| 3/20/2014 5:00:00 AM

Las parejas más poderosas

En el poder como en el amor, para triunfar se necesitan dos. Dinero se dio a la tarea de identificar cuáles son la parejas más poderosas del país. Estas son.

En1996, durante la campaña de reelección del presidente de Estados Unidos Bill Clinton, la pareja presidencial hizo un recorrido por varias ciudades y al detenerse en una estación de gasolina, el dueño resultó ser un exnovio de Hilary. La primera dama le contó a su esposo que este había sido su amor en la secundaria a lo que Bill Clinton, bromeando, le respondió que si se hubiera casado con él, seguramente estaría atendiendo en el lugar. Pero Hilary, reconocida por su talante, le contestó: “si me hubiera casado con él, él sería hoy el presidente”.

La anécdota, narrada por la ex primera dama en su libro Living History, publicado en 2003, describe con exactitud el papel que jugó Hilary en la exitosa carrera de su marido. Incluso, los amigos de la pareja presidencial destacan que fue la inteligencia de Hilary y su gran habilidad política las que marcaron la carrera profesional de su marido.

En el poder, como en el amor, para bailar se necesitan dos. Aunque casi siempre el éxito profesional de una pareja se le reconoce solo a quien ejerce la posición más influyente, el papel que cumple su coequipero resulta definitivo para el cumplimiento de las metas comunes. Incluso, como en el caso de los Clinton, con el tiempo los roles de liderazgo tienden a intercambiarse cuando el acople y la buena comunicación permite que el uno se convierta en el punto de apoyo del otro.   

Lo cierto es que para lograr el verdadero poder se necesitan dos. Pero, ¿qué tan frecuente es encontrar parejas en las que los dos ejerzan posiciones de poder? Isabel Londoño, consultora en temas de desarrollo de carrera asegura que “no es usual que los dos integrantes de la pareja manejen el mismo nivel de poder porque venimos de una cultura machista,”. Sin embargo, el papel de las mujeres es cada vez más protagónico en términos de poder.

En el mundo, identificar a las parejas más poderosas ha sido un tema de permanente interés en prestigiosas publicaciones como la revista Forbes, que cada año ausculta cómo se mueven los hilos del poder en los diferentes ámbitos de la vida, desde la economía hasta la política, el entretenimiento o los temas sociales.

Dinero realizó un ejercicio similar para conocer quiénes son las parejas más poderosas en Colombia. Para lograrlo, realizó un sondeo y encargó a un grupo de expertos del área empresarial para que definieran el rango de poder que tiene en el país cada pareja, dependiendo del grado de responsabilidad e influencia. El resultado es el ranking de Parejas Poderosas que les presentamos en esta edición, con las historias de amor de sus protagonistas y algunas pistas sobre cómo manejan sus exitosas carreras.

La pareja presidencial
María Clemencia Rodríguez y Juan Manuel Santos

Una historia de amor que lleva tres décadas y les ha permitido consolidar un gran equipo.

Fue amor a primera vista. Se conocieron durante un almuerzo que ofrecía Alberto Casas para Noemí Sanín, quien acababa de ser nombrada Ministra de Comunicaciones. María Clemencia Rodríguez, esposa del presidente de la República, Juan Manuel Santos, recuerda que eso fue hace treinta años. En ese momento ella trabajaba con Noemí y él era el subdirector del diario El Tiempo, donde desarrollaría una exitosa carrera que años después lo llevaría a la Jefatura de Estado.

Después de conocerse se volvieron inseparables. En 1987 se casaron y hoy son padres de tres hijos. ‘Tutina’, como cariñosamente la conocen en su familia, ha sido la coequipera de Santos, consejera y seguidora incondicional.

Desempeñó entre otros cargos el de secretaria privada de la ministra de Comunicaciones, Noemí Sanín; directora del Museo de Arte Religioso y directora de relaciones públicas del Banco de la República. Él estuvo por varios años en la subdirección del diario El Tiempo hasta cuando se interesó por la carrera pública; fue Ministro de Comercio Exterior durante el gobierno de César Gaviria, Ministro de Hacienda del entonces presidente Andrés Pastrana, y Ministro de Defensa en el gobierno de Álvaro Uribe. En 2010 fue elegido Presidente de Colombia.

La primera dama dice que lo que más le gusta de su esposo es la disciplina. Quizás el rasgo de personalidad más sobresaliente, que le ha permitido escalar posiciones en el sector público y desarrollar una destacada carrera en la política.

Durante el paso de su marido por altos cargos del Estado, María Clemencia ha jugado un papel clave acompañándolo, aconsejándolo y desarrollando una activa labor social en la Fundación Matamoros, Colombia Humanitaria y las campañas a favor de soldados y policías. También lidera los programas de apoyo a la primera infancia, e impulsa la campaña “De cero a siempre”.

Los influyentes
Soraya Montoya y José Darío Uribe

Cada uno tiene enormes responsabilidades laborales y se apoyan mutuamente en sus sueños.

En Medellín, a finales de los setenta, se conocieron Soraya Montoya, directora de la Fundación Saldarriaga Concha, y José Darío Uribe, gerente del Banco de la República. En ese momento ella aún estaba en el colegio, pero se reencontraron en 1984, cuando Uribe ya vivía en Bogotá. “Soraya me llamó a ‘saludar’ siguiendo la recomendación de una amiga común. La invite a salir y nos enamoramos inmediatamente. A ella no le importó que en la primera salida le tocara ayudarme a empujar varias veces el carro viejo que tenía”, recuerda el hombre que firma los billetes del país.

Llevan juntos casi 29 años, tienen un hijo y en junio van a cumplir 27 años de casados.

