| 8/4/2006 12:00:00 AM

Ecopetrol: La decision correcta

La democratización del 20% de las acciones de Ecopetrol despeja el camino para que en Colombia finalmente se tome en serio la exploración de petróleo.

En la edición anterior de Dinero anunciamos la decisión que tomaría el gobierno de independizar a Ecopetrol de las finanzas del Estado. La decisión ya fue tomada y se hará mediante la democratización, por medio de la Bolsa de Valores de Colombia, del 20% de las acciones de la empresa. Ahora sí, Ecopetrol podrá hacer las inversiones que requiere para garantizar la autosuficiencia petrolera.

Desde hace años, se ha venido hablando de la reducción en la producción de petróleo, primero en Caño Limón y luego en Cusiana y Cupiagua. Tarde o temprano, Colombia tendrá que importar crudo del exterior a los precios internacionales para poder atender la demanda interna.

Se preveía que el momento crítico llegaría entre 2006 y 2007. Fue posible posponer este encuentro con la realidad, porque las nuevas tecnologías permitieron recuperar el crudo de pozos que ya no estaban activos y obtener las producciones marginales de los existentes.

Sin embargo, a punta de producciones marginales, el país no va a poder producir el petróleo que requiere para satisfacer la demanda creciente que viene.

La independencia de Ecopetrol de las finanzas de la Nación era una necesidad sentida desde hace años. Es una decisión muy difícil desde el punto de vista político. En su campaña por la Presidencia hace cuatro años, el presidente Álvaro Uribe se comprometió con el sindicato de la USO a que no privatizaría ni democratizaría la propiedad de la empresa. Para contrarrestar este impedimento, se abrió la posibilidad de que el Ministro de Hacienda asignara en el Presupuesto Nacional de cada año los recursos para las inversiones de la empresa.

Esto no solucionaba ningún problema. En un país donde el déficit del gobierno central supera seis puntos del PIB e, incluso así, los recursos no alcanzan para invertir en educación, salud, defensa y vivienda, es insensato dejar en el Ministro de Hacienda la decisión de escoger entre atender necesidades básicas de la población o mantener las inversiones en exploración de petróleo.

El momento es propicio para separar a Ecopetrol de las cuentas del Estado. En el actual manejo de las finanzas públicas, la petrolera es una empresa estatal y suma o resta en las cuentas consolidadas. En esta coyuntura de altos precios internacionales del crudo, el aporte de Ecopetrol a la Nación ha sido significativo, al punto de que el gobierno ha registrado déficits consolidados inferiores a los previstos en 2004 y 2005. En 2005, incluso, cerró el año con un déficit consolidado del 0% del PIB.

No obstante, Ecopetrol podría llegar a ser un muy costoso consumidor de recursos si las circunstancias cambian. Si a Ecopetrol no se le permite desempeñar el papel que le corresponde como empresa dedicada a la exploración de petróleo, no sería viable y se convertiría en un problema de marca mayor para el gobierno.

El acceso a capital privado, que le permita emprender proyectos de exploración, es la salida para la empresa. Como ejemplo de lo que puede lograr una empresa del Estado que decide incorporar capital privado para su operación, está Petrobras.

Brasil no era autosuficiente en petróleo. A comienzos de los años 90, se decidió colocar el 30% de las acciones de la empresa en la Bolsa de Nueva York. Hoy, con 300.000 accionistas, Petrobras es una empresa rentable, que antes no lo era, y Brasil como país está a punto de lograr la autosuficiencia petrolera.

La decisión del presidente Uribe frente a Ecopetrol es la correcta, al punto de que cuenta con el respaldo del sindicato de la empresa. Es la única forma de tener una empresa viable y un país capaz de proveerse su propia energía.
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