| 9/1/2011 8:00:00 AM

La reina de Wall Street

La bogotana Paola Lozano se está convirtiendo en la nueva Violy McCausland de Nueva York. Entre sus clientes figuran Carlos Slim, Lorenzo Mendoza y los Perez Companc.

En medio del frenesí de Times Square, muy cerca del Nasdaq Marketsite, donde cientos de personas se agolpan en la calle frente a pantallas gigantes que muestran los precios en la principal bolsa de valores automatizada del mundo, está la oficina de Paola Lozano. Esta joven abogada colombiana es considerada en Nueva York una de las principales expertas en el complejo mundo de las fusiones, adquisiciones y emisiones de papeles en empresas de primer orden en América Latina.

Paola Lozano ha logrado ubicarse en el lugar preciso y en el momento preciso. Justo cuando las principales empresas de América Latina aceleran el paso para convertirse en multinacionales regionales, y las fusiones y adquisiciones regionales se convierten en oleada, Lozano se ha ganado un sitio de privilegio dentro de la exigente comunidad financiera de la Gran Manzana. Hoy es reconocida por su capacidad para manejar las más complejas estructuraciones de compra y venta de activos, que involucran miles de millones de dólares y afectan operaciones en múltiples países.

Es la primera mujer latinoamericana que conquistó un lugar en el directorio de socios de Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom, una firma que durante once años seguidos se ha ganado el título de la mejor empresa en el campo de derecho corporativo en Estados Unidos. Skadden, como la conocen en la calle, es hoy la mayor firma de abogados corporativos por facturación y la tercera en el mundo. La revista Forbes la considera como la "firma de abogados más poderosa de Wall Street".

Los 450 socios de Skadden facturan cada uno US$1.000 por hora. La compañía recibe comisiones por US$3.000 millones al año, gracias a un ejercicio estratégico de asesorías que emplea a los mejores abogados en las principales capitales del mundo. En un mundo dominado por hombres, el nombre de Paola Lozano sobresale por la trascendencia de las operaciones que ha tenido a su cargo.

Lozano se ganó la admiración en el medio en el año 2002, por su papel en el proceso que llevó a IBM, pionera en la manufactura de computadores, a convertirse en un coloso de los servicios de consultoría, a través de la compra de esta unidad de PricewaterhouseCoopers, en una operación estimada en cerca de US$3.500 millones. Fue un negocio que abarcó a cerca de cuarenta países del mundo, con legislaciones disímiles, regulaciones complejas e intereses encontrados.

"Aquí en mi oficina tengo quince volúmenes que recogen, palabra por palabra, la memoria de la negociación", dice Lozano, con la misma naturalidad y sencillez con la que habla de su esposo, Brooks Olbrys, un abogado y banquero que decidió aislarse del universo de las finanzas y el derecho para dedicarse a la literatura infantil inspirado en la magia e historia de Cartagena de Indias.

Su cuarto de hora
Lozano ha asesorado a algunas de las más importantes empresas colombianas en sus operaciones de compras internacionales.

Uno de los éxitos más recientes se dio en mayo último, cuando Cementos Argos compró los activos cementeros y de premezclados del gigante francés Lafarge en el sur de Estados Unidos. Fue una operación por US$760 millones. En referencia a esta transacción, Lozano destaca "el alto nivel de sofisticación que han alcanzado las compañías colombianas que hoy día participan en el mercado global".

Para ella, esta operación consolidó la reputación de Argos como operador internacional en los círculos de Wall Street. "El equipo gerencial y legal de Argos, encabezado por su presidente José Alberto Vélez, dejó la mejor impresión en la contraparte", afirma Lozano. Lo mismo ocurrió con los colombianos Javier Vargas y Nicolás Camacho, representantes del banco Credit Suisse en Nueva York, que también estuvo involucrado en la negociación, la cual está próxima a su cierre definitivo.

Las operaciones de venta por cientos de millones de dólares son comunes en Skadden. Paola Lozano lideró operaciones como el incremento de la participación de Billiton en la mina Escondida, en Chile, la mayor productora de cobre en el mundo; la consolidación de las operaciones de Southern Copper Corporation y Asarco LLC bajo el mando de Americas Mining Corporation, una empresa de Grupo México, la mayor minera de ese país; y la compra por parte de Marubeni de 30% de dos compañías mineras de propiedad de la firma Antofagasta, en Chile, por US$1.300 millones. Con Bimbo estuvo recientemente al frente de la colocación en los mercados internacionales de títulos de deuda por US$800 millones y en la negociación de créditos para capital de trabajo por US$1.500 millones.

Algunas de sus principales pruebas de fuego las ha sorteado en los llamados negocios hostiles, del tipo de aquellos en que eventuales compradores quieren hacerse al control de una compañía en contra de la voluntad de sus socios. Es el caso, por ejemplo, del Grupo México, una de las compañías mineras más grandes del mundo, que ha querido comprar el Grupo Aeroportuario de México y aunque el directorio de este dice que el negocio no procede, los interesados están buscando negociar paquetes accionarios con los que compraron, luego de que la empresa se listó en la Bolsa de Nueva York.

