General Electric, durante el cual esta empresa se convirtió en una de las más admiradas del mundo por su capacidad para generar valor.

Peters, por su parte, es un analista del management cuyos planteamientos han tenido un impacto extraordinario en las empresas de Estados Unidos y el mundo desde hace varias décadas. Considera que las empresas que no innovan están destinadas a morir, pues en el cambiante mundo de hoy, limitarse a seguir mejores prácticas inventadas por otros ya no lleva a ninguna parte. Todo producto exitoso que pueda ser imitado, será imitado y perderá su capacidad para generar utilidades. Solamente mediante la creatividad y la innovación se puede mantener el éxito. Como dice Peters, todo aquel que haya llegado a los libros de historia, se salió del patrón y fue capaz de hacer algo diferente.

Por su parte, C.K. Prahalad, profesor de la Universidad de Michigan, es uno de los grandes académicos de la estrategia empresarial. Prahalad ve una gran oportunidad en la innovación destinada a los mercados emergentes. El 80% de la población del mundo es pobre y hay una gran oportunidad para aquellas empresas que logren incorporar a esta masa de gente en los mercados modernos de consumo. Sin embargo, esto no será posible si las empresas siguen limitándose a llevar a estos países unos productos y modelos inventados en países desarrollados. Hay que innovar con productos que rompan las barreras que han impedido el consumo en los países pobres, reduciendo precios y ofreciendo soluciones específicas para sus problemas.

La buena noticia para quienes deseen entrar en la innovación es que no necesariamente tiene que venir de dentro de la propia empresa. Puede trabajarse conjuntamente con las universidades o las incubadoras de empresas, o puede encontrarse en las miles de ideas de negocios que producen los emprendedores cada año. Así, por ejemplo, han crecido las empresas de los tigres asiáticos.

En Colombia hay un semillero de ideas que terminan en proyectos, en el concurso Ventures de planes de negocios organizado por la revista Dinero, McKinsey, Fidubogotá y Portafolio. Los empresarios podrían encontrar allí productos innovadores para sus empresas, que podrían ayudarles a generar mayor valor agregado.

Colombia está rezagada en innovación, lo cual es un serio obstáculo para su desarrollo. Los indicadores de innovación del país (como la generación de patentes per cápita) ubican a Colombia en la cola de la distribución en América Latina, muy por debajo del sitio que le correspondería a una economía de su tamaño. La innovación no ha ocupado un lugar prioritario en la mente de los empresarios.

Sin embargo, como afirman los expertos que participaron en el World Business Forum, quien no innova, no genera valor y está condenado a desaparecer. Si queremos enfrentar con éxito la competencia que traerán el TLC y la creciente amenaza de China, la innovación se tiene que convertir en parte básica de la cultura de nuestras empresas.
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