Consideran que más que ellos, son ‘poderosos’ los cargos que han ocupado. Ella fue secretaria de Gobierno en la alcaldía de Antanas Mockus y él ha tenido una carrera ascendente en el Emisor. “Jota y yo somos personas simples y gozonas de la vida. Nos gusta el estudio, el trabajo, los retos, los sueños, queremos profundamente a Colombia y trabajamos por hacer un país mejor. Hemos tenido la oportunidad de trabajar en instituciones sólidas y de trayectoria. La Fundación trabaja por una Colombia incluyente”, explica Soraya. Uribe ratifica esa idea e insiste que la poderosa es la entidad en la que trabaja, pues es un banco central con más de 90 años al servicio de los colombianos y una institucionalidad fortalecida en la Constitución de 1991. “Los dos somos comunes y corrientes. Nos sentimos felices haciendo lo que hacemos”, comenta. Pese a sus enormes responsabilidades, son una pareja de esposos como cualquier otra, con virtudes y defectos. A ella le gusta que él es “él mismo: me parece fascinante, atractivo, inteligente, chistoso, amoroso, una persona absolutamente sólida. Lo que menos me gusta es cuando se pone refunfuñón al empacarle la maleta y hacerle el nudo de la corbata y no quedan a su gusto”.

Él, por su parte, destaca de su esposa que es “enamorada, inteligente, solidaria, llena de energía, espontánea y alegre. Lo que menos me gusta es cuando me amenaza que no me va a hacer el nudo de la corbata y cuando no me responde la pregunta que le he hecho sino cualquier otra cosa”.

Amor poderoso
Germán Vargas Lleras y Luz María Zapata

Con su humor negro y coqueteos, el político bogotano logró conquistar el corazón de quien hoy es su esposa.

Casi nadie en el país se atreve a desconocer el poder político de Germán Vargas Lleras. Sin embargo, muy pocos saben de la influencia que ejerce su esposa, Luz María Zapata, en la vida del hoy candidato a la Vicepresidencia de la República.

Aunque se da por sentado que los dos serán inquilinos de la Casa de Nariño en algún momento, su historia de amor no corresponde a los cuentos de hadas. Los dos se conocieron hace unos 15 años durante una edición del Festival Vallenato y, a pesar de semejante ambiente de rumba, entre la pareja no hubo química inmediata. De hecho, en algunas entrevistas ella ha dicho que “le cayó un poco mal” cuando lo conoció.

Allí recae una de las principales características de esta pareja poderosa. Germán Vargas Lleras no es de las personas que dan por perdida una partida antes de iniciarla. Luego de un par de chistes y de varios encuentros casuales durante la agitada vida pública bogotana, Vargas Lleras decidió proponerle un puesto en la campaña para el Senado. El resultado no pudo ser mejor: el pueblo se dejó seducir ante la oratoria de Vargas Lleras proclamándolo senador; y ella, finalmente, sucumbió ante el humor negro y los coqueteos de aquel político bogotano con amplia proyección.

Aunque los dos son conscientes de su notoriedad pública, no se creen la pareja más poderosa de Colombia. Incluso, allegados cuentan que a ella no le gusta el protagonismo y prefiere dejarle las entrevistas y los focos de atención a su esposo. Y no es para menos. El candidato a la vicepresidencia y exministro en las carteras de Interior y Vivienda es considerado en el Congreso de la República y en el mundillo político un verdadero ‘animal político’ por su innata capacidad para convencer a su favor al más ácido de sus contradictores.

Con semejante exposición pública deben ponerse de acuerdo para afianzar la relación. Por eso no pierden oportunidad para viajar, bucear o ir de pesca. Y si la agenda no lo permite, como sucede por esta época de elecciones, la mejor opción es cocinar un buen plato para departir en compañía de un amigo o familiar cercano. Es una relación que prevalece en medio del agitado mundo del poder y la política.

El banquero y la ministra
Alejandro Figueroa y María Fernanda Campo

Han sabido vivir al ritmo de los avatares del sector financiero, comercial y público.

Una de las parejas más influyentes del país es la que conforman Alejandro Figueroa, presidente del Banco de Bogotá, y su esposa, María Fernanda Campo, ministra de Educación. Durante más de 30 años, Figueroa –un ingeniero que usualmente se le reconoce por economista– logró llegar a la cima de la entidad bancaria más importante del Grupo Aval. Desde allí se ha convertido en uno de los pocos que le habla al oído a Luis Carlos Sarmiento Angulo y le ayuda a tomar decisiones trascendentales.

María Fernanda Campo, por su parte, siempre estuvo vinculada al sector privado. De hecho, buena parte de su vida profesional la pasó al frente de la Cámara de Comercio de Bogotá. Su ingreso al sector público ocurrió tras la llegada de Juan Manuel Santos a la presidencia, quien sin vacilar le ofreció la cartera de educación. Así pues, la dupla Figueroa-Campo es a todas luces un matrimonio tan poderoso como influyente.

Los diplomáticos
María Emma Mejía y Alberto Casas

Están recién casados. Tienen gran influencia en medios y relaciones internacionales.

En enero de 2002 enviudó una de las voces líderes de la radio matutina, el exministro Alberto Casas Santamaría. Aunque en ese momento parecía difícil reconstruir una vida en pareja, hoy está recién casado y siguiendo los pasos de su nueva esposa, la también exministra y exdiplomática María Emma Mejía. Aunque compartieron cabina en 2002, cuando Julio Sánchez Cristo invitó a María Emma a formar parte de la mesa de trabajo de la FM, la relación comenzó tiempo después y, según las columnas de chismes, teniendo como celestina a la entonces ministra de Cultura, María Consuelo Araújo.

