| 8/18/2016 12:00:00 AM

¿Cómo se transformó Telecom en los últimos 13 años?

La baja productividad laboral y el impacto en los contratos de riesgo compartido impulsaron la liquidación de Telecom, en medio de un mercado cambiante, con la llegada de los celulares y la competencia en la larga distancia.

En 2002, la entonces Telecom tenía las horas contadas: la corrupción, la ineficiencia en su operación, las profundas transformaciones del sector y la presión sindical habían puesto contra las cuerdas las finanzas de la que en ese momento era una de las empresas públicas más importantes del país.

Durante la década de los 80 la empresa había logrado aumentar a 53% la automatización de los servicios, pero los ingresos de los trabajadores –y sobre todo la carga prestacional– crecían en forma exagerada y el gobierno, ya en ese momento, temía que esta empresa estuviera siguiendo los pasos hacia la quiebra, como había ocurrido en Colpuertos y Ferrocarriles Nacionales.

 En la última década del siglo pasado, se había empezado a ‘construir’ el principio del fin de la empresa. En 1992, cuando se discutía una ley para privatizar la empresa, un paro de los trabajadores de Telecom incomunicó al país nacional e internacionalmente por cinco días. Un año después, con el fin de darle mayores opciones de inversión a Telecom, se permitió la creación de contratos de riesgo compartido –joint ventures–para el desarrollo de la telefonía local y ante la entrada de la telefonía móvil al país.

Estos dos hechos, sumados a las dificultades financieras, marcaron una senda en la decisión de liquidar la compañía en 2003. Por una parte, para muchos el poder de los trabajadores era muy alto y no facilitó los procesos de eficiencia al interior; y por otro, el fracaso de los joint ventures aceleró las dificultades a las finanzas de la empresa y se convirtieron en una nueva carga.

En la parte laboral, para los 90 ya Telecom tenía unos 15.289 funcionarios. Algunos argumentaban que con la tercera parte de la planta de personal sería suficiente operar, pero reconocían que frente a los estándares internacionales la empresa era eficiente. No obstante, no existen indicadores internacionales que puedan asegurar que la planta de personal de la época era eficiente.

Los datos oficiales –previos a la liquidación de Telecom– señalaban que el costo promedio de un empleado de la empresa era de $67,2 millones (de 2002), es decir 1,6 veces más alto que la cifra observada en la ETB y más del doble del promedio registrado en operadores como Capitel. Además, al analizar la nómina de ese momento se puede determinar que casi había tanto personal administrativo (47%) como operativo (52%), lo que generaba una gran ineficiencia en la operación.

Los contratos de riesgo compartido surgen en la Ley 37 de 1993, que reguló la telefonía celular, permitiendo que operadores como Telecom constituyeran “con otras personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras, sociedades o asociaciones destinadas a cumplir las actividades comprendidas dentro de sus objetivos”, así nacen estos contratos de riesgo compartido.

Estas alianzas fueron, después del pasivo pensional, el mayor motivo de riesgo financiero para la empresa, pues nacieron para que Telecom ofreciera telefonía fija en lugares donde todavía no estaba presente, compitiendo con otras empresas estatales; las proyecciones de mercado no se cumplieron. Al final fue necesario liquidar estos seis convenios en un proceso de negociación que significó el desembolso para la empresa de US$260 millones, de los US$1.900 millones que pretendían las multinacionales aliadas.

Además, en los 90 se dio la llegada de la telefonía móvil al país. Debido al alto nivel de politización de Telecom, el gobierno definió en la Ley 37 de 1993, que el servicio de telefonía móvil lo podrán prestar operadores en los que “participen directa o indirectamente operadores de la telefonía fija o convencional en Colombia”. Es decir, las empresas estatales como Telecom no podían ser socios mayoritarios en los consorcios.

Telecom participó del proceso como parte de un consorcio con Bell Canadá y ETB que se quedó con la concesión que en la actualidad opera Claro. Con el paso de los años, y debido al alto nivel de inversión que requería este negocio, la participación de los operadores públicos en este consorcio se diluyó.

Pero también se dieron cambios profundos, como la llegada de la competencia a su monopolio natural: la larga distancia. El proceso de apertura de este servicio surgió porque la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB), mediante una acción de tutela interpuesta en 1997, logra que esto suceda en 1998. En ese momento, la ETB y Orbitel (EPM, Grupo Santo Domingo y Sarmiento Angulo) se convierten en los primeros competidores de Telecom en este servicio que, posteriormente y con el desarrollo de las tecnologías, empezó a marchitarse.

En 2002 el negocio era insostenible. La empresa tuvo que girar ese año $350.000 millones para unos 16.000 pensionados y el pasivo pensional llegaba a $5,5 billones, pero solo había reservas para una quinta parte de esta deuda. Esto acelera la decisión de intervenirla para su liquidación, proceso que se lleva a cabo a mediados de 2003, cuando se crea Colombia Telecomunicaciones.

 El martes 10 de junio de 2003 comenzó el fin de los 56 años de existencia de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones, Telecom. Ese día, soldados del Ejército desalojaron a los empleados de las instalaciones principales de la empresa y de 13 sedes regionales denominadas teleasociadas.

 Nadie comprendía qué estaba pasando hasta cuando, dos días después, el jueves 12 de junio, el gobierno nacional, en cabeza del presidente Álvaro Uribe Vélez y la ministra de Comunicaciones, Martha Pinto de Hart, firmaron el Decreto 1616 que creo la Empresa de Servicios Públicos Domiciliarios Colombia Telecomunicaciones S. A. E.S.P.

