El Dólar

| 9/20/2002 12:00:00 AM

El Dólar

El aumento del precio del dólar en los últimos días no es otra cosa que el reflejo de la incertidumbre de los inversionistas respecto al rumbo que podría tomar la economía en los próximos meses. Un comportamiento de este tipo, ni siquiera debería sorprender, si se tiene en cuenta que después del lío con los TES y las multimillonarias pérdidas de los inversionistas, las únicas noticias que se han obtenido del gobierno son aquellas que tienen que ver con la crítica situación de las finanzas públicas y lo poco que se está haciendo para solucionarla.



Que la situación fiscal es complicada lo sabemos todos. De hecho, lo tenemos claro desde hace más de ocho años, y en busca de una solución definitiva, el país eligió a Alvaro Uribe como presidente. En este sentido, lo que los inversionistas quieren ver para poder volver a confiar y dejar sus pesos invertidos en el país es una acción decidida y clara en este frente.



Por el momento, sin embargo, poco se conoce de los planes del gobierno en el tema económico. Aparte de las declaraciones aisladas de algunos funcionarios, no se ha dado a conocer un plan concreto, que le permita a los colombianos y a los inversionistas del exterior visualizar el futuro de la economía, al menos en los siguientes doce meses. Mientras esta situación persista, lo más probable es que el dólar siga viéndose como la única opción segura de inversión.



En este momento, hay dos temas grandes que preocupan a los mercados. Uno inmediato, que es la financiación del 2003, y otro de más largo plazo, que es la sostenibilidad de la deuda pública. Como los mercados se mueven con base en expectativas, en la medida que se vaya aclarando, por lo menos el de la financiación, irá también cediendo la presión sobre el dólar, así por el momento no se vean soluciones claras para el segundo de los dos temas.



El gobierno ha dicho que para poner atender los compromisos de la deuda externa en el 2003 requiere recursos por US$4.000 millones. La sola expectativa de que no los pueda conseguir, ya sea porque los mercados financieros están cerrados o porque el gobierno de los Estados Unidos o las multilaterales no le jalen a prestárselos a Colombia es motivo para que el precio del dólar siga aumentando. Lo contrario también se aplica, claro está. Si se aclara esta situación y el mercado ve que va a haber crédito suficiente pierde todo interés en cubrirse en dólares.



En cuanto al tema de la sostenibilidad, las cosas son menos sencillas. El presidente Uribe ha dicho, y a esto le está apostando que el ajuste fiscal que se requiere y que se estima en unos 3,5 a 4,0% del PIB, lo hará por la vía del gasto. Para lograrlo, está trabajando con el Congreso en la posibilidad de incluir en el referendo que va a presentar a la opinión pública sobre reforma política, un artículo para recortar el gasto.



Esta alternativa es buena en la medida que es inmediata y acción es lo que se requiere en este momento. Pero para que esta funcione se requiere primero el compromiso total del presidente Uribe, así como una estrategia de comunicación para que el país entienda cuál es la verdadera situación y la magnitud del sacrificio que se tiene que hacer. Se trata de acabar con la ineficiencia y el despilfarro, no con la inversión en salud y educación.



Si esta opción no funciona, no queda más alternativa que controlar el gasto por la vía de una emergencia económica, o por la vía de un ajuste del mercado. El problema del financiamiento es posible solucionarlo por un año, pero si no se hace el ajuste del gasto en ese tiempo, ya no habrá crédito ni siquiera de las multilaterales. En ese caso, la devaluación llegaría a niveles nunca antes vistos.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.