En un principio la pareja se cuidaba de no posar juntos en las fotos sociales, pero poco a poco fueron desapareciendo los terceros y quedaban ellos dos. Con el nombramiento de María Emma Mejía como embajadora de Colombia ante la ONU, la relación se hizo pública, pues Casas se trasladó con ella a la capital del mundo, no sin antes oficializar su unión ante una notaría.

Aunque son muy reservados con su relación, en una entrevista con el diario El Universal, Casas calificó a su nueva esposa como una persona extraordinaria y brillante, “quien además me ha hecho muy feliz, tras una situación de déficit emocional luego de mi viudez”.

Los cacaos
Vivianne Barguil y Luis Carlos Sarmiento Jr.

Él encabeza el mayor conglomerado financiero y ella creó una fundación para niños vulnerables.

Aunque el hombre más rico de Colombia, Luis Carlos Sarmiento Angulo tiene cinco hijos, su sucesor es su único hijo varón, Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, quien preside el Grupo Aval, el conglomerado familiar. El heredero está casado con la periodista monteriana Vivianne Barguil a quien conoció por un amigo en común. A los pocos días comenzó el noviazgo. En 2006 se casaron en el hotel Santa Clara de Cartagena, donde ella cantó y reafirmó la personalidad extrovertida de los costeños que había cautivado al banquero. Son padres de Emilio, de tres años.

Sarmiento Gutiérrez está a cargo de supervisar un grupo conformado por los bancos AV Villas, Occidente, Popular y Bogotá, que a su vez es dueño del BAC Credomatic en Centroamérica. También bajo la sombrilla de esta holding está Porvenir, el mayor fondo de pensiones del país. Vivianne, por su parte, preside la Fundación A la Rueda Rueda, que ayuda a niños de 6 meses a 6 años a desarrollar sus capacidades cognitivas, artísticas y de razonamiento.

Pareja líder
María Aparicio y Alejandro Santos

Tienen exitosas carreras, ella en el sector del café y él en los medios de comunicación.

Fue durante un torneo de baloncesto que jugaba el Liceo Francés cuando se conocieron María Aparicio y Alejandro Santos. Los unía entonces la afición por el basquetbol. Un par de años después volvieron a encontrarse en la Universidad de Los Andes, donde Alejandro estudiaba economía y ella comenzaba estudios de derecho. En 1996 se casaron y durante 18 años han consolidado una relación de sintonía total, como lo define María.

Después de casados, estudiaron en Estados Unidos y comenzaron una exitosa carrera profesional en la que se apoyan mutuamente. María trabajó en reputados bufetes de abogados y hace ocho años ingresó a la Federación de Cafeteros. En 2012 se convirtió en la primera mujer –en 85 años del gremio– en ocupar el cargo de secretaria general.

Alejandro, por su parte, inició su carrera en el diario El Tiempo, donde desempeñó labores de reportero, editor nocturno y editor de la Unidad Investigativa. En 2002 llegó a la dirección de revista Semana donde ha desarrollado una exitosa carrera que le ha permitido obtener reconocimientos, entre ellos el premio María Moors Cabot, en 2013, al periodismo excepcional.

María destaca el liderazgo de su marido, y considera que es la cualidad que más le admira, mientras Alejandro resalta la perseverancia y disciplina de su esposa. En el plano profesional, consideran que el respeto de los espacios de cada cual ha sido fundamental para desarrollar sus carreras, aunque, eso sí, hay consulta familiar cuando de un cambio de trabajo se trata. El apoyo mutuo y el diálogo permanente han sido los ingredientes clave en la fórmula que ha aplicado esta pareja para sobresalir, consolidarse y mantenerse unidos.

Sellados con tinta
Juanita Santos y Roberto Pombo
Ambos participaron de la historia dorada del principal diario de Colombia.

Roberto Pombo y Juanita Santos consolidaron su relación en torno al periodismo. La pareja se conoció en la redacción de El Tiempo, a mediados de la década de los 80, cuando él era el encargado de cubrir los asuntos de política y ella, como jefe de diseño, definía la diagramación del periódico. Desde ese momento, su compromiso ha sido firme y su relación con el periodismo inquebrantable. Según Pombo, su esposa es “hija, nieta, sobrina, hermana y prima de periodistas”, y por eso lleva la profesión en la sangre; y él ejerce desde hace 35 años, la que ha considerado como su única y verdadera profesión. Se casaron en 1991 y tienen dos hijos.

Ambos participaron de la historia dorada del principal diario de Colombia. A Pombo eso le ha permitido no sólo ganar los más importantes reconocimientos periodísticos del país, sino llegar a la dirección de El Tiempo, cargo que ocupa actualmente.

Roberto admira de Juanita su solidaridad sin límites (con la familia y con todo el mundo), su inteligencia y su alegría permanente. Juanita aprecia de Roberto su ecuanimidad y buen humor.

Súper economistas
Carolina Soto y Alejandro Gaviria

Se complementan muy bien y son una pareja tranquila a pesar de los álgidos temas que manejan.

Ambos han trasegado por el mundo de la economía y la función pública. Se conocieron en 1993, cuando Gaviria fue profesor de macroeconomía y ella cursaba el pregrado en la Universidad de los Andes. Se volvieron a encontrar 10 años después en el Departamento Nacional de Planeación (DNP), cuando ella era la asesora del director, y él llegó como subdirector, al comienzo del gobierno Uribe. Corría el año 2002.

“Nos casamos en el año 2005 y tenemos un hijo de seis años, Tomás”, cuenta el ministro Gaviria, quien, además de académico, ha sido, como él mismo se define, comentarista de la realidad colombiana.