 La nueva empresa comenzó a funcionar con los equipos, infraestructura y muchos de los empleados y directivos de Telecom, amparada en un contrato de explotación que le permitía usufructuar los activos construidos por la Nación desde 1947.

Según algunos cálculos oficiales, la decisión de liquidar Telecom en su momento –año 2003– representó ahorros por cerca del 7% del PIB de ese año. Con la liquidación, se crea Colombia Telecomunicaciones que administra algunos de los activos de la antigua empresa.

 En 2004, cuando ya habían concluido los contratos de riesgo compartido, y aunque la empresa registraba utilidades, las necesidades de capital hacia el futuro en el desarrollo del negocio, hacen que el gobierno empiece un proceso de búsqueda de socio estratégico. Además, ya para 2005 las cifras no ayudaban, pues la compañía tenía pérdidas cercanas a $470.000 millones y un pasivo pensional de $5,6 billones.

 En ese momento el multimillonario mexicano Carlos Slim, dueño de la telefónica mexicana Telmex, llegó al país a firmar un memorando de entendimiento porque estaba interesado en ser socio de Colombia Telecomunicaciones, como se llamaba la nueva Telecom después de la liquidación. En ese propósito se atravesó el contralor general de la época, Antonio Hernández Gamarra, quien cuestionó ese proceso y advirtió que se produciría un detrimento patrimonial de US$163 millones, porque cuando se hizo la liquidación no hubo inventario ni avalúo de los bienes de la empresa.

 La tormenta pasó, pero en abril de 2006 se realizó una subasta y Telefónica de España se quedó con la compañía y nombró como presidente a Alfonso Gómez, quien venía trabajando en ella.

 Aunque en 2006 finaliza el proceso liquidatorio de Telecom en liquidación, a partir de ese momento se desató una batalla jurídica entre Telecom en liquidación, trabajadores y pensionados de la empresa. A través de leyes y resoluciones se han tratado de dirimir las controversias derivadas también de la pretensión de los trabajadores de obtener la nulidad de los decretos de liquidación, pues consideran que se hizo en forma irregular, porque escindieron la masa liquidatoria en dos: bienes afectos al servicio y bienes no afectos al servicio. En 2015, el Consejo de Estado mantiene posición de validez de la liquidación de Telecom Patrimonio Autónomo, que continúa respondiendo por los procesos legales.

 LÍNEA TIEMPO

 1947

Nace la Empresa Nacional de Telecomunicaciones para prestar servicios telefónicos, radiotelefónicos y radiotelegráficos.

 1976

Empiezan a crearse empresas de telecomunicaciones regionales (Teleasociadas) con la participación de Telecom.

 1992 

Paro que incomunica al país. En medio de la discusión de una ley para privatizar la empresa, un paro adelantado por los trabajadores incomunica al país nacional e internacionalmente por 5 días.  

1993 

Telefonía Celular y Joint Ventures. La ley 37 permite la entrada de la telefonía móvil y dio opciones de inversión a Telecom en telefonía local mediante contratos a riesgo compartido.

 1997 

Tutela abre la larga distancia, a pesar de la oposición del gobierno de turno y de Telecom, que amenaza con nuevo paro. La justicia ampara el derecho de ETB y obliga a la CRT a abrir la larga distancia Nacional e Internacional.

 1998

Autorizan a ETB y a Orbitel a prestar el servicio de larga distancia nacional.

 2002 

Crisis extrema: la situación financiera, laboral, estratégica y jurídica tiene al borde del colapso a Telecom

 2003

Expiden el decreto que ordena la liquidación de Telecom y se crea Colombia Telecomunicaciones. El gobierno nacional liquida la empresa y crea un nuevo gestor que logra dar vuelta a la situación: bajan costes laborales, pagan acreencias y se diseña un modelo que permite con las utilidades de la empresa hacer frente al pago de las mesadas de 17.000 familias

 2005

Modifican decreto de liquidación para no exigir el inventario de bienes para prestar el servicio de telecomunicaciones (antenas e infraestructura, entre otros) antes de cerrar la liquidación. Por cuestionamientos de la Contraloría se daña posible negocio entre la nueva Telecom y Telmex. Expiden decreto 4781 de 2005 para extender la liquidación hasta el 31 de enero de

 2006

Liquidan a la Empresa de Nacional de Telecomunicaciones, Telecom. Colombia Telecomunicaciones se asoció con Telefónica. Corte Constitucional ordenó reintegros laborales.

 2009

La Corte revoca avalancha de tutelas de ex trabajadores en Córdoba.

 2012

Colombia Telecomunicaciones y Telefónica se fusionan. La primera queda con 30%.

Sindicato demanda el acta que dio por terminada la liquidación por presuntas irregularidades.

 2014

La Corte Constitucional ordena a la empresa diseñar un plan de reubicación laboral para padres y madres cabeza de hogar.

 2015

Por sexta ocasión, el gobierno nacional expide decreto que extiende la vida del patrimonio que aún queda de la antigua Telecom y 13 teleasociadas. El Consejo de Estado mantiene posición de validez de la liquidación Telecom. Patrimonio Autónomo continúa respondiendo por los procesos legales

 2016

Enero. Trabajadores apelan la decisión del Consejo de Estado.

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