| 8/18/2016 12:00:00 AM

Las crisis empresariales más destacadas de los últimos tiempos

La historia económica del país está plagada de crisis empresariales. Acá le recordamos cinco casos que marcaron las dos últimas décadas.

Mientras haya riesgo, siempre habrá crisis. Toda empresa debe estar preparada para una situación complicada, puesto que una actividad productiva inevitablemente está atada a los ciclos económicos cambiantes y a las fluctuaciones del consumo y de la macroeconomía.

En Colombia hemos venido mejorando las respuestas institucionales a los empresarios que, por uno u otro motivo, entran en crisis o liquidación. Según el más reciente informe Doing Business, que elabora el Banco Mundial, Colombia ocupa el puesto 30 entre 185 países al medir la efectividad de las normas e instituciones que se encargan de tramitar la insolvencia de sociedades.

En últimas, las empresas y los empresarios deben estar siempre listos en caso de que tengan que enfrentar alguna crisis. Conalvías, Acerías Paz del Río, Pacific Rubiales, Pedro Gómez y los carteles empresariales son solo algunos de los ejemplos.

1| Conalvías

Hasta hace unos años esta empresa ocupaba el primer o segundo puesto en facturación entre las constructoras del país. El número y montos de los contratos eran muy superiores a la mayoría de las otras firmas del sector. Tanta grandeza en algunos indicadores terminó por asfixiar su flujo de caja y disparar su deuda.

“Conalvías presentó un problema de iliquidez y cesación de pagos, mientras que su pasivo era cercano al billón de pesos”, recuerda el Superintendente de Sociedades, Francisco Reyes Villamizar.

En la solicitud de reorganización empresarial, la sociedad atribuyó su crisis económica actual a factores como “pérdidas con el sector privado, contingencias con el sector público, márgenes reducidos y contratos de construcción más riesgosos para el constructor”.

Desde 2012 Conalvías registraba pasivos por $499.548 millones y en julio de 2015 sus pasivos alcanzaron los $939.297 millones.

La empresa tiene una hoja de ruta con la que busca, de hoy al año 2031, recuperar parte del brillo perdido. Se prevé que entonces habrá saldado todas sus deudas y obligaciones. El que mucho abarca poco aprieta.

2| Pacific Rubiales

Otra empresa que perdió la magia. De ser la compañía con mejor comportamiento en utilidad del sector privado, pasó a ser el ‘patito feo’ del sector bursátil. Tres factores afectaron a la compañía: la compra de Petrominerales en un momento inoportuno, la deuda en bonos por cerca de US$4.000 millones y el descalabro en el precio internacional del barril de petróleo, que en pocos años pasó de los US$100 a estar flotando entre los US$30 y US$40.

A esto hay que sumar las dificultades para mejorar la imagen de su gobierno corporativo y otras decisiones que tomaron algunos de sus principales accionistas en detrimento de los minoritarios.

“Es un caso emblemático por cuanto fue necesaria la coordinación entre tres tribunales de países distintos: Canadá, donde tenía su sede principal, Estados Unidos, donde había emitido los bonos y Colombia, donde tenía 95% de la operación”, explicó el superintendente Reyes.

Para cumplirles a los acreedores de la empresa fue necesario acudir a una legislación especial de la ONU que contiene reglas de juego específicas en cuanto a derecho comercial internacional. Desde ese punto de vista es un caso de éxito.

3| Acerías Paz del Río

En 1995 el actual superintendente de Sociedades, Francisco Reyes, junto a otro equipo de abogados y economistas intentaban darle ‘reanimación’ a un cadáver por el que nadie daba un peso. Era tan poca la fe que los inversionistas le tenían, que uno de sus accionistas mayoritarios decidió donar su participación a la Gobernación de Boyacá.

El gobierno logró mantener a flote la empresa, entre otras cosas porque su caída habría representado un golpe mortal a la industria nacional que intentaba salir del ostracismo de décadas. Luego se alinearon los planetas con el gigante chino devorando todo el acero disponible en el mundo y la llegada de la brasileña Votorantim como principal accionista en 2007.

Desde entonces no se han reportado muchos cambios. Los industriales turcos del acero se quejan en los últimos años por las medidas de proteccionismo implementadas por Colombia para proteger esta empresa. Algunos afirman que no se aprovechó el buen momento de la demanda mundial y precio para hacer más competitivo el acero local. En Turquía, por ejemplo, redujeron costos al tecnificar el proceso y producir su propia energía. Hasta les alcanza para vender en el mercado eléctrico de ese país. No aprovechamos.

4|Pedro Gómez

Resistencia. Eso es lo que ha logrado acumular el empresario y constructor Pedro Gómez en los últimos 20 años. No fue suficiente la crisis de 1999 para derribar al gran empresario, y parece que tampoco el problema de iliquidez reportado este año derrumbará esta empresa insigne en el sector constructor.

Esta vez el problema es distinto al de la crisis pasada. Parece que al empresario no le cayó muy bien el nuevo esquema contable de las Niif y mucho menos las tutelas que frenaron algunos de sus proyectos más importantes. Estas dos razones llevaron a la Supersociedades a decretar el sometimiento a control de esta empresa.

La idea, según la entidad, es permitir que la empresa poco a poco vaya recuperando su ritmo y salud financiera. En poco más de un mes se conocerá qué tan efectiva fue la medicina y terapia corporativa a la que fue sometida la ‘creadora’ de los Unicentros.

5| Los carteles

Una de las mayores crisis empresariales de los últimos años está relacionada con los denominados carteles, la mayoría de ellos descubiertos e investigados por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).

Se trata de los carteles de pañales, el papel higiénico, cuadernos, arroz y azúcar, y hasta de productos que son parte de la cadena productiva de las industrias, como el caso del cemento. 

Entre los sancionados por la SIC están el azúcar, con Asocaña, Ciamsa, Dicsa y doce ingenios por cartelización empresarial, por haber incurrido durante varios años en una conducta concertada, continuada y coordinada para obstruir importaciones de azúcar de otros países hacia Colombia. La multa fue de $320.000 millones. También fueron sancionadas algunas empresas productoras de papel higiénico por un monto que supera los $185.000 millones, mientras que el cartel de los pañales fue sancionado con $209.000 millones.

De acuerdo con el superintendente, Pablo Robledo, en la actualidad hay más de 500 agentes del mercado que están siendo investigados, debido a posibles casos de cartelización en 358 procesos, como por ejemplo el de seguridad privada.  Las investigaciones continúan y no se descarta que entren nuevos sectores e industrias que hasta ahora no han hecho parte de los titulares de prensa. Los delatores, el principal ‘insumo’ para la SIC. Se espera que en la legislatura que empezó el 20 de julio se discuta un proyecto de ley para cambiar la forma de calcular el monto de la multa –por ingresos o utilidades y no por salarios mínimos, por ejemplo– e, incluso, discutir si podría llegarse a sanciones de cárcel.

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