| 8/17/2017 12:00:00 AM

Cada vez hay más abogados en las juntas directivas, ¿por qué?

La participación de los abogados en las juntas directivas cobra fuerza en las empresas colombianas y hay quienes dicen que es un buen seguro de vida. ¿Por qué?

Las empresas colombianas hoy son más conscientes que nunca de que la junta directiva dejó de ser un ‘club de amigos’ que apoya y aplaude lo que hace la administración, para transformarse en el corazón de las decisiones que garanticen la perdurabilidad de las organizaciones.

Por ello, uno de los frentes de mayor trabajo en los directorios es contar con juntas multidisciplinarias y diversas, en donde coexistan miembros que alimenten las discusiones a partir de su visión del mundo y del sector económico en el que se desenvuelva la empresa. Ahí cobra más vida el abogado, que hoy, además de ser un asesor legal de las organizaciones, se convierte en aliado estratégico de los negocios y en artífice en su crecimiento.

“El valor de un abogado es tan evidente como el de otros directores: aportan desde su especialidad con lo que las compañías necesitan. Y el tema legal es necesario para todas, más por factores como la globalización de la economía que trae consigo alianzas, así como fusiones y adquisiciones”, comenta Fabiola Sojet, ingeniera y expresidente de GE Colombia, con amplia experiencia en directorios, miembro de juntas en Colombia de Banco Santander, Acesco y el grupo inmobiliario IAR.

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Más allá de tener un abogado en la junta para ‘ponerle freno’ a los negocios, su presencia es vital en sectores con fuerte regulación, como es el caso del financiero, salud y de servicios públicos, por ejemplo.

“Importa mucho la visión de negocio del abogado, no una visión defensiva, sino de creación de valor. La idea de tener un abogado en la junta es la de crear valor y no ser obstáculo”, afirma Andrés Bernal Castiblanco, abogado y socio fundador de Governance Consultants.

Foto: Andrés Bernal, socio de Governance Consultants.

El abogado dentro de las empresas ya no se enfoca en la minucia del contrato o del inciso. Su aporte es más como aliado de las compañías, debe saber de cifras y el entorno del negocio, tener una visión más integral.

“Un abogado en la junta debe tener una amplia visión y experiencia internacional. Está acostumbrado a que las alianzas estratégicas no lo asustan y a tener participación activa en la empresa”, afirma Sergio Michelsen, experto en fusiones y adquisiciones y miembro de juntas directivas como Sura, Itaú, Fundación Cardioinfantil y Publicar.

Enseñanzas del pasado

Si se mira el espejo retrovisor, es evidente que escándalos como Interbolsa, Reficar y Odebrecht hicieron ver la debilidad de las estructuras en los directorios de las organizaciones, en donde, en algunos casos, miembros de junta afirmaban que las irregularidades habían sido a sus espaldas.

Hoy, en una empresa con estándares de gobierno corporativo, eso no puede pasar y, por ello, la junta debe considerarse una estructura sólida en la que sus miembros estén en capacidad de responder ante cualquier situación que afecte a la compañía.

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Luis Fernando Uribe, quien actúa como miembro independiente en la junta directiva de la Empresa de Energía de Bogotá desde comienzos de este año y ha participado en los directorios de ISA, Isagen, Bavaria, Metro de Medellín, Fogafin, Deceval y, en su momento, Sufinanciamiento y Cadenalco, también considera clave la presencia de un abogado en las juntas.

Foto: Luis Fernando Uribe, abogado junta EEB.

“Contribuye principalmente a que las decisiones se enmarquen dentro de la normatividad vigente y los mismos estatutos de la sociedad, precaver riesgos de eventuales responsabilidades personales de los miembros de la junta en razón de decisiones que no tengan un fundamento jurídico adecuado y hacer las veces de interlocutor idóneo de los abogados externos que prestan asesoría especializada a la empresa en ciertos asuntos. El rol del abogado como miembro de un directorio se torna aun más importante cuando se trata de sociedades que participan como emisores en el mercado de valores”, comenta.

Pero no solo es un asunto de profesión. El aporte de un abogado será vital en la medida en que tenga un real conocimiento del negocio de la empresa, su entorno competitivo, así como su norte estratégico. Incluso, debe tener claro el frente ético de las decisiones y políticas discutidas en la junta directiva, sus consecuencias sobre la reputación de la empresa y pensar que la manera correcta de proceder debe tener el mismo peso que la generación de ingresos.

Foto: Claudia Jiménez, miembro junta EPM.

Si no es común tener abogados en las juntas, tampoco lo es la diversidad de géneros en los directorios. Claudia Jiménez Jaramillo es abogada y acompaña las decisiones desde la junta de EPM y varias de sus filiales fuera del país, como EPM Chile, Aguas de Antofagasta y Elektra Noreste de Panamá, Continental Gold (Toronto, Canadá) y Miembro del Grupo de Diálogo sobre Minería en Colombia.

“Teniendo en cuenta las responsabilidades de carácter decisorio de los miembros de una junta, además del apoyo legal de la Administración, es fundamental para este organismo contar con el criterio jurídico independiente de uno (o varios) de sus miembros”, afirma.

En eso coincide Carlos Fradique, experto en finanzas y socio de Brigard & Urrutia, quien dice que, sin duda, hoy el abogado debe aportar una visión mucho más integral.

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“Un independiente y un abogado en una junta significa tener un seguro de vida barato, porque es una persona con un conocimiento y sensibilidad que es inevitable”, afirma el experto.

Foto: Carlos Fradique, socio de Brigard & Urrutia.

En conclusión: un abogado en la junta directiva es un actor clave siempre y cuando acompañe la estrategia de la empresa y, de seguro, con más profesionales de este tipo en los directorios se minimizan los riesgos.

Un abogado en junta…

No obstaculiza el desarrollo de la empresa por los múltiples ‘peros’, sino construye y tiene presente el control de riesgos.

Está al día en las regulaciones del sector económico de la organización.

Sabe de números y de relaciones internacionales. Es un integrante clave para llevar el negocio con la debida seguridad legal.

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