| 4/25/2012 12:00:00 AM

“Llegó la hora compañeros”

“Llegó la hora compañeros”

El vicepresidente Garzón habló con Dinero sobre sus expectativas en torno a la elección para director de la OIT.

¿Cuáles son sus cálculos respecto a la votación?

El sistema de elección es muy complejo. El ganador debe contar, al final de la última de las rondas, con un mínimo de 29 votos. Hay nueve candidatos y para todos ellos el mecanismo resulta nuevo. Ya no está vigente la tradición que antaño permitía saber, en el momento mismo de la inscripción, quién sería el director de la OIT. Hoy votan gobiernos, representantes de empresarios y trabajadores. El margen de negociación y de consensos es limitado, pero hay opciones razonables para nosotros.

¿Qué países van a respaldarlo?

Argentina, Brasil, Colombia, El Salvador y Trinidad y Tobago. Estados Unidos dio señales positivas durante la Cumbre de las Américas. Las relaciones con Canadá pasan por su mejor momento. Aunque los trabajadores tienen un acuerdo para respaldar al candidato Guy Ryder, varios de sus líderes me han dicho que si él no alcanza la votación esperada, yo soy su plan B. En África, donde hay países influidos por Brasil, las perspectivas son buenas, lo mismo que en Asia. Europa es para todos una lotería.

¿Cuál es el contrincante más fuerte?

No hay uno que pueda señalar en particular. Uno de los fundamentos de mi campaña es el reconocimiento de los méritos de los otros candidatos. Con Ryder, el candidato de los sindicatos, me une una amistad desde 1986. Lo que le da a mi candidatura una ventaja comparativa es que sería la primera vez que alguien formado como líder obrero llegaría a la Dirección de la OIT.

¿Cómo le fue en el fogueo de candidatos ante el Consejo de Administración de la OIT?

Bien. Primero hice una intervención de ocho minutos y 30 segundos en la que expuse con claridad mis propósitos. Expliqué que el director de OIT debe tener en su agenda de prioridades una reducción de la conflictividad laboral en el mundo entero. También, que empresarios, sindicatos y gobiernos encuentren en el organismo un punto de apoyo, como manera para recuperar su vocación tripartita. Planteé que quien ejerza el cargo debe actuar como lo que es: un empleado de empresarios, trabajadores y gobiernos. Admitir un cuarto actor, llámese ONG o cualquiera otro, le da un sesgo a la misión institucional y la hace manipulable políticamente.

¿Cómo reaccionaron los miembros del Consejo?

El embajador de Suiza me replicó que no entendía aquello de que el director de la OIT debía ser un “empleado” de esas tres partes. Le respondí con un ejemplo: un gerente de una empresa debe atenerse a las decisiones de la junta directiva y de la asamblea. Si su autonomía es ilimitada, llegará el momento en que se sentirá superior a quien le ha otorgado el mandato para el ejercicio de su cargo.

¿Qué ha sido lo más difícil en esta fase previa a la elección?

El 18 de abril estuve en Brasil, en el Congreso de la Confederación Sindical de las Américas. La invitación inicial la recibí en condición de Vicepresidente de la República. Allí estaban todos los sindicalistas del continente, que ya habían cerrado filas en torno al candidato Ryder. Yo lo elogié públicamente y le reconocí que fue de las primeras personas en atreverse a denunciar los asesinatos de los sindicalistas en los años ochenta. Y agregué: “sea quien sea el director de la OIT, es hora de recordarle al Banco Mundial, al FMI y a la OMC que las políticas económicas y fiscales deben tener rostro humano. Compañeros, llegó la hora de jugarse enteros por los derechos humanos, de las empresas y de los trabajadores”.

Lo interesante vino después, cuando el presidente de los sindicatos alemanes y representante mundial de la Confederación Sindical, Michael Sommer, dijo: “Si bien Ryder es nuestro candidato a la dirección de la OIT, quiero manifestarles mi grata sorpresa de haber escuchado y conocido al Vicepresidente de Colombia. Por lo tanto, compañeras y compañeros, los trabajadores tenemos hoy dos excelentes candidatos a la dirección de la OIT”. El mensaje fue contundente.

Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.