Lo más difícil de tener responsabilidades tan complejas (él como Ministro de Salud y ella como Viceministra de Hacienda) “es el tema de los horarios con el niño. No es fácil. Algunas veces tenemos que cuadrar cosas, esa es una preocupación constante”.

En la casa tratan de no hablar de los temas del Gobierno, aunque a veces rompen la regla y él opina sobre los temas de la Hacienda Pública y “ella no tanto de los míos”, explica.

Es claro que a Soto le gusta más la función pública que a Gaviria. Además de su paso por Planeación Nacional, fue directora de Presupuesto, así que conoce el “tejemaneje” de las dos principales instituciones de la política económica nacional. A Gaviria los asuntos públicos le resultan más agobiantes, posiblemente porque enfrenta uno de los chicharrones más grandes en este cierre del primer gobierno de Santos: la reforma a la salud.

Quienes los conocen dicen que son una pareja “muy chévere. Se complementan muy bien. Son tranquilos, sencillos y queridos”, comentó un amigo cercano a los dos.

Rebeldes con causa
Clara López y Carlos Romero

Han luchado desde diversos escenarios por los idearios básicos del socialismo.

Como una de esas paradojas de la vida, la relación entre Clara López y Carlos Romero no empezó bien. Cuando apenas despuntaban los 80, una inocultable rivalidad surgió entre los dos. Ella, a la cabeza de la Contraloría de Bogotá, decidió liderar una facción opositora en contra de Romero que, entonces, cobraba luz propia por cuenta de los férreos e inteligentes debates que como concejal ya libraba desde el Cabildo capitalino.

Las sistemáticas confrontaciones parecían regir los designios de todos sus encuentros. Las cosas, no obstante, tomaron un rumbo insospechado cuando el por esos días presidente del Concejo, Alfonso Palacio Rudas, decidió invitar a la Contralora y al concejal a un almuerzo, con el único propósito de poner punto final a sus cada vez más irreconciliables desavenencias.

Tras aquel episodio, no solo se ‘firmó’ una suerte de armisticio entre ella y Romero. Por eso un buen día, de común acuerdo, decidieron buscar un lugar tranquilo para abordar temas ajenos a los laborales. Su elección fue la heladería Crem Helado de la calle 32 con Caracas. Allí, entre largas conversaciones y entrañables anécdotas, se selló el pacto de amor que hoy –tres décadas después– sigue intacto.

En contra de las predicciones, los orígenes humildes de Romero no fueron impedimento para que López –de abolengos– sucumbiera ante los encantos dialécticos y retóricos de su marido. Es por ello que, sin mayores inhibiciones, ella –una mujer que aspira a la Presidencia y que entre sus pergaminos aparecen estudios en Harvard– asegura que él –un exconcejal que aún es oído con atención en las entrañas del Polo– es el amor de su vida.

El nuevo poder
Fidel Cano y Ana María Ibáñez

Ana María es autoridad en economía y Fidel director de uno de los diarios más influyentes.

Si el poder se circunscribiera netamente a la producción intelectual, Fidel Cano –director de El Espectador– y Ana María Ibáñez –decana de la facultad de Economía de la Universidad de los Andes–, podría ser la pareja más poderosa del país. En su hogar se respira más intelectualidad que oxígeno y no es una exageración. Cano proviene de una de las familias con mayor tradición periodística del país, una posición que le ha permitido ver al país sin filtros o distorsiones. Por su parte, Ana María ha hecho carrera en la universidad privada más prestigiosa del país, Los Andes. Economista con doctorado en economía agrícola y recursos naturales de la Universidad de Maryland, es considerada una de las mentes brillantes en ese reconocido centro de enseñanza.

Una sólida relación y en agosto cumplirán 7 años de casados.

Los herederos
Luz Ángela Sarmiento y Antonio Ardila

Hijos de dos importantes magnates, combinan su trabajo con labores sociales.

En septiembre de 2011 se casaron dos de los miembros de las familias más ricas del país: Luz Ángela Sarmiento, hija de Luis Carlos Sarmiento Angulo, y Antonio José Ardila, heredero de Carlos Ardila Lülle. A diferencia de otras parejas, cuya unión fue bastante publicitada, este matrimonio pasó casi desapercibido, pese a que por su importancia pudo ser una boda real. Ella, según el más reciente ranking de Forbes, debe compartir con sus hermanos una fortuna de US$14.200 millones, mientras que él heredará una parte de los US$2.400 millones en que se estima la riqueza de su padre.

Luz Ángela ha trabajado con su progenitor y uno de sus encargos más recientes fue la alianza de Aval con el llamado banco de pobres. Ardila, por su parte, ha estado involucrado con el negocio de gaseosas de su familia.

Los más educados
Lucrecia Ramírez y Sergio Fajardo

Inteligencia y sensibilidad unen a esta pareja en un trabajo por el crecimiento de Antioquia.

Tener una visión compartida de la realidad es uno de los aspectos que facilita y permite la buena química entre el gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, y su esposa, Lucrecia Ramírez, reconocida psiquiatra que se ha caracterizado por defender los derechos de las mujeres.

Esta pareja, que se conoció cuando él inició su trabajo político con el movimiento Compromiso Ciudadano, se caracteriza por una mezcla de inteligencia y sensibilidad que es puesta al servicio de los ciudadanos antioqueños. Casados por lo civil en marzo de 2012, luego de compartir su relación en unión libre durante varios años, esta pareja de paisas se ha propuesto hacer grandes obras por el Departamento de Antioquia, la más educada.

El arte de la industria
Nayib Neme y Claudia Hakim

Sus raíces los unieron: él es un destacado industrial y ella una influyente artista plástica.

