Opinión

  • | 2011/07/21 13:00

    ¿Empresas de familia en bolsa?

    Pero si manejar la familia no es fácil, ¿cómo será manejar el grupo familiar y fuera de eso otros socios que no tienen nada que ver con la familia?

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Durante los últimos meses ha sido noticia que varias empresas colombianas emitieron o emitirán acciones y/o bonos en la Bolsa de Valores de Colombia e, incluso, unas cuantas en la Bolsa de Nueva York. En su mayoría, las ofertas las efectúan las empresas con el fin de conseguir recursos para la realización de proyectos. Esta dinámica hizo que me preguntara ¿qué pasará con las empresas de familia? …¿Será que ellas también están interesadas en ingresar al mercado de valores?

Creo que ingresar al mercado de valores empieza a llamar la atención de las empresas de familia; sin embargo, aún es un tema incipiente en Colombia y genera temor y desconfianza, respecto a qué puede pasar con la empresa y la familia una vez se llegue a la bolsa. Por otro lado, una posible pregunta sería ¿qué tan complicado podría ser manejar socios distintos a la familia?

Para una empresa familiar, cotizar sus acciones o bonos en la bolsa de valores puede tener varias ventajas:

La primera es que facilitaría una potencial estrategia de crecimiento. Emitir títulos en bolsa permitiría a las empresas mantener el crecimiento con un costo estable y asegurar recursos financieros suficientes para implementar estrategias de expansión. Además de esto, como la empresa seguramente tendrá una mejor posición financiera, le será más fácil obtener préstamos y negociar plazos de pago con bancos y proveedores.

Por otro lado, cotizar títulos en la bolsa incrementará la visibilidad de la empresa en el mercado. Según la IFC (Corporación Financiera Internacional), cotizar en la bolsa incrementa el prestigio de las empresas en el mercado, debido a que los consumidores tienden a percibir que las compañías que transan en bolsa son más profesionales y transparentes. Aumentar la visibilidad de la empresa y mejorar su reputación atraerá buenos clientes, proveedores, bancos y empleados.

Para lograr lo anterior, cuando una empresa familiar decide ingresar al mercado de valores, debe desarrollar un proceso minucioso de preparación para mantener la estabilidad del sistema familia–negocio–propiedad. Es muy importante que la empresa profesionalice sus procesos empezando con la formalización del gobierno corporativo. Al establecer claras estructuras de gobierno, tanto en la familia como en la empresa, se genera confianza en el mercado.

Además, la decisión de emitir acciones en bolsa debe estar alineada con los objetivos de la planeación estratégica de la empresa, lo cual exige la estructuración de procesos internos en la organización que le permitan estar lista para ser reguladas por el estricto régimen de las empresas que cotizan en bolsa. Entre otras, sería importante contar con un plan de negocios y presupuesto estructurado, planes de compensación para los empleados, reglas para los procesos de vinculación a la compañía (definir los requisitos en cuanto a experiencia y educación para empleados familiares y no familiares), y formar un equipo gerencial orientado a cumplir las metas de la empresa.

Al repasar el índice de Empresas de Familia que ha sacado el Credit Suisse desde enero de 20071, se ve que es superior en un 15,8% al MSCIWorld, lo que haría pensar que sería una muy buena alternativa también para los inversionistas en el mercado de capitales. Pero… si manejar la familia no es fácil, ¿cómo será manejar el grupo familiar y fuera de eso otros socios que no tienen nada que ver con la familia? Sería otra consideración que la empresa debería hacer.

Señor empresario: la apertura cultural de Colombia a la incursión de empresas privadas en el mercado de valores representa una gran oportunidad para las empresas de familia; sin embargo, tomar esta decisión requiere una especial preparación en la que una buena estructura de gobierno corporativo, la alineación de la entrada a la bolsa con la planeación estratégica de la empresa y la identificación de las expectativas de los accionistas, cobran vital importancia. Cotizar en la Bolsa de Valores podría significar organización para los accionistas actuales, y para los nuevos inversionistas una muy buena alternativa. Pero… considere también las dificultades adicionales de manejo que se pueden presentar.
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