| 11/27/2013 6:00:00 PM

El ‘coco’ de los empresarios

Dinero preguntó a un grupo de empresarios por las materias que los pusieron a sufrir cuando estudiaban en el colegio. Filosofía, física y francés, algunas de las más temidas.

Lidiar cada año con diez o doce materias en el bachillerato es una tarea desafiante para todo estudiante, incluso para quienes lograron destacarse a lo largo de su vida escolar, pues siempre recordarán que alguna materia les representó un mayor grado de dificultad y los tuvo en vilo.

La buena o mala experiencia con una asignatura depende de su complejidad, la utilidad que le ve un alumno o la habilidad pedagógica del profesor. ¿Quién no sufrió con las complejas fórmulas matemáticas? ¿O tuvo que pasar días enteros tratando de entender postulados filosóficos? ¿O sufría con la compleja estructura gramatical de otro idioma?

Como ocurre con las teorías gerenciales, que aseguran que los periodos de crisis son los que permiten diseñar mejores estrategias, también en el caso de los estudiantes, las mayores dificultades para superar la fobia o el temor por una asignatura son las que más enseñanzas dejan.

Samuel Azout, el empresario barranquillero, asegura que la forma como un estudiante asume este reto puede ser determinante para su vida profesional. “Una materia difícil lo puede sacar a uno de su zona de confort, pero le enseña a ser integral”, asegura.

Dinero consultó a importantes directivos para saber cuál fue esa materia que los puso a sufrir y cómo la superaron.

Samuel Azout
Empresario y exconsejero presidencial


“En el bachillerato la materia con la que tenía dificultad era el dibujo y en general el arte porque dibujaba muy mal, tenía un atraso como de 10 años en la capacidad de dibujar figuras concretas. Mi madre me aconsejó tomar clases con un artista, y así lo hacía todas las tardes. No soy bueno en dibujo pero lo que aprendí es que hay que esforzarse y salir del área de confort porque generalmente uno hace las cosas que le son naturales, pero la gracia es hacer también otras que representen retos. Esto me dejó una lección de vida.

Carlos Enrique Cavelier
Presidente de Alquería


“Dependiendo de cómo me iba el primer día de clases, a veces las materias más complejas en mi vida de estudiante fueron francés y matemáticas. Curiosamente en la Universidad me fue divinamente en matemáticas, aunque en el francés no tan bien. Las complejas estructuras del francés me sirvieron para entender que en la vida hay que superar obstáculos, tener capacidad de trabajo y manejar las frustraciones, porque al ser un idioma tan complejo, le ayuda a uno a afrontar cosas difíciles en la vida.

Carlos Jacks
Presidente de Cemex Colombia


La materia que más odiaba era historia y por la misma razón era la que más me costaba pues las materias que requerían leer y sobre todo memorizar, no me atraían. Superé esta dificultad a la fuerza, porque el único incentivo que tenía era no reprobar. En la vida profesional también uno enfrenta situaciones hacia las que se siente más o menos atraído, pero todas deben enfrentarse para salir adelante. Esa es quizás la enseñanza. Ahora bien, en la práctica, la historia, más allá de la cultura general, no es que me haya servido mucho en mi carrera.

Leonardo Sicard
Gerente zona Franca Palermo


La materia que más duro me dio durante el bachillerato fue la química. Creo que nunca logré superar esa dificultad y tampoco pude mejorar los resultados pese a que me esforzaba. De hecho, creo que pasé por la compasión del profesor. En mi vida profesional nunca he tenido que aplicar lo que aprendí de química, ni me sería posible aplicarla porque no pude aprender mucho. Las veces que he necesitado de este tipo de conocimiento específico he tenido que contratar a un experto.

Luis Fernando Peláez
Presidente Renault–Sofasa


Creo que la materia más difícil durante mi bachillerato fue química. De hecho, no logré superar la fobia por esta materia y por eso me decidí a estudiar Ingeniería Mecánica. La aplicación de esta materia en mi vida profesional me sirvió para aprender que el jabón quita la grasa... una conclusión que surgió de los debates en la universidad entre ingenieros químicos e ingenieros mecánicos.

Juan Emilio Posada
Directivo Viva Colombia


En el colegio Benedictino Santa María de Medellín, la materia más exigente fue filosofía. Me sirvió en la carrera en Eafit porque luego, Juan Luis Londoño, José Darío Uribe y yo compartimos oficina de monitores de economía y disfrutamos mucho las lecturas de economía política. Entender las diferentes lógicas del pensamiento filosófico nos sirvió mucho para disfrutar los ladrillos complejos pero fascinantes de economía política de Marx o Engels.

Fabiola Sojet
CEO GE Colombia


Cuando empecé a ver física pensé que no iba a ser capaz pues no entendía nada. Nunca antes me había sucedido y me volvió a ocurrir cuando vi fisicoquímica en mi carrera de Ingeniería Química. Logré mejorar cuando hice experimentos en los laboratorios y vi la aplicación de los conceptos físicos. En la vida profesional sirve todo lo que uno ha estudiado y la física tiene mucha aplicación desde cosas cotidianas hasta tan especializadas como las turbinas que hoy manejamos en las diferentes áreas de tecnología de GE.

Volver a mejores colegios 2013.
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