| 8/21/2013 6:00:00 PM

Los programas sociales

La reducción de la pobreza y la formación de una mayor clase media han sido la gran revolución social de Colombia en las últimas décadas.

A principios de los 90, más de 60% de la población estaba en la pobreza y la desigualdad en niveles muy altos, dejando en evidencia una situación insostenible y vergonzosa para el país.

Aunque la velocidad de la reducción no ha sido alta, en los últimos años la cifra muestra una tendencia diciente: hoy 32% del país está en pobreza y el Gini –indicador que mide la desigualdad– está en 0,538, resultado que ubica a Colombia entre los países que más ha reducido esa brecha. Además, la clase media –que en 2002 era 16% del total– está por encima del 26% y en ascenso. Esto se traduce en una nueva dinámica para la economía, gracias al crecimiento del consumo y nuevos clientes acercándose a miles de marcas, que se han apalancado en condiciones favorables, como la baja inflación de los últimos años.

Gran parte de este proceso está relacionado con la acción del Estado y el destino de recursos hacia las poblaciones más pobres. Programas como Familias en Acción o Familias Guardabosques fueron pilar del gobierno Uribe y abrieron la senda. No obstante, al buscar una fecha que reflejara esta profunda transformación social, tal vez la más cercana está relacionada con el nuevo marco institucional de la política social, más aún de cara a los cumplimientos que exige la Ley de Víctimas, a la formación de una fuerte clase media y ante un eventual acuerdo de paz con la guerrilla.

El 4 de noviembre de 2011 comenzó a evidenciarse ese nuevo escenario. Ese día, se dieron a conocer los profundos cambios en la estructura del Estado, gracias a las facultades que tenía el Presidente de la República y que se vencían por esos días. “Fue un verdadero revolcón en el gobierno”, recuerda Bruce Mac Master, un exbanquero de inversión que había pasado primero como viceministro de Hacienda de la Administración Santos y que es la cabeza visible de un ajuste institucional sin precedentes en el país: convertir el tema social en política de Estado y darle las herramientas y estructura necesaria para avanzar en la disminución de la pobreza y en la equidad social.

Al lado de la creación de nuevos Ministerios y entidades públicas, nació el Departamento de la Prosperidad Social, se instauró la Unidad de Atención de Víctimas, al igual que la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza y se incorporó a esta estructura al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

Para Mac Master, los cambios han dado resultados. En los últimos dos años, los más pobres han visto un aumento en su ingreso de 13,5%, mientras en los más ricos solo se ha reflejado en 2%. “30% de la reducción de la pobreza está explicada por el crecimiento de la economía y el 70% restante, por la redistribución”, dice el funcionario.

Con un presupuesto de más de $9 billones anuales, que viene creciendo año a año, es uno de los rubros de inversión más grandes del Estado, pero bajo el modelo de transferencias condicionadas; es decir, que haya una corresponsabilidad de la población en proyectos educativos, sociales y hasta ambientales, entre otros.

Para el funcionario, el país debe avanzar en un ejercicio de desarrollo social. “Debemos buscar de aquí a 10 años que Colombia sea un país de mayor clase media. Un ejemplo: si el país tuviera cerca de 48% de clase media, el ingreso disponible mensual –que hoy es de $9 billones– pasaría a $17 billones. Nuestra tarea es cambiar la pirámide social por un rombo”, agrega Mac Master.

Esto puede generar un cambio en el modelo y descubrir una gran oportunidad para el país: volcarse al mercado interno y desarrollar posibilidades de negocios que otros ya están mirando.
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