| 11/27/2014 8:30:00 AM

Hora de ejecutar

La reforma tributaria puede golpear la inversión del sector productivo, el crecimiento y, por ende, el empleo. Cuando se vislumbran nubarrones en la economía mundial, ¿qué podrá hacer que la economía siga creciendo el año entrante?

Colombia está a punto de aprobar una de las reformas tributarias más controvertidas de la historia. Tanto que, por primera vez, los gremios que representan al sector privado se han reunido para proponerle al gobierno nacional medidas tributarias alternativas a las planteadas por el ministro Cárdenas, en especial a su impuesto al patrimonio, que podría frenar la inversión privada.

Ningún empresario ha planteado el no pagar el monto que requiere la Ley de Financiamiento; ni ha sugerido realizar un estímulo fiscal a través de deuda pública, que se encuentra aún en uno de sus niveles más bajos. El sector privado ha propuesto cambiar unos impuestos por otros que generen menos distorsiones.

El Gobierno ha oído en parte a los privados y ha cambiado la mezcla de tributos. Estos, sin embargo, siguen siendo astronómicos. Si todo sale como lo anticipa el Gobierno, en las próximas semanas se aprobará la nueva reforma tributaria que incluirá una tasa de renta de 25%, más el impuesto denominado CREE que está en 9% y una sobretasa a este que sería de 4% en 2015, de 6% en 2016, de 7% en 2017, y de 9% para 2018. De esta forma, en cuatro años tendremos una tasa efectiva de impuesto a la renta superior a 43%, ya que el CREE es parecido al impuesto a la renta pero con menos deducciones. Este nivel de tributación contrasta marcadamente con el impuesto promedio de la Ocde, que es de 25%. Todo esto, además del impuesto a la riqueza, cuyos efectos económicos podrían ser contraproducentes.

¿Qué podrá salvar el crecimiento de los próximos años? La sabiduría convencional dice que será la demanda interna basada en obras públicas y construcción. Y quizás, sí gracias a una tasa de cambio competitiva, la industria y el agro. No obstante, la reforma golpeará la demanda agregada interna en momentos en que es posible que la demanda internacional también caiga por la posible recesión en Europa, la desaceleración china, el estancamiento de Japón y la retirada del estímulo monetario norteamericano.

El repunte de la industria y del agro puede verse afectado por la reforma tributaria, la cual abortaría la recuperación. El plan de vivienda está andando y ahora quiere abarcar casi todos los estratos. Sin embargo, su efecto sobre la demanda interna ya se está observando, pues el programa se inició hace más de dos años.

¿Qué queda para estimular la economía? Las grandes obras de infraestructura, y en especial las concesiones viales de cuarta generación (4G), que ahora se inician en forma. El vicepresidente Germán Vargas Lleras explicó que este año quedarán adjudicadas las 10 licitaciones de la primera ola de 4G, con 9 actas de inicio de obra firmadas. De cumplirse los plazos, todos estos proyectos, que exigen inversiones por $12 billones en 1.628 kilómetros de vías, ya habrán empezado obras completamente en 2015.

Adicionalmente, se espera que antes del 9 de diciembre próximo el Ministerio de Hacienda y Planeación Nacional hayan emitido los conceptos técnicos para que, antes de terminar 2014, queden abiertas cinco licitaciones de la segunda ola de 4G; la meta es que en enero se abran las otras cinco. En total, estos 10 proyectos implicarán inversiones por $17,2 billones. Por su parte, la tercera ola de 4G consiste en 10 proyectos adicionales que valen $10 billones y tendrá estudios completos en febrero próximo.

Por el lado de la obra pública –inversión que se financia directamente con recursos del presupuesto general en cada vigencia–, el Vicepresidente aspira a que los $7 billones que le corresponden para los cuatro años del Gobierno Santos II puedan ser adjudicados el próximo año para iniciar obras lo más pronto posible. A esto se le suma una estrategia para meterle el acelerador a las 27 concesiones vigentes.

“El año entrante vamos a tener muchos frentes de trabajo; vamos a lograr multiplicar bastante la ejecución de las concesiones que venían de atrás, como por ejemplo Ruta del Sol tramos dos y tres y la Transversal de las Américas. Aspiramos a duplicar el número de kilómetros que se hicieron este año de doble calzada para llegar a 500. Este año cerramos con 260 nuevos. Eso se multiplicaría más cuando entre el grueso de las nuevas obras de 4G”, explicó el funcionario a Dinero.

Vargas Lleras destrabó el plan de vivienda que durante los dos primeros años de la Administración Santos pasó sin mayor ejecución. Ahora el Vicepresidente está también encargado de la infraestructura de transporte. Ha probado ser un gran ejecutor, un hombre que se recorre el país sin cesar y que, como ninguno, conoce las trabas que se pueden presentar. De su éxito dependerá en gran medida que la economía mantenga su buen ritmo de crecimiento. Nunca antes un Vicepresidente había asumido una responsabilidad tan importante para la economía del país. Por eso, como dirían los gringos, “In German We Trust”.
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