Opinión

  • | 2012/01/18 18:00

    Una reforma necesaria

    La unificación del POS es parte de una serie de políticas que seguramente se reflejarán en un sistema de salud mejor financiado, sostenible y más equitativo.

COMPARTIR

En días pasados se anunció en Colombia la unificación de los Planes Obligatorios de Salud (POS) para los regímenes contributivo y subsidiado en Colombia. Este anuncio representa uno de los avances más importantes en materia social y económica en el país en los últimos años, y es parte de una serie de políticas que se han venido implementando desde hace media década para cambiar la tendencia de un sistema que a todas luces era inviable, y que de mantenerse, representaba una bomba de tiempo fiscal y social para el país.

Algo de contexto. Gracias al aumento de la cobertura de la salud en Colombia (hoy en día 96% de la población está inscrita en el régimen contributivo o subsidiado), los costos de la salud para el Presupuesto Nacional se dispararon, a tal punto que en 2009 estos alcanzaron la no despreciable cifra de $16 billones. Estos recursos representan alrededor de 84% del total del gasto de salud en el país, siendo el sistema de Colombia uno de los más cargados hacia el esfuerzo público (en Brasil y México, respectivamente, el gasto público en salud representa 45% y 42% del total, respectivamente).

A esta situación se suma el hecho de que el sistema de salud tenía embebidos ciertos incentivos que resultaron en un aumento espectacular de los recobros por procedimientos y medicamentos No POS que reclamaban las entidades prestadoras de salud al Fosyga (en el caso del régimen contributivo) y a los entes territoriales (en el caso del régimen subsidiado). Estos recobros llegaron a ser $2,3 billones en 2010 para el caso del Fosyga, secando por completo los recursos que ahí existían. Los incentivos consistían en que los Comités Técnico Científicos de las EPS tendían a aprobar procedimientos no incluidos en el POS para acceder al 100% del recobro, en lugar de al 50% del recobro al que tenían derecho en caso de que los servicios se prestaran vía tutela. Esto último ocurría en aquellos casos en que los Comités, o no aprobaban los procedimientos, o se demoraban en exceso. En ambas ocasiones, el usuario terminaba por poner una tutela para demandar la ejecución de un procedimiento médico.

Todo lo anterior no solamente ponía en jaque a las finanzas públicas, sino también implicaba una inequidad importante entre quienes tenían acceso al régimen contributivo y los del subsidiado. Los primeros tenían un POS más amplio, y mayor probabilidad de acudir a los recobros que los segundos, que por definición pertenecen a la población más vulnerable del país.

La unificación del POS entre los regímenes contributivo y subsidiado viene acompañada de una revisión completa de los procedimientos y mecanismos incluidos en el mismo, además de otra serie de medidas que ayudan a eliminar los incentivos existentes en pro de los recobros. De esta forma, se debe cambiar la tendencia de recobros en el futuro por dos vías: la ampliación de lo que está incluido en el POS y la correcta asignación de incentivos para la aprobación de procedimientos ahí no incluidos. Así mismo, se incluyen en el POS los procedimientos y medicamentos que realmente necesita la población colombiana, a través de su tipificación procedimental, y no taxativa, como ocurría en el POS anterior.

Pero lo más importante es tal vez el concepto de equidad: ya el acceso de las personas en el régimen subsidiado a medicinas y procedimientos médicos será el mismo del cual gozan las personas del régimen contributivo. Si bien esto implicará un costo adicional de cerca de $1 billón al año (por el mejoramiento del acceso del subsidiado), el gobierno aseguró, mediante ley, la disposición de los recursos necesarios para financiar el nuevo sistema de salud a través del presupuesto nacional y la reducción esperada de los recobros.

Por supuesto, lograr un balance que deje contentos y tranquilos al gobierno, usuarios y prestadores del servicio es casi imposible, y siempre existirán detractores del sistema y quienes argumenten que el mismo debe cubrir las necesidades de cada uno de los individuos que acceden al POS. Lastimosamente, eso es imposible. Sin embargo, las reformas implementadas deberían redundar en un sistema de salud más equitativo y sostenible, en beneficio, si no de todos, sí de la mayoría de los colombianos.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?