Nayib Neme y Claudia Hakim, descendientes de libaneses, se conocieron a las edades de 13 y 11 años. Neme, que en realidad se escribe Nehmè, significa bendecido. Nayib fue bendecido, según dice, el día en que conoció a Claudia, el amor de su vida. Claudia viene de una familia que le rinde honor a su apellido, dado que Hakim significa médico, y tanto su padre, como su hermano y varios de sus tíos y primos son médicos reconocidos. Ella tomó el camino del arte y Nayib es artista en esencia, pues es arquitecto de profesión. Se casaron el 1° de marzo de 1980, a las edades de 20 y 22 años. Cumplen el mismo día, 4 de septiembre; es una coincidencia, pero ello los une de por vida. En el año 1981 tuvieron a su primera hija y hoy tienen 5 hijos.

Los súper ministros
Catalina Crane y Federico Renjifo

Su experiencia en el sector público es una de sus principales cartas de presentación.

Ambos fueron los más cercanos funcionarios del entonces ministro de Hacienda Juan Manuel Santos durante el gobierno de Andrés Pastrana. Ella como viceministra técnica y él como viceministro general tuvieron que liderar decisiones fundamentales como la aprobación en el Congreso de una reforma tributaria. En medio de esas discusiones empezó su romance que, luego de 12 años se consolidó en octubre pasado, cuando contrajeron nupcias. Como dos de los más cercanos escuderos del presidente Santos, se han mantenido en cargos clave. Él como Embajador en Francia y ella como Embajadora ante la Unesco. Cada uno admira el “temple” del otro y el compromiso común de lograr sus objetivos personales y profesionales los mantiene unidos.

La pareja de moda
Johanna Ortiz y César Caicedo

Tienen brillantes carreras empresariales: él en la industria de alimentos y ella en la moda.

Desde hace 12 años conforman una de las parejas estrella del Valle del Cauca: él, como estratega y cabeza de Colombina –uno de los grupos industriales más importantes de Colombia– y ella como una de las diseñadoras y empresarias de la moda más exitosas de los últimos años. Ambos caleños, se conocieron muy jóvenes. Ortiz llegó a estudiar en el Colegio Bolívar primero de bachillerato y Caicedo estaba graduándose. A pesar de que durante algún tiempo perdieron el contacto, después de varios años se volvieron a ver gracias a amigos comunes e iniciaron su relación.

Ambos tienen carreras exitosas. Ortiz hace presencia permanente en el mundo de la moda y su nombre está asociado a grandes eventos como Colombiamoda y Cali Exposhow, pues allí siempre lanza sus colecciones. Con su firma Pink Filosofy, al lado de su amiga, la modelo y diseñadora Adriana Arboleda, han creado una empresa, no solo muy rentable e innovadora, sino con un amplio compromiso social, a favor de mujeres cabeza de familia, indígenas y personas afectadas por la violencia.

Por su parte, Caicedo está al frente de una de las firmas más poderosas en el mundo de los alimentos y golosinas: Colombina, que el año pasado logró ingresos de $1,39 billones y fue considerada por The Sustainability Yearbook 2014, como una de las empresas más sostenibles del mundo.

Johanna dice que César es disciplinado, sencillo y de trato muy amable con todas las personas. “Es prudente y correcto; buen amigo, buen esposo y buen papá”, explica. A Caicedo le gusta de ella que sea exitosa, trabajadora y que tenga tiempo no solo para el trabajo, sino también para él y la familia.

Poder rebelde
Verónica Alcocer y Gustavo Petro

En los avatares de la vida pública, el Alcalde ha tenido el apoyo incondicional de su esposa.

Gustavo Petro es poderoso con o sin alcaldía. Así lo demostró en su paso por el Congreso de la República, en donde fue reconocido como uno de los mejores parlamentarios a la hora de conducir debates de control político. De hecho, el poder no solo se saborea en las buenas. En el momento más difícil de la Administración distrital, Petro ha logrado en varias ocasiones poner las fichas jurídicas a su favor para mantenerse en el Palacio Liévano, aunque hoy nadie cree que termine su mandato el 31 de diciembre de 2015.

Buena parte de ese ‘combustible’ político viene de su hogar. Su esposa, Verónica Alcocer, se ha convertido en una de las voces de mayor aliento y apoyo incondicional, especialmente en los momentos difíciles que ha vivido el alcalde durante los últimos meses.

Petro y Alcocer se conocieron en Sincelejo hace unos 12 años cuando él dictaba una conferencia que ella misma organizó. El flechazo fue tan grande que Petro no se pudo morder la lengua y con suficiente tono dijo: “qué mujer tan bella”.

En la cúpula de la Justicia
María Victoria Calle y Gustavo Eduardo Gómez

Ambos han dictado fallos esenciales para el orden jurídico del país.

Hacen parte de los jueces de mayor nivel en el país. Ella preside actualmente la Corte Constitucional y él fue presidente del Consejo de Estado en 2012 y sigue siendo uno de los juristas más destacados de esta alta corte. Sus vidas se cruzaron en 1990, mientras hacían estudios de especialización en la Universidad Santo Tomás y conviven desde hace 18 años.

Ambos han dictado fallos esenciales para el orden jurídico. Ella se ha inclinado por aquellas providencias en las que están en juego los derechos fundamentales de las personas, como aquel que reconoció el mínimo vital del agua como una garantía inalienable.

Él, a su vez, ha hecho jurisprudencia, entre otros campos, en los de la moralidad administrativa y la defensa nacional. De hecho, fue el ponente de la pérdida de investidura del senador Iván Moreno Rojas y del fallo que hizo inaplicable un acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos que suponía que los marines estuviesen destacados en siete bases estratégicas del país.

Destacan mutuamente su fortaleza y sus principios y prefieren no hacer públicos sus muy ocasionales motivos de desencuentros.

