| 10/16/2014 6:00:00 AM

Más que un sello

Las empresas que han incorporado la calidad en su cultura organizacional están recogiendo los frutos de apostarle a un tema clave en sostenibilidad.

La calidad se convirtió en la nueva moneda de cambio entre empresas y consumidores. Si hace unos años era un atributo del que hacían alarde en mensajes publicitarios las compañías que buscaban diferenciarse de sus competidores, hoy es una condición básica para quienes buscan trascender y mantener a sus clientes.

La incorporación de tecnologías productivas y nuevas prácticas para garantizar la calidad, el mayor acceso a la información por parte de los consumidores y la adopción de normas más estrictas por parte de las autoridades que regulan el tema, son los ingredientes que se han mezclado para generar un escenario más sofisticado y con parámetros más exigentes.

Esto ha disparado el número de empresas que en el país trabajan por obtener sellos y certificados de calidad, y de las que suben sus apuestas de inversión para mantenerse a la vanguardia en este tema, pues por esta vía aumentan su competitividad y aseguran un mejor posicionamiento de mercado. De hecho, las empresas líderes en temas de calidad se caracterizan por incorporarlo como un valor fundamental dentro de su cultura organizacional.

Pero, si bien el tema de la calidad se da por descontado en los productos y servicios que se venden en el país, algunas compañías sobresalen por el especial cuidado que le dan a este tema en sus procesos productivos, asunto que es percibido claramente por los consumidores y por otras empresas que aprecian este esfuerzo adicional.

Así quedó confirmado en la encuesta de Invamer Gallup para Dinero, que midió en dos grupos objetivos, empresarios y hogares, cuáles son las empresas que despiertan admiración por el tema de calidad.

Entre los empresarios, el grupo lo encabezan compañías de gran tradición como Alpina, EPM, Grupo Nutresa, Bancolombia, Ecopetrol, Argos, Avianca, Familia, Almacenes Éxito y Colanta, lo que muestra que la calidad no solo es percibida entre quienes venden bienes, sino también entre quienes comercializan sus servicios.

En el grupo de hogares, se repiten algunos de estos nombres, aunque en distinto orden. El listado lo encabezan Almacenes Éxito, Alpina, Postobón, EPM, Colgate Palmolive, Coca-Cola, Grupo Nutresa, Bavaria, Jumbo y Zenú.

Para el presidente de Postobón, Miguel Fernando Escobar, “la calidad es una constante” que debe incorporarse en todos y cada uno de los procesos de la compañía, desde la investigación y desarrollo hasta la producción, administración, mercadeo y ventas.

Más allá de las presiones financieras del día a día, las empresas en Colombia han entendido que garantizar la calidad de sus productos y servicios es un tema cotidiano. Y este esfuerzo ya ha logrado sus frutos.

Postobón

La calidad se ha convertido en una constante para Postobón. Miguel Fernando Escobar, su presidente, asegura que en los últimos años la compañía ha invertido más de $1 billón para tener fábricas con tecnologías de punta, que cumplen estándares de calidad. “Todas las inversiones en operación, producción, investigación y desarrollo e innovación, entre otros, tienen como premisa la calidad”, dice. 

La compañía de bebidas tiene 23 plantas productoras en 22 departamentos del país y genera 12.500 empleos. La logística y venta se realizan en 66 centros de distribución, que atienden a 490.000 clientes en 90% del territorio colombiano.

Sus procesos están certificados con la norma ISO9001 y fue la primera empresa del país en recibir el Sello de Calidad Icontec para bebidas gaseosas. Además, suscribió el Mandato del Agua del Pacto Global, cuyo compromiso garantiza una gestión eficiente en el uso de este recurso.

Alpina

En el ADN de la compañía de lácteos Alpina siempre ha estado presente el tema de la calidad. Por eso, el manejo de este atributo es integral y está presente tanto en las decisiones gerenciales como en los procesos de producción e, incluso, en el cuidado del medio ambiente y su relación con las comunidades, dicen los voceros de la compañía.

La empresa tiene plantas en Colombia, Ecuador, Venezuela y Estados Unidos y cuenta con certificación ISO 9001 y certificación Haccp en todas sus plantas y la certificación Basc en aquellas donde produce alimentos de exportación.

En Colombia opera seis fábricas: tiene la más moderna producción de yogur en Entrerrios, Antioquia; quesos, Bon Yurt y postres en Sopó y Facatativá, Cundinamarca; acopio de fruta y producción de la línea Baby y Juan Valdez Café Latte Alpina en Chinchiná, Caldas, mientras en Caloto, Cauca, produce jugos y leche.

En las plantas colombianas elabora 640 referencias de productos en seis categorías: bebidas lácteas, leches, postres, quesos, alimentos para bebés y bebidas refrescantes. Genera 6.000 empleos en los cuatro países –4.500 en Colombia–, mientras que en su cadena de proveedores y distribuidores otros alrededor de 3.000 empleos más.

Colanta

Jenaro Pérez, presidente desde hace 41 años de la Cooperativa Lechera de Antioquia, Colanta, no oculta el orgullo que le produce que los colombianos admiren la calidad de sus productos. Y explica que esto obedece a que desde el inicio del proceso, que arranca con el ordeño de las vacas, se siguen estrictos protocolos.

“Desde el proceso de ordeño se sigue un protocolo muy exigente que se mantiene a lo largo de la cadena de producción”, dice este reconocido ejecutivo, que se ha convertido en nervio y alma de Colanta. A través de asistencia técnica a sus asociados, ha logrado estandarizar procesos entre los 15.000 productores de leche en Antioquia y otros 13 departamentos del país.

Colanta tiene varios certificados, desde el ISO 9001:2008, pasando por Haccp:Invima e incluso la Halal de favorabilidad otorgada por la comunidad musulmana y la PMO, certificado otorgado por la FDA, máxima autoridad sanitaria de Estados Unidos, para sus yogures y kumis.
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