Estos son solo algunos de los casos de transacciones recientes. Fuera de América Latina, acompañó al Citi en la venta de Citigroup Global Service a la consultora india Tata, a un precio de US$512 millones y contrato de servicios por US$2.500 millones. Igualmente, participó en la compra del portafolio de tarjetas de crédito y productos financieros de Sears por US$3.100 millones.

En esta trayectoria, Lozano y Skadden han prestado sus servicios a los mayores magnates latinoamericanos. Lozano asesoró a Lorenzo Mendoza, el segundo hombre más rico de Venezuela, en el negocio conocido como Jaddens. Esta movida -bautizada "triple batalla hostil"-, buscaba que Empresas Polar se quedara con el control de la Unión de Cervecerías Peruanas Backus y Johnston (Backus), que tuvo como resultado la venta de la participación de Polar en Backus al Grupo Empresarial Bavaria en US$568 millones.

Como asesora bancaria manejó una solicitud de crédito por US$1.000 millones, presentada por el mexicano Carlos Slim para su empresa América Móvil. Desde hace años asesora permanentemente a Germán Larrea, el segundo hombre más rico de México y uno de los tres mayores productores de cobre en el mundo.

Ha participado también en transacciones similares para los Pérez Companc -quizá la familia más rica del Cono Sur- en la venta de su compañía petrolera a Petrobras (ver recuadro magnates y números).

¿Sucesora de Violy?
El elevado perfil que Lozano maneja hoy contrasta con las dificultades que tuvo que superar cuando llegó a Estados Unidos hace 17 años, con el objetivo de hacerse una carrera profesional en el entorno hipercompetitivo de Wall Street.

El hecho de ser mujer, y además latina, no ayudaba. Lozano recuerda hoy con una sonrisa una de sus primeras experiencias en Estados Unidos, en el estado de Alabama, precisamente donde se anotaría uno de sus mayores éxitos años más tarde con la operación de Argos. En aquella oportunidad, cuando el intercambio de ofertas estaba por comenzar, los representantes de la contraparte preguntaron: "¿dónde esta 'el abogado' con quien vamos a hablar?". Ella contestó: "La abogada soy yo". Todavía recuerda en detalle la andanada de comentarios ofensivos que recibió ese día por su supuesta debilidad e incapacidad para ese tipo trabajo, por cuenta de su condición de mujer. En otra ocasión, en India, debió insistir casi por una hora para que la dejaran hablar, pues los anfitriones asumieron que ella era la asistente o la intérprete de algún negociador, y no la encargada de tomar las decisiones en la negociación.

En ambos casos, cuenta Paola, el tiempo la reivindicó. Las contrapartes terminaron buscándola posteriormente para contratar sus servicios.

"Hice el famoso curso de negociación de Harvard", dice Lozano, "pero fue la experiencia en el día a día la que me enseñó a trabajar en esto. Aprendí que no hay que permitir que una discusión se vuelva personal. Hay que actuar con flexibilidad y estar preparado para lo peor", afirma.

Hoy, el reconocimiento que ha recibido Paola Lozano va más allá de los círculos financieros. La Partnership For New York City y la David Rockefeller Foundation la han escogido para participar en el programa "Rockefeller Fellows', el cual invita a empresarios de primer nivel en la ciudad de Nueva York a participar en el desarrollo de programas en beneficio de la comunidad. En el proceso de selección participaron presidentes de firmas como Goldman Sachs, Citigroup y KKR.

Figuras del mundo empresarial colombiano y neoyorquino la comparan hoy con la banquera de inversión Violy McCausland, quien durante varios años ha sido una figura rutilante en este campo. A Paola Lozano no le molesta la comparación, pero dice que las dos se mueven en campos distintos, aunque ocasionalmente afines.

Sus temperamentos son bien distintos. Dicen quienes las conocen que la una -Lozano-, es diplomática, reservada, racional y pragmática. La otra, McCausland, es impetuosa y dueña de una franqueza descarnada. Pero las dos tienen rasgos en común: son grandes estrategas y son extraordinariamente efectivas. Estos son los dos atributos que más valoran sus clientes.

Incluso hay ciertas similitudes en su origen. Ambas incursionaron en el mundo financiero de la 'capital del mundo' después de coronar con éxito programas de entrenamiento que equivalían, más o menos, a una pasantía. Violy MacCausland, primera mujer de la facultad de finanzas de Alabama, conquistó su espacio propio en el banco JP Morgan. Lozano, egresada de la Universidad de los Andes y especialista en derecho comercial internacional, fue invitada por un año a un entrenamiento en Skadden y terminó convertida en socia de la compañía.

El punto más importante en la comparación con McCausland es que se trata de dos mujeres, colombianas, que han logrado destacarse hasta llegar a los primeros lugares de su profesión en Nueva York. Aquí hay grandes lecciones para los profesionales colombianos. Es posible jugar en las grandes ligas del mundo y aplicándose a fondo para entender la esencia de los negocios. Paola Lozano demuestra que, aunque sea necesario luchar contra los prejuicios más arraigados, en el entorno más competitivo, sí es posible lograr el reconocimiento en las primeras ligas globales de los negocios.


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