Unidos en la fe
Aida Vivian Lechter y Alberto Furmanski

Desarrollan un destacado trabajo en el sector público y privado del país.

Amante de las causas sociales, la música clásica y la poesía de Borges, Aida Vivian Lechter y su esposo Alberto Furmanski, los dos nacidos en el seno de familias judías, trabajan en el desarrollo de proyectos que desde diferentes frentes aportan a la vida económica del país. Ella como directora de Artesanías de Colombia y él como presidente de la compañía de empaques Minipak SAS, unen capacidades e inteligencia para sacar adelante sus proyectos profesionales y personales.

Esta pareja se caracteriza, según dicen sus amigos, por su disciplina y trabajo incansable en el logro de sus proyectos. Los dos, influyentes cada uno en su rol en la economía, son muy cercanos al presidente Santos y a su esposa..

Los exitosos
Adriana Arboleda y Harold Eder

Han complementado sus carreras con una vida tranquila y familiar.

El éxito es el denominador común de esta pareja. Ella es una reconocida empresaria del mundo de la moda y él está al frente de uno de los grupos industriales más importantes del país: Manuelita. Se conocieron en una subasta benéfica en 2007. Eder resultó ser muy amigo de la hermana de Arboleda y cercano a César Caicedo y Johanna Ortiz, esposos y pareja de amigos de ella. “Desde entonces nos hicimos amigos”, explica ella. Se casaron hace cinco años. Adriana señala que Eder es una persona emprendedora y con conciencia social. “Siempre me ha llamado mucho la atención que trabaja no sólo para sí mismo y por su empresa; es consciente de que su trabajo impacta a nivel social. Manuelita tiene unos interesantísimos proyectos ambientales y sociales”. Por su parte, ella es una mujer líder y muy trabajadora; cuenta con varias empresas que le han resultado bastante exitosas en el mercado de la moda y el modelaje.

Los colegas
Liliana Arias y Juan Carlos Mira

Se enamoraron cuando trabajaban juntos en la Casa de Nariño y son muy cercanos a la pareja presidencial.

Un amigo común fue el encargado de presentar hace más de diez años a Juan Carlos Mira y a Liliana Arias. Aunque se veían de vez en cuando, fue su trabajo el que los unió, pues ambos terminaron en el Palacio de Nariño realizando la misma labor, pero con distinto jefe. Él, que venía de trabajar en la Fundación Buen Gobierno, era el secretario privado del presidente Juan Manuel Santos, y ella, que era funcionaria del Banco de Bogotá, se desempeña como secretaria privada de la primera dama, Clemencia Rodríguez de Santos.

En los pasillos de la sede presidencial su amistad se volvió amor y terminó en un concurrido matrimonio en diciembre de 2012. Mira dejó el gobierno para irse a trabajar a SABMiller, pero sigue muy conectado con el Ejecutivo. Su esposa sigue en el cargo y considera que más que influencia, lo que ellos han desarrollado son lazos de amistad con personas que hoy ocupan altos cargos, como la pareja presidencial, que son sus padrinos de matrimonio.

Los novios
María Paz Gaviria y David Barguil

Rompieron diferencias entre liberales y conservadores, y han unido el arte y la política.

Aunque provienen de distintos clanes políticos, ella es la hija del cacique liberal César Gaviria Trujillo y hermana del actual jefe del Partido, Simón Gaviria; mientras él es una de las jóvenes promesas de los conservadores, María Paz Gaviria y David Barguil llevan tres años juntos. Se conocieron hace ocho años en una campaña para llegar a la Cámara de Representantes.

María Paz considera que, más que influyentes o poderosos, lo que son es un par de profesionales convencidos de su trabajo por el país: ella desde artBO, la feria Internacional de arte de Bogotá, y él como representante a la Cámara.

Lo que más le gusta a ella de Barguil es que lo considera brillante, de convicciones profundas y que lucha por lo que cree sin medir costos ni hacer cálculos. A veces le molesta que, justamente por la claridad de sus principios, puede llegar a ser ‘cabeciduro’.

Locura de amor
Adriana Córdoba y Antanas Mockus

Con personalidades tan excéntricas como brillantes, se la han jugado desde el sector público.

La vida de Antanas Mockus siempre ha estado rodeada de particularidades. Pero no solo en lo relacionado con la palestra pública: ocurre lo mismo al escrutar su intimidad. Por eso no resulta extraño que en su primera cita con Adriana Córdoba –su compañera hace 21 años– permaneciera sentado más de dos horas en sentido contrario de ‘la enamorada’, mientras le hablaba y apoyaba su espalda sobre la de ella. Dos años antes del peculiar encuentro, Córdoba ya había sentido especial atracción por Mockus, cuando él dirigía la Universidad Nacional. Por esos días, la joven líder estudiantil asistió a un foro en donde Antanas, en calidad de rector, sentenció una frase que aún hoy retumba en su memoria: “Hay que hablar para enseñar y oír para aprender’.

Sin sospecharlo, el conferencista había provocado en la alumna un efecto hipnótico con solo pronunciar unas cuantas palabras. El hechizo se prolongó tanto que, para sorpresa de muchos y años después, Mockus y Córdoba decidieron unir sus vidas en un circo y sobre el lomo de un elefante. Nunca se han dicho ‘te amo’. Pero en el fondo de sus corazones cada uno sabe que entre ellos amor es lo que sobra. Un sentimiento mutuo que a Adriana le da fuerzas en la actualidad para dirigir la Veeduría Distrital, y a Antanas el aliento para seguir luchando desde la Alianza Verde-Progresista por un país educado, lleno de valores y encaminado a respetar lo público.

Los colombo españoles
Noemí Sanín y Javier Aguirre

Se han convertido en una dupla efectiva para atraer al país inversión extranjera.

