| 3/5/2014 8:00:00 PM

¿Nada?

A solo 100 días del comienzo del Mundial, los brasileños aún no están listos. Persisten los líos en infraestructura, logística, seguridad y transporte.

Faltan 100 días para que empiece el Mundial de Fútbol, la fiesta deportiva más esperada por todos los ciudadanos del mundo. Jugadores, turistas y periodistas arribarán pronto a los aeropuertos de Brasil con la ilusión de ser parte de la gran fiesta del fútbol que se inaugura este 12 de junio en Sao Paulo. Sin embargo, a pesar de los millonarios esfuerzos del gobierno brasileño por tratar de tener la casa al día, los problemas aún persisten. La infraestructura, la logística, la seguridad, el transporte y la atención a los turistas extranjeros están todavía en pañales.

Aunque el gobierno brasileño está invirtiendo millones de dólares en la recta final de los preparativos, no es suficiente para compensar los retrasos acumulados a lo largo de los siete años que tuvo para prepararse. Los esfuerzos son evidentes, pero no serán suficientes. Solo están listos siete de los 12 estadios que recibirán partidos del Mundial. El más quedado es el de Curitiba, presupuestado para albergar cuatro duelos de la Copa. Los retrasos son de tal grado que es posible que la Fifa excluya esa sede del campeonato.

Incluso entre los estadios que ya están listos persisten los problemas. Es el caso del nuevo estadio de Porto Alegre, en donde las obras de urbanización ni siquiera han empezado por falta de interesados en la primera licitación. A eso se suma la demora en la construcción de las instalaciones temporales exigidas por la Fifa para atender a los reporteros e invitados de honor.

Como si fuera poco, hay problemas con las redes de telecomunicación. Las empresas del sector afirman que necesitan varios meses para asegurar el suministro confiable de servicios de tercera y cuarta generación en los estadios, y no descartan la posibilidad de un “apagón” de telecomunicaciones durante la Copa. Todo un contrasentido para quienes esperaban que Brasil 2014 fuera el mundial de la tecnología.

Además de los problemas de conectividad, también puede haber dificultades a la hora de transportarse hacia los estadios y ciudades. Muchas obras de infraestructura que ya deberían estar listas, aún no lo están. Un ejemplo a la vista de todos es la línea de metro que debe unir el aeropuerto internacional de Guarulhos con el centro de Sao Paulo. Lo mismo sucede en el caso de algunos de los aeropuertos de las sedes mundialistas, cuyas ampliaciones van a paso lento.

El aeropuerto de Fortaleza, por ejemplo, informó que no podrá completar sus planes de expansión a tiempo y que, en cambio, usará una terminal temporal hecha con carpas. El aeropuerto de Cuibá (sede del partido Colombia–Japón) también podría ser problemático para los viajeros. Construido hace 50 años para 2,5 millones de pasajeros al año, adelanta una remodelación para duplicar la capacidad que debió estar lista hace más de un año, pero aún sigue sin terminar. Aunque Brasil tiene el tercer mercado mundial de viajes aéreos internos, ocupa el puesto 131 en términos de calidad de infraestructura aérea, según el último estudio del Foro Económico Mundial en 2013.

El Mundial de Fútbol no solo pondrá a prueba la capacidad de aeropuertos y aerolíneas brasileñas; también llevará la capacidad hotelera a su límite. Se prevé que llegarán a Brasil unos 600.000 turistas extranjeros durante el mes de los partidos para los cuales no habrá suficientes camas. Tampoco marcha bien el programa gubernamental para enseñar inglés a los comerciantes y demás personas que estarán en contacto con los turistas. El Ministerio de Turismo de Brasil creó un programa para popularizar el inglés llamado “Hello, Tourist!”, cuyos resultados no son muy halagadores a juzgar por las malas traducciones que ya se encuentran en algunos letreros y cartas de restaurantes. El Brazinglish de este mundial, dicen muchos, será aún más complicado de entender que el Chinglish de los Olímpicos.

Gracias a Dios la tasa de cambio ha dado la vuelta y ahora el real brasileño está mucho más barato. Es la única luz que da alguna esperanza a los turistas del Mundial.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?