| 8/21/2013 12:00:00 AM

La ley 100

Subir la edad de jubilación y crear las EPS significaron cambios radicales en la vida de los trabajadores colombianos. Un joven senador de Antioquia se echó al hombro la iniciativa en el Congreso.

El 23 de diciembre de 1993 se cerró uno de los capítulos más polémicos en la historia económica. Ese día, el presidente César Gaviria firmó una de las más famosas normas vigentes: la Ley 100.

Esta norma se refiere a dos temas: primero, las condiciones del sistema pensional y, segundo, en salud. Luis Fernando Ramírez estuvo en el origen de esa historia.

El exministro de Trabajo y de Defensa recuerda que durante su paso por la dirección de Impuestos y el viceministerio de Hacienda en el Gobierno de Virgilio Barco, elaboró un memorando sobre la necesidad de un ajuste y se lo entregó al entonces candidato presidencial César Gaviria Trujillo.

Obviamente ese no era un tema con mucho sex appeal para una campaña. Así pues, aparentemente, el tema quedó engavetado durante los dos primeros años de la administración Gaviria (1990 y 1991). Ramírez se había basado en la experiencia chilena.

Hacia junio de 1992, Ramírez recibió una llamada de la Casa de Nariño con un ofrecimiento sorpresivo: “¿aceptaría el Ministerio de Trabajo?”, le dijo el Primer Mandatario. “Yo no tengo nada que ver con eso”, respondió Ramírez, pues era especialista en asuntos fiscales y de impuestos y no en negociaciones con sindicatos. El presidente le ripostó: “¿Recuerda un memorando que me envió sobre el tema pensional? Pues es la hora de una reforma”.

Ramírez aceptó el desafío y se posesionó como Ministro de Trabajo en julio del 92. El proyecto fue radicado en el Congreso en septiembre.

Sin embargo, cuando empezaron las discusiones, los congresistas consideraron que la propuesta era insuficiente. Surge entonces la idea de incluir los asuntos de la salud, para que la reforma fuera integral. Es entonces cuando aparecen las famosas EPS, el Fosyga y todos los actores que hoy permanecen vigentes en el sistema de salud.

Por eso, Juan Luis Londoño (q.e.p.d.) sería el otro protagonista de esta historia. El economista y también tecnócrata llegó al Ministerio de Salud en diciembre de 1992. Quedaba así conformado el cuadro de mando que lideraría la gran reforma.

Obviamente, en el Congreso alguien tendría que liderar la discusión. Desde el primer momento, un joven senador de Antioquia, que apenas superaba los 40 años, se convirtió en el combativo coordinador de ponentes: se trataba de Álvaro Uribe Vélez.

Hacia junio de 1993, casi un año después del inicio de la historia, no se había logrado ningún avance y ni siquiera se había dado el primer debate. A esto se sumaba que el país estaba calentando motores para la elección de 1994. Eso empezó a enredar el proyecto. El ambiente se enrareció con el retorno al país del entonces precandidato liberal, Ernesto Samper, quien se había desempeñado como embajador en España. Fernando Botero, quien entonces presidía la Comisión Séptima del Senado, sería uno de los mariscales en los cuarteles samperistas.

“Yo recuerdo –señala Ramírez– que alguna vez Botero, aun siendo presidente de la Comisión Séptima, nos dijo: bueno, me da pena con ustedes, pero este proyecto no le conviene al samperismo”.

El anuncio cayó como un baldado de agua fría, pues quedaban muy pocas semanas para la aprobación de la norma, ya que las sesiones se acababan a mediados de junio de 1993.

Aquí es cuando la figura de Uribe Vélez adquiere relieve, pues es prácticamente quien se echa al hombro la iniciativa, desacatando al samperismo e impulsando el debate. Ese primer amago de crisis obligó al Gobierno y a quienes defendían la nueva ley a meterle el acelerador. “Trabajábamos 12 horas al día”, recuerda Ramírez.

El Gobierno incluso se atrevió a convocar a las comisiones Séptimas a trabajar durante un puente festivo. Se trataba de la fiesta del Corpus Christi, que se celebraba un lunes, apenas dos días antes del final de la legislatura. Los congresistas acataron el llamado y trabajaron de largo, y aprobaron la reforma el 16 de junio de 1993 en primer debate.

En el segundo semestre de 1993, la discusión se dio, pero sin mayores contratiempos. Las plenarias de Senado y Cámara dejaron listo el texto de la reforma el 3 de diciembre, la conciliación fue aprobada el 15, y el 23 de ese mismo mes, el presidente César Gaviria sancionó el nuevo esquema de salud y pensiones para todos los colombianos. Justamente los temas que, 20 años después, el país necesita reformar.
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