| 11/23/2007 12:00:00 AM

Impacto de una desaceleración en USA

Cada vez son mayores los temores respecto a una posible recesión en Estados Unidos, producto de la crisis hipotecaria. El efecto sobre Colombia podría ser devastador.

Los mercados internacionales de capitales están empezando a reaccionar ante la noticia de que las pérdidas en las entidades financieras, a partir de la crisis de los préstamos hipotecarios subprime, excederían los US$400 mil millones. Las consecuencias pueden ser muy graves. De hecho, numerosos analistas están considerando seriamente la posibilidad de que estemos a las puertas de una recesión en Estados Unidos.

Entre los más pesimistas está el premio Nobel Joseph Stiglitz, quien considera que la probabilidad de este evento es de 50%. Por su parte, la banca de inversión Goldman Sachs estima que, como resultado de la crisis hipotecaria y las pérdidas de las entidades financieras, el crédito a los hogares, empresas y gobierno en Estados Unidos podría reducirse en US$2 millones de millones, equivalente a un 7%. Esto no llevaría simplemente a un menor crecimiento, sino a una verdadera recesión.

Los inversionistas han reaccionado a estas noticias buscando protección en los bonos del gobierno de los Estados Unidos, con lo cual, además, se están anticipando a una nueva baja de los intereses de corto plazo por parte de la Reserva Federal. El rendimiento de los bonos del Tesoro norteamericano está actualmente en el nivel más bajo de la historia, lo que ratifica la enorme aversión al riesgo que existe hoy en los mercados.

La Fed y su presidente, Ben Bernanke, han hecho grandes esfuerzos para calmar los temores y evitar que la crisis se extienda al resto de la economía. Los mercados le están apostando a que esos esfuerzos tendrán que continuar y la Fed se verá obligada a seguir bajando las tasas, pues parecerían creer que esto es lo único que podría salvar la economía. De hecho, esperan que para marzo del año entrante la tasa de interés de referencia llegue a 3,75%. Actualmente, después de dos reducciones ocurridas desde septiembre, las tasas están en 4,5%.

Bernanke, sin embargo, se encuentra en una encrucijada. En las condiciones actuales, con inflación creciente (3,5% a finales de octubre), aumento del precio del petróleo, desvalorización del dólar frente al euro y crecimiento rápido de los precios de los importados, las reducciones adicionales de las tasas de interés podrían exacerbar las tendencias inflacionarias y el debilitamiento del dólar. Habrá que estar muy pendientes de las decisiones de Bernanke, las cuales dependerán de las tendencias que se configuren en los datos.

En Colombia, el cuadro que se está conformando en la economía internacional nos obliga a entrar en estado de alerta. Independientemente de que la Fed reduzca o mantenga las tasas de interés, un menor crecimiento en Estados Unidos tendría un impacto negativo sobre nuestra economía.

En un primer momento, posiblemente el efecto no sea muy notorio ya que, por cuenta de los bajos intereses, el atractivo para traer dólares a Colombia se conservaría por un tiempo y el precio del dólar podría mantenerse en niveles similares a los actuales.

Sin embargo, los efectos posteriores serían claramente negativos. La cuenta corriente del país continuaría deteriorándose, pues la tendencia de un crecimiento de las importaciones superior al de las exportaciones se vería reforzada por la desaceleración de las ventas a Estados Unidos (recordemos que Colombia vende el 40% del total de sus exportaciones a USA). El déficit en cuenta corriente podría alcanzar proporciones insostenibles. Ya llega a 4% del PIB y se proyecta para el año entrante en 6% del PIB, como consecuencia de importaciones de equipo militar por US$1,600 millones.

Tener al mismo tiempo un déficit creciente en cuenta corriente y un peso fuerte frente al dólar es una contradicción que solo ha sido posible gracias a la afluencia de dólares hacia Colombia y a la amplia disponibilidad de crédito en los mercados internacionales. Si la crisis hipotecaria se traduce en una recesión en Estados Unidos, el acceso al crédito se haría más difícil y caería la demanda por nuestros productos de exportación. ¿Cómo vamos a enfrentar este escenario, que podría sobrevenir dentro de pocos meses?

Los mercados ya están viendo este riesgo, y en parte es lo que explica el gran diferencial que actualmente existe entre los spreads de Brasil y Perú, frente al de Colombia.

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