Más de una década juntos completan la paisa Noemí Sanín y el español Javier Aguirre. Aunque su relación comenzó desde que ella fungió como embajadora de Colombia en España (entre 2002 y 2007), su compañero saltó a la palestra pública cuando Noemí aspiró a la Presidencia de la República en 2010.
En ese momento, y tal como ocurre con todos los candidatos, los flashes y las cámaras apuntaron a las parejas de los aspirantes y Aguirre aparecía como el primer hombre con probabilidades de acompañar a una mujer al Palacio de Nariño.

A pesar de que no tienen un vínculo formal, han hecho un buen equipo durante las gestiones diplomáticas y políticas de ella y en la labor empresarial de él, quien durante un tiempo asesoró los negocios del Grupo Santo Domingo. Así mismo, se han convertido en actores clave para la inversión extranjera en Colombia.

Según la prensa del corazón, pese a la gran formación intelectual de Aguirre, él tiene bien claro que la protagonista en Colombia es ella y asume su papel de ‘príncipe consorte’ con gallardía y humildad.

Con todas las de la Ley
Margarita Ricaurte y Ramiro Bejarano

Él es un influyente y polémico columnista y ella una experta en derecho administrativo.

Esta pareja de abogados es muy influyente en el mundo de las leyes. Ramiro Bejarano es un reconocido abogado que fue director del DAS durante el gobierno de Ernesto Samper Pizano, conjuez de la Corte Suprema de Justicia, de la Corte Constitucional y del Consejo Superior de la Judicatura.

También es uno de los columnistas más leídos y polémicos de El Espectador y un hombre que hizo historia en el gobierno anterior cuando defendió los intereses del entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, César Julio Valencia Copete, en un lío judicial con el presidente Álvaro Uribe Vélez.

Su esposa, Margarita Ricaurte, no es una mujer en la sombra. Con más de 25 años de experiencia en el derecho administrativo, ha sido asesora de varias de las más grandes empresas nacionales y multinacionales del sector minero. También ha jugado un papel estratégico como árbitro y amigable componedora en disputas del sector minero-petrolero ante el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Bogotá.

A la luz del derecho...
Adriana Guillén Arango y Edgardo Maya Villazón

Su gran influencia en los ámbitos jurídico y de gestión pública es innegable.

El derecho los unió. Cuando él iniciaba su segundo periodo como Procurador General de la Nación, tuvo referencias de una joven egresada de la Universidad Externado que se abría paso en el foro jurídico. Un día, mientras reestructuraba la nómina de sus delegados, encontró que ella reunía el perfil indicado para hacerse cargo de la vigilancia de la política y la gestión públicas en el campo del medio ambiente.

Hubo empatía profesional y química personal. Hacia 2005, cuando la amistad tomaba el matiz de un sentimiento más profundo, acordaron que una de las mejores maneras de proteger su relación y de ponerla a salvo de suspicacias o lecturas éticas equivocadas, sería que tomaran rumbos profesionales distintos. Al cabo de cuatro años de una viudez dolorosa pero llevada con dignidad, él se animó a proponerle matrimonio. Poco antes de dar el sí, la joven se marchó al Consejo de Estado donde fue acogida en la nómina de magistrados auxiliares.

Y el derecho que los unió los ha hecho poderosos. Él, con un poco más de recorrido que su esposa, no solo es un reputado académico, exmagistrado de alta corte y litigante de causas de peso, sino que hizo historia en el Ministerio Público. Además, su partido, el Liberal, lo tiene en el cuadro de sus jefes naturales. Ella, como Directora de Agencia de Defensa Jurídica del Estado, cumple un papel vital no solo para la vigencia del Estado del Derecho sino para la preservación de la estabilidad fiscal del país. Así lo entiende frente al volumen de las pretensiones de aquellos que ven en las demandas contra una Nación, que hasta hace poco parecía inerme, la posibilidad más expedita de hacer fortuna.

Su influencia en los ámbitos en los que se mueven es innegable. Se reconocen mutuamente sus dones y solo hay un reproche entre ambos: dedican entre 12 y 14 horas diarias al trabajo y se han esforzado para que los fines de semana sean destinados a su hogar y su familia. Ella, bogotana de ascendencia paisa, encuentra dificultades para hacer pausa en sus deberes laborales. Él, hijo de la tierra vallenata, luce demasiado serio y algo tímido.

Pero ambos concluyen que han logrado que en su vida matrimonial lo “urgente” no siempre le gane la batalla a lo “importante”.

Los estudiosos
María del Rosario Guerra y Jens Mesa

Estos economistas han desarrollado exitosas carreras en el sector público y privado.

María de Rosario Guerra conoció a su esposo, Jens Mesa, cuando cursaba último grado de bachillerato y él era secretario de la facultad de economía de la Universidad del Rosario. Se casaron en 1981 y juntos estudiaron una maestría en Cornell University. De regreso al país, ella optó por la carrera pública y él por el sector privado, como presidente de Fedepalma, el poderoso gremio de los palmicultores que lidera hace 25 años. Ella trabajó en Planeación, Fonade, Colciencias y fue Ministra de Comunicaciones. El pasado 10 de marzo salió elegida senadora en la lista del expresidente Uribe.

A lo largo de su vida han aplicado la filosofía según la cual la alegría como pareja pasa por la realización profesional de cada uno. María del Rosario dice que comparten ser personas de fe, convencidas de la unión familiar y de la importancia de inculcar en sus hijos el amor por el conocimiento y el esfuerzo permanente, los temas que mayores satisfacciones dejan en la vida.

Unidos por la política
José Félix Lafaurie y María Fernanda Cabal

El gusto por la política los ha unido y los mantiene en una carrera ascendente.

