| 8/19/2015 7:00:00 PM

Qué opinan los empresarios sobre el aumento de la inflación

¿Cuál es el impacto de este nuevo escenario para los negocios? Una mirada desde el sector privado.

En este momento todo el país está en modo presupuesto. Los empresarios están tratando de identificar cuáles serán las variables para sus negocios el próximo año.

Por eso, muchos de ellos están mirando todas las cifras de la economía, pues tendrán que proyectar sus metas de ventas y sus límites de costos, no solo de materias primas, sino también de salarios.

Según José Antonio Pulido, presidente de Alimentos Polar en Colombia, en el caso de alimentos la inflación “podría estar cercana al doble dígito”.

El directivo aseguró que si bien hasta el momento, en el caso de su empresa, la devaluación no ha sido traspasada directamente y en su totalidad al consumidor, “las empresas van a tener forzosamente que ajustar precios”.

Además, Pulido agrega que su compañía ofrece “productos sanos y que hacen parte de la canasta básica del colombiano. Comprometidos con los consumidores, hemos venido trabajando acciones que mejoren nuestra productividad y ejecución comercial para mitigar los incrementos de precios. Ahora bien, de mantenerse por tiempo prolongado la devaluación, deberemos ajustar precios”.

Pulido explicó que “la inflación está erosionando el poder adquisitivo del colombiano. Hoy el mismo está ya en terreno negativo. Si el principal impulsor de la economía es el consumo interno y la construcción, debemos cuidar mucho este indicador”.

Para Sergio Olarte, director de estudios económicos de BTG Pactual, con la actual depreciación, los costos de la industria están aumentando por cuenta de los insumos importados; sin embargo, la desaceleración de la demanda interna mitigaría este efecto.

Algunos empresarios ya están incorporando en sus proyecciones una eventual subida de tasas por parte del Banco de la República. Es el caso de José Luis Plana, Presidente & CEO de Aon Colombia, quien además explicó que están previendo una inflación para este año de 4,2%. Por tratarse de una compañía transnacional, el principal impacto de la devaluación ha sido una reducción de 2% de los ingresos brutos.

De otra parte, Lorenzo Garavito, presidente de HBI Banca de Inversión, aseguró que en el negocio en el que se mueve lo más preocupante es la incertidumbre sobre el nivel de precios, “ya que impide que los empresarios tomen decisiones de largo plazo. Tenemos clientes en todo tipo de industrias; sin embargo, la inflación vuelve las dinámicas de negocio poco predecibles”.

Para Garavito, subir tasas de interés ahora sería una mala decisión. “La desaceleración del crecimiento económico le debería quitar presión a la inflación y el Banco de la República debería tener en cuenta este crecimiento esperado antes de subir tasas. Una medida así sería contraproducente”.

Carlos Jacks, presidente de Cemex Colombia, se mostró tranquilo porque “a pesar de la complejidad de la situación macroeconómica actual, confiamos en que Colombia podrá navegar con éxito mediante una buena administración de las políticas fiscales y monetarias”.

Para Jacks, la inflación actual no golpea su plan de negocios, pero sí los presupuestos y contratos de 2016. “La mayoría de nuestras negociaciones están indexadas al IPC, específicamente aquellas que son en pesos colombianos. Este tipo de negociaciones se hacen de forma anual usando la inflación del año anterior, de tal manera que no se afectan por la inflación del año corriente. Sin embargo, para 2016 un salto inflacionario afectaría nuestra base de costos indexada al IPC”.

La devaluación golpea a la firma, pues Cemex es una multinacional que consolida sus resultados en dólares. “Si comparamos niveles de ventas similares en pesos colombianos antes y después de la devaluación, la generación de ventas en dólares es significativamente menor con un peso colombiano devaluado. Por otro lado, un porcentaje relevante de nuestros costos está dolarizado, por lo que la tasa de cambio tiene un efecto directo en nuestra rentabilidad”, explicó Jacks. Según él, las ventas netas y el Ebitda durante el segundo trimestre disminuyeron 11% y 13% en dólares, comparado con el mismo periodo del año anterior, pero ajustando por el efecto de la tasa de cambio crecieron 7% y 2%, respectivamente.

“Una de las prioridades estratégicas en Cemex es trabajar por la recuperación de la rentabilidad en dólares, que se ha visto afectada por la fuerte devaluación del peso. Se han realizado esfuerzos importantes en este sentido a través de optimización de costos y ajustes en precios y aprovechando las ventanas de oportunidad para hacerlo”.
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