| 3/2/2007 12:00:00 AM

Empleo y competitividad

El debate sobre el empleo debería servir para definir cómo se construirá el stock de bienes de capital que Colombia requiere para competir y cómo se capacitará la mano de obra necesaria en ese nuevo sistema productivo.

Desde hace meses, el país está inquieto con las cifras sobre empleo que publica el Dane, sin que hasta el momento tenga una explicación clara de la divergencia entre ellas y otros indicadores indirectos sobre la salud del empleo, como los datos de afiliados nuevos a la seguridad social, el aumento del recaudo de cesantías o el crecimiento del consumo de los hogares.

Tampoco es claro por qué mientras la economía crece al nivel más alto de los últimos 30 años, el empleo no reacciona y la disminución en la tasa de desempleo es casi imperceptible.

Más allá del debate sobre las cifras, cuya inconsistencia parece obedecer a los cambios en la metodología que utiliza el Dane para medir el empleo (y en particular, con el cambio en el tamaño de la muestra y en la definición de la persona que contesta la encuesta), el momento es oportuno para discutir algunos aspectos de fondo, que muchas veces se pierden en medio de la ligereza con que se miran las cifras.

En primer lugar, el hecho de que la economía esté creciendo cerca de su nivel potencial, no implica que el empleo lo haga al mismo ritmo y al mismo tiempo. Estadísticamente, es posible establecer que el empleo sí reacciona cuando aumenta el crecimiento económico, pero lo hace con un rezago.

En segundo lugar, es evidente que las condiciones actuales en costos de inversión —tasa de interés, tasa de cambio, impuestos y aranceles— son favorables para la inversión y el crecimiento. Esto es un gran estímulo para la inversión en tecnología intensiva en capital. Esta tendencia, a su vez, se ve reforzada por el continuo aumento de los salarios reales, que tiene un impacto negativo sobre la demanda de empleo.

Si se parte de las bases de que para crecer hay que invertir y de que es el crecimiento el que genera el empleo, la actual coyuntura resulta excepcionalmente favorable. En las circunstancias actuales es posible construir el acervo de bienes de capital que el país necesita para aumentar la productividad y poder competir en el futuro, cuando entre en vigencia el TLC.

Los recientes datos de comercio exterior muestran el creciente deterioro de la balanza comercial y de la cuenta corriente. La primera volvió a ser negativa en 2006, mientras para la segunda se espera un déficit de 3,8% del PIB para 2007. Esto, a pesar del boom de los productos básicos en el mercado internacional, del cual Colombia también ha sido partícipe.

Para evitar un deterioro aún mayor cuando llegue la destorcida de los precios de los productos básicos, es preciso aumentar las exportaciones de los bienes no tradicionales hacia los diferentes mercados. Para lograrlo, hay que invertir, ya que la industria está operando prácticamente a plena capacidad. Según datos de la Encuesta Empresarial de Fedesarrollo, la utilización de la capacidad instalada es de 75% en promedio y de 85% en la gran empresa.

Esta inversión debe ir acompañada de una capacitación de la mano de obra, acorde con la reestructuración empresarial. De esta manera, no solo se aumenta la productividad laboral y la competitividad de las empresas, sino que también se ataca el problema del desempleo de raíz.

Las cifras de empleo muestran una concentración del desempleo en jóvenes recién graduados de la secundaria y en jóvenes con una mala formación técnica y tecnológica, así como en mayores de 35 años sin educación secundaria. Por el contrario, las cifras muestran altos niveles de empleo para las personas con más años de educación.

No hay fórmulas mágicas para combatir el desempleo. La coyuntura es positiva para sentar las bases de un sistema productivo más moderno, que ofrezca puestos de trabajo de calidad y estables a una fuerza laboral más capacitada. Es una oportunidad histórica que las empresas y el gobierno no pueden desaprovechar.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?