En una cita a ciegas que le hizo una de sus mejores amigas bogotanas, María Fernanda Cabal conoció a su esposo José Félix Lafaurie, presidente de Fedegan, el gremio de los ganaderos.

Ella era estudiante de derecho de Los Andes y él se movía en el círculo del excandidato conservador Álvaro Gómez, con quien hizo campaña. Literalmente ‘la descrestó’ con su preparación intelectual, reconoce ella, quien al igual que su marido, es una apasionada por la política. Durante 28 años han estado juntos, apoyándose en las buenas y en las malas. María Fernanda dice que la relación se basa en pura admiración, respeto mutuo y complicidad. Esto les ha permitido complementarse y escalar posiciones; ella, durante su paso por la dirección de asuntos internacionales en la Fiscalía, y él como vicecontralor y dirigente gremial.

María Fernanda Cabal acaba de ser elegida representante a la Cámara por Bogotá por el partido Centro Democrático. Para colaborar con el trabajo gremial de su marido, ella creó hace unos años la fundación Fedegan, que desarrolla una labor social muy destacada. Ahora, cuando ella inicia una carrera política, su marido será el gran soporte para avanzar.

Recital de poder
Martha Senn y Juan Sebastián Betancur

Con su talento musical y empresarial han construido una sociedad de éxito y poder.

Se conocieron cuando cada uno figuraba como el soltero más codiciado del país. Martha Seen era entonces una de las mezzo-sopranos más prometedoras y Juan Sebastián Betancur ostentaba la presidencia de la ANDA. Todo comenzó en 1990, cuando él decidió asistir a un recital de Seen en el Camarín del Carmen. Al cabo del evento, Betancur quedó deslumbrado con la voz de la cantante. De inmediato la abordó y desde entonces se empezó a entretejer una historia de amor que hoy lleva 24 años. En la actualidad la pareja vive en Roma, luego de que Betancur fuera nombrado embajador en Italia. Martha, por su parte, sigue interpretando composiciones del repertorio operístico para mezzo-soprano.

Los árbitros top
Martha Cediel Perilla y Gilberto Peña Castrillón

Han puesto su impronta como asesores jurídicos de alto nivel.

Se conocieron en 1973, durante un encuentro de juventudes universitarias católicas. Ella estaba en trance de graduarse como bacterióloga de los Andes y él como abogado de la Nacional. Tras ocho meses de noviazgo se casaron y el gusto por los códigos y la jurisprudencia hizo que la joven bacterióloga volviera a su alma mater para convertir el Derecho en su segunda carrera. Terminarían convertidos en un equipo de primer nivel. Ella, especialista en contratación, y él, fuerte en el área comercial, hicieron trayectoria como asesores de primer nivel y luego fueron ‘reclutados’ para el equipo de árbitros de la Cámara de Comercio. A Martha Cediel sus amigos la llaman, “asesora del régimen”, pues cuando se trata de casos complicados, las entidades públicas la buscan como asesora.

Ases financieros
Cristina Londoño y Santiago Perdomo

Las cifras de los negocios que mueven darían lugar para hacer un indicador de éxito.

“Entre los dos se levanta un muro de Berlín cuando se trata de asuntos de trabajo”, dice Cristina Londoño, mientras habla de los papeles que ella y su esposo, Santiago Perdomo, presidente del Banco Colpatria, cumplen en el sector financiero. Como ella es banquera de inversión y el riesgo de que busquen atraer a los mismos clientes no es descartable, prefieren no tocar en su casa asuntos de negocios para evitar cualquier conflicto de intereses.

Eso ocurre pese a que, con frecuencia, Perdomo –trabajador compulsivo– cita a clientes a su casa o desayuna con ellos a horas inusuales como ocurrió un día, a las 5:30 de la madrugada, con el empresario atlanticense Alfredo Tcherassi.

Se conocieron como compañeros en la organización Colpatria a mitad de la década de los 90, cuando ella se desempeñaba como gerente en Cartagena, y él llegó a la presidencia del banco a paliar una crisis desatada por una difícil coyuntura.

Cuando surgió sorpresivamente una propuesta de matrimonio, ya ella había tomado la precaución de hacer carrera por separado. Las cifras de los negocios que mueven uno y otro darían lugar para hacer un indicador de éxito personal. Pero ellos prefieren mantener indeleble la línea que separa su hogar de el mundo de las finanzas.

Cristianos de corazón
Claudia Rodríguez y César Castellanos

Dios se constituye en el pilar fundamental de cada una de sus actuaciones.

El amor a Dios, su familia y su país es la fuerza que hace de esta pareja una de las más poderosas de Colombia, tras 38 años de compartir sus vidas. Se conocieron durante un matrimonio de un hermano de ella. En esa ceremonia, Claudia Rodríguez fue dama de honor y César Castellanos uno de los invitados más especiales.

El amor entre los dos fue a primera vista y desde entonces decidieron empezar a trabajar aprovechando la fuerza de Dios que, según dicen, siempre ha estado en su familia y ha sido el motor de crecimiento y consolidación personal, profesional y espiritual.

Esta fue la principal razón por la cual decidieron crear la Misión Carismática Internacional en 1983, uno de los movimientos religiosos de mayor y más rápido crecimiento en el país, la cual aún lideran. Ser amigos ha sido una clave que les ha permitido mantenerse juntos y apostarle a un país que desde la fe puede lograr muchas cosas. No les gusta separarse y este es precisamente uno de los aspectos que más les molesta en su relación, pues él viaja de forma permanente y ella quisiera tenerlo más tiempo a su lado. Su familia es el eje en el desarrollo de cada uno de sus planes y proyectos.
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