| 5/23/2012 6:00:00 PM

Se renueva el Jet Set

Tres grupos económicos estrenan aviones privados este año. Agilizar desplazamientos y explorar nuevos mercados, las razones del cambio. Crece la demanda de jets.

Mientras en Europa la crisis económica tiene ‘chillando’ a los empresarios, en Colombia muchos están celebrando las nuevas condiciones de mercado que les han permitido bajarse del avión comercial para montarse en su jet privado.

Las dos caras de la crisis en el Viejo Continente se reflejan en el negocio de la aviación privada, que pasó de una demanda de 1.600 aeronaves al año a menos de 800 en 2011; esto deja una estela de ganadores y perdedores. En este último grupo están los clientes de países desarrollados, con una demanda cada vez más débil –incluso han tenido que salir de estos activos–, y las empresas de aviación, cuyas dificultades económicas son evidentes. Incluso, el 3 de mayo Hawker Beechcraft, uno de los mayores fabricantes, acudió al Capítulo 11 o ley de quiebras en Estados Unidos para renegociar sus deudas por US$2.500 millones.

Del grupo de ganadores hacen parte los compradores de países emergentes que se benefician de los mejores precios que deja un mercado con mayor oferta que demanda. Si a esto se suma la prolongada revaluación del peso, el resultado de la ecuación es un mercado más atractivo para los empresarios colombianos, quienes encuentran oportunidades inmejorables para ingresar al jet-set.

De acuerdo con la Aeronáutica Civil, al 16 de mayo estaban matriculadas en el país un total de 286 aeronaves privadas. Sin embargo, la cifra podría ser mucho mayor ya que muchas empresas dueñas de aviones privados los tienen matriculados fuera del país.

Los principales usuarios de estas aeronaves son los grupos económicos, aunque cada día crece el interés de empresarios y personalidades por adquirir su avión privado. Entre las compras recientes de aeronaves, se destaca la del Grupo Nutresa, que adquirió el año pasado un jet Citation Ultra, cuyo valor se estima en unos US$2,7 millones. Esta aeronave facilita el desplazamiento de los directivos de la compañía de alimentos, que en los últimos cinco años ha desarrollado un proceso de expansión por todo el continente; Nutresa es hoy una de las mayores firmas de alimentos de América Latina.

El Grupo Gilinski, a su vez, optó por aviones medianos Falcon 2000, de la francesa Dassault Falcon. Se trata de aviones con capacidad de transportar hasta 10 pasajeros y una autonomía de vuelo de 3.400 millas.

También los directivos de empresas cuyos negocios exigen ágiles desplazamientos de sus directivos han entrado en esta tendencia. Entre ellos se destacan Harinera del Valle, con un avión King Air C-90; Grupo Éxito, con un Citation Bravo; Grupo Sura y Bancolombia, que comparten un Lear Jet 60, y Olímpica, que tiene un bimotor.

Los directivos de empresas como Fanalca, Tecnoquímicas, el Grupo Pichucho, Kenworth de la Montaña, Mediláser, Autoniza, Decameron, Belcorp, Flexospring, Hyundai Colombia, Cartón de Colombia y Colvanes, entre otros, también tienen para sus desplazamientos aviones ejecutivos.

La falta de tiempo y la urgencia en los negocios exigen desplazamientos ágiles, por eso la tendencia de subirse al avión privado llegó para quedarse en el país. Las condiciones económicas y de mercados parecen propicias para que crezca el número de aeronaves privadas que integran el nuevo Jet Set colombiano.

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