| 1/22/2015 12:00:00 PM

“El conflicto no se ha acabado”

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, explica la estrategia del sector hacia el futuro.

¿Qué es el Grupo Social y Empresarial de la Defensa (GSED)?

Cuando hablamos del Ministerio de Defensa estamos hablando de una de las empresas más grandes del país y de la región, y la más grande empleadora de Colombia. Con medio millón de empleados –militares, policías y civiles– y un presupuesto del orden de $28 billones. Al comparar el GSED con otros grupos económicos es uno de los 10 primeros. Tiene un sistema de salud del orden de 1,4 millones de usuarios y puede ser la EPS más grande del país. Esto quiere decir que la administración de esta industria es compleja.

¿Qué se planea para el sector Defensa en el futuro?

Hemos hecho unos ejercicios de planeación estratégica en tres avenidas: la del presente, con esfuerzos contundentes para degradar a las bandas terroristas, el plan Espada de Honor I, II y III que implicó enfrentar a los grupos armados en su territorio. De la mano de estas acciones se adelanta un plan con los ingenieros militares para el desarrollo de obras. Y para enfrentar sistemáticamente el tema de seguridad ciudadana, iniciamos el plan Corazón Verde, con unos planes de choque, uno de cierre de año y otro contra las ollas de microtráfico. Esta iniciativa ya generó resultados: 2014 fue el año de menos homicidios en 29 años y se terminó con la tasa de más baja en 34 años.

¿Cuáles son las otras dos avenidas?

También estamos trabajando en la transición. Creamos un comando estratégico para ello por si se llega a dar una desmovilización o un desarme de los grupos armados.

Así mismo, se visualizan temas de las instituciones militares y de policía, como los de memoria histórica y justicia transicional para miembros de las Fuerzas Armadas, que garanticen la seguridad del país en esos escenarios futuros y afrontar la transición que presenta realidades que estamos viviendo y que afectan la vida cotidiana y los negocios, como extorsión, contrabando, minería ilegal y narcotráfico.

De otra parte, hay una tercera avenida de planificación, lo que llamamos el plan de modernización y transformación. Ahí hemos traído a la gente más importante del mundo, de primer nivel y buscaremos expertos para que este plan sea un tema prioritario en el Estado. Así nos aseguraremos de que tendremos unas Fuerzas Armadas fuertes para garantizar la paz y la seguridad.

¿Han tenido apoyo de asesores internacionales?

En el Plan de Guerra trajimos a varios generales como Petreus y McCrystal. En el plan Corazón Verde vino el exalcalde de Nueva York, Rudolf Giuliani. Para pensar sobre el futuro de las Fuerzas Armadas hemos conformado un grupo de académicos y pensadores. En temas administrativos tenemos a McKinsey contratado para hacer un trabajo de eficiencia del gasto, parecido al que hicieron en el Reino Unido, Israel y Estados Unidos. Este enfoque sigue un único principio: cortaremos la grasa pero no el músculo.

¿Cómo es su visión de las FF.AA. en el posconflicto?

Debemos ser cuidadosos con este tipo de mensajes. No me puedo sobreactuar porque el conflicto no se ha acabado, no sé si se va a acabar y no quiero que algunos sugieran que ya no se va a trabajar más en la seguridad. Yo sigo en mi presente haciendo lo que tengo que hacer, estamos preparándonos para la transición y para el futuro de la Fuerza Pública y de su base empresarial.
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